Seguro que os ha pasado alguna vez: estáis viendo tranquilamente la TDT y, de repente, empiezan a aparecer cuadraditos en la imagen, se corta el sonido o directamente desaparecen algunos canales. Lo primero que solemos pensar es que la antena no recibe suficiente señal, que tenemos algún cable en mal estado o que necesitamos comprar un amplificador más potente. Pues bien, resulta que el problema puede ser precisamente el contrario.
Sí, tal cual. Aunque parezca un poco raro, tener demasiada señal de antena también puede hacer que la TDT se vea fatal. Y es que estamos acostumbrados a pensar que cuanta más señal reciba nuestro televisor, mejor se verán los canales. Pero no funciona exactamente así. De hecho, en algunas instalaciones, poner un amplificador puede acabar estropeando una recepción que antes funcionaba perfectamente.
Lo curioso es que no estamos hablando de algo especialmente extraño. El propio servicio británico de televisión digital Freeview advierte de este problema, especialmente cuando tenemos amplificadores que realmente no necesitamos. Y lo peor es que los síntomas son prácticamente idénticos a los de una antena con poca señal, así que es bastante fácil acabar buscando la solución donde no toca.
Una señal demasiado fuerte también puede hacer que la TDT se vea fatal

Bueno, pues vamos a ver qué ocurre exactamente. Todos los televisores tienen un sintonizador de TDT que necesita recibir una señal dentro de unos niveles determinados para funcionar correctamente. Si es demasiado débil, tendremos problemas para ver los canales, algo que seguramente todos conocemos. Pero si llega con demasiada potencia, el receptor también puede saturarse y empezar a fallar.
¿Y qué pasa cuando ocurre esto? Pues lo de siempre: pixelaciones, imagen congelada, cortes de sonido y canales que desaparecen sin motivo aparente. El problema es que un amplificador sobrecargado puede generar distorsiones que dificultan la recepción. De hecho, la organización británica Digital TV Group explica que, en determinadas instalaciones, reducir la ganancia del amplificador puede mejorar la calidad de imagen, aunque estemos recibiendo menos potencia.
Además, hay algo que mucha gente confunde: tener mucha intensidad de señal no significa necesariamente tener buena calidad. Podemos entrar en el menú del televisor y encontrarnos con la barra de señal al 100 %, pero eso no garantiza absolutamente nada. Lo que realmente importa es que la señal llegue limpia y sin errores. Por eso, si la intensidad aparece muy alta pero la calidad baja constantemente, sabemos que algo falla, aunque todavía no podamos asegurar que sea por saturación.
Cómo comprobar si tienes demasiada señal de antena y qué puedes hacer para solucionarlo

Lo primero que podemos hacer es entrar en los ajustes de canales de nuestro televisor. Da igual que tengamos un Samsung, LG, Sony o TCL, ya que muchos modelos permiten consultar tanto la intensidad como la calidad de recepción. Normalmente encontraremos estas opciones en el apartado de sintonización, información de señal o diagnóstico. Si vemos que la intensidad está por las nubes pero la calidad es bastante mala, merece la pena revisar la instalación.
Ahora bien, si tenemos un amplificador de antena de los que se conectan al enchufe, podemos hacer una prueba bastante sencilla: retirarlo y conectar el cable coaxial directamente al televisor, siempre que nuestra instalación lo permita. Es precisamente una de las recomendaciones de Freeview para solucionar problemas de recepción. Si al quitarlo los canales empiezan a verse correctamente, es posible que estuviéramos amplificando la señal más de la cuenta. Importante: no hay que confundir un amplificador prescindible con una fuente de alimentación necesaria para la antena.
La cosa cambia cuando vivimos en un edificio con antena comunitaria, ya que normalmente no podemos modificar los amplificadores de la instalación. En estos casos, lo mejor es que un antenista compruebe los niveles de señal y, si realmente son excesivos, ajuste la ganancia o instale un atenuador. Como ya os contamos en AVPasión al hablar de los problemas de la TDT en verano, también pueden influir las interferencias y las condiciones atmosféricas. Así que, si estáis pensando en comprar un amplificador porque vuestra TDT se pixela, mejor comprobar primero qué está pasando. Igual resulta que lo último que necesita vuestro televisor es recibir todavía más señal.




