MWC es ese sitio donde, entre móviles y demos imposibles, los fabricantes de paneles se vienen arriba y enseñan cosas que no salen mañana a la venta… pero que te dejan pensando. Y TCL CSOT, que ya tiene fama de aparecer en Barcelona con juguetes nuevos, este 2026 ha llegado con dos titulares bastante serios.
El primero se llama Super Pixel Technology, una idea pensada para mejorar la imagen en paneles OLED sin ponerse a inflar cifras locas ni vender humo de marketing. La promesa es clara y, sobre el papel, muy apetecible más claridad, menos consumo y más refresco con un enfoque bastante “de ingeniería” en vez de “de pegatina”.
Y el segundo titular va por el lado industrial, que a mí me parece incluso más importante a medio plazo. TCL CSOT dice que ya está en marcha la construcción de su línea 8.6G de OLED impreso por inkjet (IJP) y que, cuando esté terminada, sería la primera de su tipo en el mundo. Si eso cuaja, no es solo una tecnología curiosa, es una forma de fabricar paneles que puede mover precios y disponibilidad en monitores, portátiles y quién sabe si algo más.
Super Pixel, explicado sin que nos explote la cabeza
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La base del “Super Pixel” es que TCL CSOT quiere salirse un poco de lo típico en OLED con sub-pixel rendering (SPR), que es lo que se usa mucho en pantallas donde el subpíxel “no está” exactamente donde tú querrías para cada color. En esos paneles, para dibujar bien un color concreto, muchas veces se tiran subpíxeles “prestados” del píxel de al lado y, claro, eso obliga a hacer malabares.
Lo interesante es que TCL CSOT asegura que su diseño solo añade aproximadamente un 1,8% más de subpíxeles respecto a un panel SPR típico, pero con eso consigue una imagen más precisa y nítida, hasta el punto de que hablan de nitidez comparable a un WQHD en SPR. Dicho de otra manera, no te están diciendo “meto el doble de resolución”, te están diciendo “te lo dibujo mejor, con menos trampas”.
Y esto, en la práctica, puede ser más importante de lo que parece. Porque la nitidez no es solo que el texto se vea fino. También es que los contornos no bailen, que los detalles pequeños no parezcan lavados y que ciertas escenas con mucho contraste no te den esa sensación de “algo raro hay” cuando te acercas o cuando el contenido tiene líneas finas.
Menos trabajo para el controlador, menos consumo de energía
En los paneles SPR, el controlador tiene que convertir la señal RGB que le llega (la imagen “normal” de toda la vida) a un formato que el panel pueda representar con su distribución de subpíxeles. Eso es trabajo extra.
La idea de Super Pixel, según TCL CSOT, es que al ser un diseño más “directo” y con menos dependencia de subpíxeles vecinos, se reduce la carga de procesamiento. Y aquí suena el titular de los buenos. Dicen que esto puede bajar el consumo hasta un 25% manteniendo calidad de imagen.
¿Me lo creo tal cual? Me lo creo… con la ceja medio levantada, como con casi todas estas cifras. Porque lo del “hasta un 25%” suele salir del escenario perfecto, el de laboratorio, el de “todo alineado”. Ahora, la idea tiene sentido. Si el panel necesita menos apaños para dibujar la imagen y el controlador curra menos haciendo de traductor, algo ahorras seguro. Y en un móvil, una tablet o un portátil, ese ahorro es oro. En una tele también suma, sí, pero donde de verdad lo notas es cuando vas con batería y cada minuto cuenta.
Lo que me gusta es que básicamente te están diciendo hemos retocado cómo está montado el panel y cómo se procesa la señal para que haya menos lío. Y cuando eso sale bien, se traduce en cosas muy terrenales. Que el cacharro se caliente menos y que aguante más sin enchufe. Que al final la vida real no va de demos con luces bonitas, va de que te pongas un capítulo, cierres la tapa del portátil y no te quedes tirado a media tarde.
Lo del 40% más refresco suena a gaming, pero también va de fluidez
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Otro dato que han soltado y que llama mucho la atención es el tema del refresco. TCL CSOT dice que Super Pixel puede permitir tasas de refresco hasta un 40% más altas que las típicas hoy, porque necesita menos ancho de banda que SPR gracias a un layout Real RGB.
Esto, si lo aterrizas, no va solo de “gaming”. Claro que a un jugador le interesa, pero también es un tema de fluidez general, de interfaces, de scroll, de animaciones, de mover ventanas en un portátil sin que parezca que el sistema va a tirones.
Y luego está el detalle que a mí me parece clave. Subir refresco sin disparar consumo es difícil. Si estás atacando el cuello de botella del procesamiento y el ancho de banda, tienes una vía para subir Hz sin pagar el peaje completo en energía. No te digo que todo sea gratis, pero por lo menos la propuesta tiene sentido técnico.
El OLED impreso por inkjet en 8.6G es la otra bomba… y esta va para largo
Lo segundo que han puesto sobre la mesa ya lo habíamos comentado y es que han arrancado la construcción de su línea 8.6G de OLED impreso (IJP). TCL CSOT lo vende como una vía con ventajas claras frente a procesos de vacío más complejos, y además con algo muy goloso para el negocio más flexibilidad para distintos tamaños de panel.
Según lo que han ido contando, el IJP OLED puede lograr áreas de emisión un 50%–60% más grandes, lo que mejora eficiencia y, por extensión, reduce consumo. Y encima remarcan un punto que a mí me hace tilín como aficionado a la imagen. La posibilidad de crear Real Stripe RGB para mejorar claridad y precisión de color.
¿Dónde encaja esto? Pues aquí hay bastante consenso en que el primer gran objetivo es el mercado “mid-size”. Portátiles, monitores, automoción. De hecho, ya se viene hablando del proyecto 8.6G (T8) con foco en ese segmento y con una inversión enorme y calendario de construcción iniciado.
Vale, ¿y esto cuándo lo vemos en productos de verdad?
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La pregunta del millón siempre es la misma. ¿Esto lo vemos pronto? Con Super Pixel, lo más razonable es pensar en adopción progresiva si realmente encaja en costes y fabricación. Lo típico, primero en paneles concretos, luego en gamas más amplias… o se queda en “muy buena idea” si no sale rentable.
Con el IJP OLED 8.6G, yo lo veo como una apuesta de fondo. Si consiguen fabricar con buen rendimiento y volumen, puede abrir la puerta a más competencia en OLED para monitores y portátiles, y eso suele terminar en dos cosas. Más opciones y precios menos absurdos.
Y si un día esto acaba salpicando a televisores, ya veremos. No tengo bola de adivino. Pero que TCL CSOT esté empujando por dos lados a la vez, mejorar cómo se dibuja la imagen y cambiar cómo se fabrican los paneles, no es precisamente tirar una piedrecita. Es ir a pelear con los grandes del patio.


