Seguimos rascando ofertas de este Prime Day de Amazon y acaba de aparecer otra de esas que me hacen volver a mirar el precio para comprobar que no me estoy dejando ningún número por el camino. Porque sí: la Samsung S85F OLED de nada menos que 83 pulgadas se ha quedado en 1.609 euros. Y estamos hablando de un OLED gigantesco.
Para poner un poco en contexto el asunto, son 83 pulgadas, unos 211 centímetros de diagonal, con panel OLED 4K, 120 Hz, cuatro HDMI preparados para 4K a 120 Hz y el procesador NQ4 AI Gen2 de Samsung. Todo ello por menos de 1.700 euros. Es uno de esos precios que hace no demasiado tiempo asociábamos a un OLED de 65 pulgadas, no a semejante monstruo de televisor.


Samsung OLED S85F de 83 pulgadas
Y ojo porque Amazon está ahora mismo especialmente competitiva. He estado mirando precios y encontramos este mismo modelo alrededor de los 1.967 euros en otras tiendas. Así que esos 1.609 euros tienen bastante sentido dentro de las ofertas que estamos viendo hoy. Y ya sabéis cómo funciona esto en Amazon: si os encaja, yo no esperaría demasiado, porque en Prime Day los precios y el stock pueden cambiar prácticamente de un momento a otro.
Una OLED de 83 pulgadas por menos de 1.700 euros es una auténtica locura

Aquí el tamaño es evidentemente el protagonista. Estamos ante una OLED de 83 pulgadas, así que si tenéis distancia suficiente hasta el sofá, esto ya empieza a entrar directamente en terreno de cine en casa. Y al ser OLED, cada píxel genera su propia luz, por lo que tenemos negros puros, contraste prácticamente infinito y un control de la imagen píxel a píxel que un LCD convencional sencillamente no puede replicar.
Samsung monta además su procesador NQ4 AI Gen2, acompañado de 4K AI Upscaling mediante 20 redes neuronales para mejorar contenidos de menor resolución. También encontramos OLED HDR, HDR10+ Adaptive y HDR10+ Gaming, Real Depth Enhancer, HDR Brightness Optimizer y Filmmaker Mode. Es decir, que aunque estamos ante la gama OLED de entrada de Samsung de 2025, no estamos comprando precisamente un televisor básico.
Otro punto interesante es el color, con certificación PANTONE para 2.140 colores y 110 tonos de piel, algo que Samsung lleva destacando especialmente en sus OLED. Como siempre ocurre con la marca coreana, no tenemos Dolby Vision, pero sí HDR10+, que es el formato dinámico que Samsung utiliza en sus televisores.
Los jugadores también van bien servidos: 4K a 120 Hz y cuatro HDMI

Y es que semejante pantalla tampoco tendría demasiado sentido si luego conectamos una PS5, Xbox Series X o un PC y nos encontramos limitaciones. Por suerte, aquí Samsung se ha portado bastante bien: tenemos Motion Xcelerator 120 Hz, VRR, ALLM, HGiG y AMD FreeSync Premium.
Lo mejor es que sus cuatro entradas HDMI admiten señales 4K a 120 Hz, así que no tenemos aquello de andar pensando qué puerto utilizar para la consola y cuál reservar para otro dispositivo. Además, tenemos eARC, Game Bar, Gaming Hub y opciones como Super Ultra Wide Game View. Vamos, que en una pantalla de 83 pulgadas jugar a algo como Gran Turismo 7 o Forza Horizon tiene que ser directamente otro nivel.
En sonido encontramos Dolby Atmos, OTS Lite y Q-Symphony, aunque el sistema integrado es bastante sencillo, con 20 W y configuración 2.0. Personalmente, si vais a montar un televisor de este tamaño, aquí sí le pondría una buena barra de sonido o directamente un sistema de cine en casa para terminar de redondear el conjunto.
Por 1.609 euros, pocas OLED gigantes pueden competir con ella

Luego tenemos toda la parte Smart TV con Tizen, Samsung TV Plus, SmartThings, Alexa, AirPlay y las aplicaciones de streaming habituales, además de la promesa de Samsung de mantener One UI Tizen actualizado durante siete años desde el lanzamiento del modelo.
Pero aquí el tema está en el precio. 1.609 euros por una OLED de 83 pulgadas con 120 Hz, cuatro HDMI 4K120, HDR10+, FreeSync Premium y procesador NQ4 AI Gen2 me parece uno de los primeros bombazos serios que nos deja este Prime Day.


Samsung OLED S85F de 83 pulgadas
Como digo siempre con estas ofertas de Amazon, no os durmáis demasiado si estabais buscando exactamente algo así. No estamos hablando de ahorrarnos 20 o 30 euros, sino de llevarnos una OLED gigantesca por un precio que empieza a parecer propio de diagonales bastante más pequeñas. Y ofertas así, especialmente en 83 pulgadas, no suelen quedarse quietas demasiado tiempo.




