La nueva TDT en 4K ya está entre nosotros. Desde el pasado 5 de noviembre, España ha dado un paso más con la llegada de las nuevas emisiones en Ultra Alta Definición y el estreno del estándar DVB-T2. Una buena noticia para todos los que tenemos un televisor 4K en casa, aunque parece que no todo es tan sencillo como tener una pantalla con esa resolución. Y es que hay un pequeño detalle que puede darnos más de un quebradero de cabeza.
Resulta que el Gobierno publicó el pasado 4 de noviembre un comunicado oficial explicando cómo comprobar si nuestro televisor es compatible con las nuevas emisiones. Según el Ministerio para la Transformación Digital, basta con entrar en las especificaciones del aparato y buscar alguna de estas referencias: 4K, UHD o 3840 × 2160. Si aparece alguna de ellas, el televisor es compatible. Al menos eso es lo que asegura el comunicado.
El problema es que esto no es del todo correcto, ya que una cosa es que nuestro televisor tenga un panel 4K y otra muy distinta que sea capaz de recibir la nueva TDT. De hecho, si echamos un vistazo a la normativa publicada en el BOE, veremos que hay un par de requisitos bastante importantes que no se mencionan en esa explicación. Vamos a ver cuáles son.
Tu televisor puede ser 4K y no recibir los nuevos canales UHD

Aquí está el principal problema de todo esto. Cuando compramos un televisor 4K, lo que sabemos es que su pantalla tiene una resolución de 3840 × 2160 píxeles. Eso significa que podemos disfrutar de películas y series en esa calidad desde Netflix, Disney+, un reproductor Blu-ray o cualquier otro dispositivo compatible. Pero cuando hablamos de la TDT, la cosa cambia bastante.
Y es que para recibir las nuevas emisiones necesitamos que nuestro televisor incorpore un sintonizador DVB-T2, que es el estándar utilizado ahora en el múltiple RGE2. Pero no basta con eso, porque también tiene que ser capaz de decodificar vídeo mediante HEVC o H.265, el sistema de compresión que utilizan estas emisiones en UHD.
Esto viene recogido en el propio Real Decreto 250/2025 publicado en el BOE, concretamente en los artículos 9 y 11. Por tanto, podemos tener una televisión 4K que funciona perfectamente con todas nuestras plataformas de streaming, pero que no sea capaz de sintonizar los nuevos canales UHD. Algo que puede ocurrir especialmente con modelos que ya tienen unos cuantos años a sus espaldas.
El Gobierno también habla de marzo de 2025, pero hay otro detalle importante

Si seguimos leyendo el comunicado oficial del Ministerio, encontramos otra afirmación bastante curiosa. Según el Gobierno, todos los televisores comprados después de marzo de 2025 son compatibles con las nuevas emisiones UHD. Sin embargo, la normativa no dice exactamente eso.
Para empezar, desde el 27 de marzo de 2025, los televisores de 40 pulgadas o más puestos en el mercado español deben incorporar todo lo necesario para recibir y mostrar las emisiones en UHD. En cambio, para los televisores de menos de 40 pulgadas, la obligación de incorporar un decodificador UHD no llegó hasta marzo de 2026, un año después.
Además, hay otro matiz que tampoco podemos pasar por alto. La normativa habla de televisores puestos en el mercado, no de la fecha en la que nosotros los compramos. Es decir, que podemos adquirir una televisión nueva en una tienda y que realmente sea un modelo comercializado antes de que entraran en vigor estos requisitos. Por eso, fijarnos únicamente en cuándo la hemos comprado tampoco nos garantiza nada.
Cómo saber si tu televisor está preparado para la nueva TDT 4K

Por suerte, comprobarlo tampoco tiene demasiado misterio. Lo más fiable es buscar el modelo exacto de nuestro televisor en la página del fabricante y revisar sus especificaciones. Lo que nos interesa encontrar es la compatibilidad con DVB-T2 y HEVC/H.265. Si aparecen ambas tecnologías y tenemos una pantalla 4K, en principio estamos preparados para disfrutar de las nuevas emisiones con su resolución completa.
De hecho, como ya explicamos en AVPasión al hablar de la compatibilidad con DVB-T2, incluso haber podido ver La 1 UHD antes de este cambio tampoco nos garantiza nada. Hasta ahora utilizaba DVB-T con HEVC, por lo que algunos televisores podían recibirla sin incorporar el nuevo estándar de transmisión. Con el salto a DVB-T2, esos modelos pueden dejar de sintonizarla.
Y tampoco significa que tengamos que tirar nuestro televisor a la basura, ni mucho menos. Los canales habituales en HD siguen estando disponibles, aunque habrá que resintonizar para recuperar aquellos que hayan cambiado de frecuencia. Y si queremos disfrutar del 4K en una televisión antigua que no tenga el sintonizador adecuado, siempre podemos recurrir a un decodificador externo DVB-T2 compatible con HEVC y salida 4K por HDMI. Una solución bastante más económica que comprar otra tele.




