Los fabricantes de televisores, todos sin excepción, están obsesionados con los nits y el brillo en HDR, con unas cifras de infarto donde se alcanzan cifras de 10000 nits (o incluso más), algo ideal para explotar del todo las capacidades del alto rango dinámico, bien sea HDR10 o Dolby Vision. Sin embargo, parece que Hollywood va en otra dirección: las películas cada vez se masterizan con menos nits y menos brillo en altas luces.
Lo que hace unos años defendíamos como una necesidad se ha tornado en una arma de marketing que no se traslada al mundo real, salvo demos y algunos videojuegos, la tendencia es utilizar el HDR con cautela y no como algo totalmente espectacular y brillante durante todo el film. Es más, las películas con altos luces extremadamente brillantes son pocas y, en su mayoría, lanzamientos antiguos. Tan raros son que hemos hecho artículos específicos para estas ediciones.
Los fabricantes de televisores siguen empeñados en seguir subiendo nits…pero hoy en día no tiene sentido

Y es que hay otra guerra secreta entre fabricantes y productores, una que me recuerda mucho a la época del empecinamiento en el 8K por parte de los fabricantes, mientras productores y la industria del cine en general se plantó y dijo que no, que no había necesidad de ese cambio. Algo similar está pasando actualmente con el brillo del HDR: lo que nació como una maravillosa idea para expandir la experiencia cinéfila se está convirtiendo en un arma de ventas sin sentido.
Es cierto que la especificación acepta que el rango de brillo del HDR llegue hasta los 10000 nits, pero está pensando para no cohartar la libertad del cineasta y hecho para elementos muy pequeños y escenas muy concretas donde debe brillar mucho (imaginaos unas luciérnagas en la noche, un cielo estrellado, etc.). Y aún así, por ejemplo, la especificación del cine se para solo a 300 nits: a partir de ahí, tras varias pruebas, el brillo puede llegar a ser molesto en pantalla grande y entorno 100% oscuro.
Y es que hay que entender el HDR como lo que es: jamás veremos una escena diurna media a 5000 nits porque sería extremadamente molesto para su visualización, especialmente en salas oscuras. Tiene sentido, como decía, en ciertos elementos de ciertas escenas. Sin embargo, en el centro comercial veremos demos con escenas completamente diurnas con chorrocientos nits.
Hollywood va por otro camino: el cine en HDR cada vez está masterizado a menos nits

Y es que si sois asiduos a las lecturas de reviews de películas UHD realizadas en AVPasión, podréis ver que la inmensa mayoría de éstas, con algunas excepciones concretas, tienen una media de frames brillantes muy baja, concretamente la media de los últimos 100 estrenos importantes en UHD HDR (lanzados desde 2024 y 2026) es bajísima: el MaxFALL medio es de apenas 120 a 160 nits.
Lo mismo ocurre con el espacio de color BT2020, con una gradación en color rara vez llega a sobrepasar el triángulo DCI-P3, un poco más amplio que las películas HD. Existe cierta aversión en las productoras en crear una paleta de colores ultra vívidos, con un aspecto que se aleja en exceso del cine. Por ese motivo las productoras no quieren pasarse de rosca.
Recuerda que además no es lo mismo el nivel real del HDR de las escenas (MaxFALL), que el monitor que se usa para masterizar que normalmente alcanza los 1000 nits o, en el caso del nuevo BVM-X3110, 4000 nits. Pero luego eso no se traslada a que se vean las escenas, reflejos o picos brillantes del HDR a ese nivel de nits.
En definitiva, las películas van por un lado mientras que los fabricantes de televisores van por otro, algo normal dado que es como los megapíxeles de las cámaras: un arma de marketing para comprar un nuevo televisor. Sin embargo recuerda: con el nivel de masterizado de las películas actuales no le vas a sacar todo el partido necesario.




