Mucho ojo, porque Worten está aplicando descuento en el carrito y la TCL C8K se queda en tres tamaños muy golosos: 65 pulgadas por 999 euros, 85 pulgadas por 1.779 euros y la bestia de 98 pulgadas por 2.399 euros.
Y lo importante aquí es que la C8K no es una tele cualquiera. Estamos hablando de la gama premium QD-MiniLED de TCL, de esas que se compran por una razón muy sencilla: brillo a lo bestia + control de luz por zonas + funciones gaming de verdad. El pack que buscas cuando quieres cine y consola sin vender un riñón.

TCL C8K de 65 pulgadas

TCL C8K de 85 pulgadas

TCL C8K de 98 pulgadas
Además, el detalle del “descuento en carrito” suele ser la típica cosa que un día está y al siguiente… pues igual ya no. Así que si te cuadra alguna diagonal, mi consejo es el de siempre: entra, métela en el carrito y confirma el precio final. Porque a estos números, la C8K se vuelve peligrosamente tentadora.
Lo que te llevas con la TCL C8K: QD-MiniLED de gama alta, muchos nits y muchas zonas

Aquí el corazón de la fiesta es su sistema QD-MiniLED (MiniLED + Quantum Dot), pensado para lograr muchísimo brillo, un color muy potente y un contraste más serio que el típico LED de toda la vida. En pico de brillo, según nuestro analisis alcanza los 3500 nits de brillo. Cifras de “madre mía”, especialmente útiles si ves contenido con luz ambiente o quieres HDR con pegada.
Pero lo que marca la diferencia de verdad en una MiniLED es el control por zonas. Y aquí la C8K viene muy fuerte: 1680 zonas en 65 pulgadas, 2880 zonas en 85 pulgadas y 3480 zonas en 98 pulgadas. Eso se traduce en mejor precisión en escenas oscuras, menos halo alrededor de objetos brillantes y un HDR más “limpio” cuando hay contraste bruto.
¿Resolución? 4K (3840 x 2160), como toca en esta liga. Y en HDR vas servido: suele incluir Dolby Vision (incluido Dolby Vision IQ), HDR10+, HDR10 y HLG, que es justo lo que quieres hoy para no estar pensando si tu plataforma “va a encajar” con la tele.
Gaming y conectividad: 144 Hz, VRR hasta 288 Hz y HDMI 2.1 para ir sobrado

Si juegas, la C8K es de las que te lo pone fácil: panel 144 Hz nativo en 4K, con VRR y la típica artillería de ALLM para que la tele cambie al modo juego sin tocar nada. Y sí, tiene ese dato que a muchos les encanta para PC/competitivo: VRR hasta 288 Hz (normalmente en resoluciones/escenarios concretos), que no es postureo, es una forma de decirte “tranqui, aquí hay chicha”.
Incorpora dos HDMI 2.1, no cuatro. Para muchos es suficiente (consola + eARC o consola + PC), pero conviene tenerlo claro antes de lanzarte. Además, cuenta con eARC para barra de sonido/AVR, USB para reproducción local, salida óptica y conectividad inalámbrica completa.
Y el sistema operativo es otro punto clave: Google TV. Esto significa apps a patadas, Chromecast integrado, control por voz y un ecosistema muy cómodo si ya vives en Android/Google. No es “la tele más minimalista del mundo” (Google TV a veces se pasa de listo con recomendaciones), pero en catálogo y compatibilidad es de lo más completo.
Nits, zonas, Google TV… vale, pero ¿merece la pena por estos precios?
Te lo digo como lo pienso: 65 pulgadas por 999 euros es el típico precio que convierte una tele potente en compra impulsiva (y peligrosa). Porque por debajo de 1.000 euros, con QD-MiniLED, hasta 3500 nits y 1680 zonas, ya no estás en “tele decente”: estás en tele muy seria.
La 85 pulgadas por 1.779 euros me parece el “punto dulce” para cine en casa si tienes salón: el tamaño ya es de verdad, y con 2880 zonas, el HDR puede ser una pasada si te gusta el impacto. Y la 98 pulgadas por 2.399 euros ya es directamente el capricho enorme que, cuando baja así, se vuelve “ok, esto no sale todos los días”.

TCL C8K de 65 pulgadas

TCL C8K de 85 pulgadas

TCL C8K de 98 pulgadas
Así que sí: si estabas detrás de una C8K, esta bajada en carrito en Worten es de las que se aprovechan sin darle mil vueltas. Entra, mete tu tamaño, confirma el precio final… y si te cuadra, yo no me lo pensaba demasiado.




