No os voy a engañar, este tipo de ofertas son las que me gustan. Porque una cosa es ver un “descuento” de esos que se quedan en tierra de nadie… y otra es que una TCL C7K de 65 pulgadas se plante en 769 euros. Tal cual. En Worten la verás anunciada por 799, pero metes la tele en el carrito y sin hacer nada te quitan 30 euros.
Y lo digo claro: hacía tiempo que no veía la C7K bajar de la barrera psicológica de los 800 euros en este tamaño. Si estabas esperando “la señal” para cambiar de tele sin hipotecarte, esto es bastante señal. Porque por 769 euros, en 65 pulgadas y con QD-MiniLED, ya estamos hablando de un televisorazo muy serio.

TCL C7K de 65 pulgadas
Además, aquí no estás comprando una tele “apañada”. La C7K es de esas que, por precio, te hace mirar dos veces el carrito. Y por especificaciones, tiene argumentos para darte muchas alegrías, tanto si vienes por cine y HDR como si vienes por consolas.
TCL C7K: QD-MiniLED con panel VA y 1008 zonas

Empezamos por lo que manda en una tele, que es el panel y la luz. Esta C7K monta panel VA (HVA en la jerga de TCL), lo cual ya te pone en la pista de por dónde van los tiros. En general, más contraste nativo y negros más convincentes que en muchos IPS, que suelen ir más justitos cuando apagas la luz del salón.
A eso súmale que hablamos de retroiluminación Full Array MiniLED y, en 65 pulgadas, con 1008 zonas de atenuación. Esto es clave, porque no es solo “MiniLED” en la caja, es MiniLED con músculo para controlar mejor la luz y reducir el blooming en escenas complicadas. No hace milagros, ninguna Full Array lo hace al 100%, pero cuando pasas de cientos a mil y pico zonas, se nota.
Luego está el brillo, que es el otro “palo” del HDR. En la C7K se habla de unos 1500 nits en HDR y, en la práctica, esto se traduce en que los highlights tienen pegada, el HDR no se queda desnatado y los contenidos con buen máster lucen como toca. Y lo mejor es que no vas a tener lío de formatos, porque trae HDR10, HLG, HDR10+ y Dolby Vision.
Google TV y gaming

En Smart TV, para mí Google TV es «the key». No porque sea perfecto, sino porque es el que menos te limita. Tienes apps a patadas, compatibilidades por todos lados y esa sensación de que, si existe algo, lo puedes instalar sin dar vueltas. En la C7K, además, TCL lo acompaña con 64 GB de memoria interna, que no es lo habitual y se agradece si eres de los que prueba cosas, instala, desinstala y no quiere vivir con el aviso de “espacio insuficiente”.
Ahora, si lo tuyo es jugar, esta tele se pone muy burra para lo que cuesta. Tiene dos puertos HDMI 2.1 completos (40 Gbps), soporta 4K a 120 Hz y también 144 Hz, y viene con VRR y AMD FreeSync Premium (además de compatibilidad tipo G-Sync). Estas cosillas son las que hacen que una PS5, una Xbox o un PC “entren” bien y que el televisor no sea el cuello de botella.
Y el remate, que a mí me parece de los más importantes, es que el modo juego no destroza la imagen como pasa en algunas teles que, en cuanto activas VRR, parece que has cambiado de tele. Encima, el input lag está en números muy buenos para el precio, alrededor de 13 ms y bajando a unos 7 ms en 4K a 120 Hz. Para una tele de 769 euros, sinceramente, cuesta ponerle pegas en este apartado.
Entonces, ¿merece la pena por 769 euros?

A mí esto me parece bastante simple. Por debajo de 800 euros en 65 pulgadas, con QD-MiniLED Full Array de 1008 zonas, HDR completo, Google TV bien armado y un pack gamer con HDMI 2.1, 4K 120/144, VRR y FreeSync, estás comprando una tele que juega en una liga muy cómoda para el bolsillo.

TCL C7K de 65 pulgadas
¿Que siempre hay un “pero”? Claro. De fábrica puede venir con calibración mejorable en SDR/HDR y el procesador no es el último cohete del mercado, pero ese tipo de pegas, con este precio, se digieren bastante bien. Lo gordo aquí es el conjunto. Si llevabas tiempo esperando una oferta de las que no dan vergüenza, esta es de las que yo aprovecharía… porque lo normal es que, cuando vuelan estas unidades, vuelva el típico “ya no está” y nos acordemos tarde.




