TCL sigue a lo suyo. Mientras otras marcas parecen ir dando pasitos pequeños de año en año, los chinos siguen sacando pecho con televisores que, al menos sobre el papel, vienen cargados hasta arriba de cifras serias. Y el último ejemplo lo tenemos en el nuevo TCL Q9M Pro SQD-MiniLED, un modelo que ya se ha lanzado en China y que llega para relevar al anterior Q9L Pro con una propuesta todavía más bestia en brillo, color, zonas y refresco.
Lo interesante aquí no es solo que TCL haya presentado otro televisor más. Lo interesante es que esta gama apunta directamente a esa zona del mercado en la que ya no vale con “verse bien”, sino que hay que empezar a hablar de cosas mayores. Hablamos de miles de zonas de atenuación, picos de brillo que meten miedo, compatibilidad con prácticamente todos los formatos importantes y una ficha gaming que, sinceramente, suena a televisor de los que no vienen precisamente a calentar banquillo.
Además, TCL no se ha quedado en una sola diagonal. El nuevo Q9M Pro se venderá en 55, 65, 75, 85 y 98 pulgadas, así que no estamos ante uno de esos lanzamientos raros que se quedan en una o dos versiones. Hay artillería para casi todo el mundo, desde quien quiere una tele potente para el salón sin volverse loco con el tamaño, hasta quien directamente quiere montar una pantalla de auténtico cine en casa.
TCL Q9M Pro: un SQD-MiniLED con más color, más brillo y muchas más ganas de guerra

La gran baza de este nuevo modelo está en su panel SQD-MiniLED, una evolución que TCL está empujando con fuerza y que vuelve a poner sobre la mesa una idea bastante clara: más control de luz, más precisión en color y más pegada HDR. En este caso, la marca asegura una cobertura del 100% del espacio BT.2020, que ya son palabras mayores.
Y ojo con las zonas, porque aquí la cosa se pone bastante seria. El modelo de 55 pulgadas arranca con 800 zonas de atenuación, pero es que la versión de 98 pulgadas se va hasta las 3.552 zonas. Eso, unido a un brillo pico de hasta 5.000 nits XDR en el modelo más grande, deja claro que TCL no está jugando a medias. De hecho, su antecesor se quedaba en 4.500 nits XDR, así que hay una subida clara sobre el papel y no precisamente pequeña.
A mí, sinceramente, este tipo de movimientos me parecen muy interesantes porque TCL está dejando de ser esa marca que solo competía por precio. Ahora también quiere competir por músculo técnico. Y cuando una marca te mete 5.000 nits, 100% BT.2020 y miles de zonas, ya no está tirando una piedrecita. Está entrando de lleno en la pelea con los niños grandes del patio.
Hasta 300 Hz, cuatro HDMI 2.1 y una ficha gaming que tiene muy buena pinta

Otro de los puntos top del TCL Q9M Pro está en el apartado del movimiento y del gaming. El televisor cuenta con una frecuencia nativa de 150 Hz, que puede subir hasta 300 Hz en determinadas condiciones. Evidentemente, aquí habrá que ver luego la letra pequeña y cómo se aplica exactamente ese modo, pero como reclamo comercial desde luego llama mucho la atención. Y más en un momento en el que cada vez más fabricantes intentan vender sus teles como el centro total del ocio del salón.
A eso se suma compatibilidad con AMD FreeSync Premium Pro, tecnología MEMC para suavizado de movimiento y, por supuesto, una conectividad bastante bien armada con cuatro puertos HDMI 2.1. Esto último sí que me parece importante de verdad, porque ya estamos un poco cansados de ver teles que presumen mucho en la hoja técnica y luego racanean justo donde más duele. Aquí, al menos por lo que se ha anunciado, TCL no parece haber escatimado en conexiones.
También acompaña el soporte para Dolby Vision, HDR10+ y Wi-Fi 6, así que el paquete queda bastante redondo. Es decir, no hablamos solo de una tele pensada para dar brillo a lo bruto, sino de un modelo que busca cubrir cine, series, deporte y videojuegos con una base técnica bastante completa. Sobre el papel, desde luego, tiene muy buena pinta.
Sonido Onkyo, sistema propio y precios para China que vuelven a meter presión

En sonido, TCL repite una fórmula que ya le hemos visto en otros modelos de cierto nivel. El Q9M Pro integra un sistema Onkyo 2.2.1, el mismo que montaba el anterior Q9L Pro. No es una revolución frente al modelo previo, vale, pero tampoco suena precisamente mal como punto de partida. Y ya sabemos que en esta gama lo habitual es que mucha gente lo acompañe antes o después con una barra de sonido, así que lo importante aquí es que la base no sea pobre, y parece que no lo es.
Por otro lado, el televisor utiliza el sistema propio de la marca, el llamado Spirit Control System 3.0, que será una de esas piezas que habrá que ver en funcionamiento real para saber hasta qué punto mejora experiencia, fluidez o procesado. Porque una cosa son los nombres comerciales y otra lo que luego pasa cuando le metes contenido de verdad. Pero bueno, al menos TCL sigue empujando también esa parte de software y control interno del panel.
En cuanto a precios, en China arranca en 6.199 yuanes (unos 800-820 euros al cambio) para el modelo de 55 pulgadas y sube hasta los 19.999 yuanes (alrededor de 2.600-2.800 euros) en la versión de 98 pulgadas. De momento no hay confirmación de llegada a Europa o a otros mercados, así que toca esperar. Pero viendo cómo está moviéndose TCL últimamente, yo no descartaría que parte de esta artillería termine saliendo de China de una forma u otra. Y si acaba llegando con una política agresiva de precio, cuidado, porque podría convertirse en uno de esos televisores que den mucho que hablar este año.




