Durante años hemos escuchado prácticamente de todo sobre el burn-in de los televisores OLED. Que ya está solucionado, que solamente aparece con un uso extremo, que las nuevas generaciones lo aguantan muchísimo mejor… Pues bien, RTINGS ha decidido volver a poner todo eso encima de la mesa y comprobarlo de la manera más bestia posible: dejando varios OLED actuales funcionando durante años.
El pasado 2 de octubre arrancó oficialmente Longevity 3.0, la nueva generación de su famoso test acelerado de durabilidad. Y no parten precisamente de cero en experiencia: el experimento anterior llegó a someter 100 televisores a miles y miles de horas de funcionamiento, con muchos modelos superando las 18.000 horas acumuladas. Ahora el foco cambia hacia las tecnologías que han llegado o evolucionado durante los últimos años.
Y aquí está lo interesante para nosotros: entre los modelos elegidos aparecen LG G6, LG C6, Samsung S95H, Samsung S95F, LG G5, LG C5 y Samsung S90F, es decir, OLED y QD-OLED de varias generaciones. El objetivo es comprobar si todos esos nuevos paneles, materiales, sistemas de refrigeración y algoritmos de compensación han conseguido mejorar de verdad uno de los grandes puntos débiles históricos de OLED.
Las OLED actuales volverán a tragarse miles de horas con elementos estáticos

El planteamiento con los televisores vuelve a ser especialmente duro. Los 12 modelos seleccionados reproducirán una señal en directo de CNN durante aproximadamente dos años, precisamente porque un canal de noticias incluye logotipos, rótulos y otros elementos estáticos que permiten acelerar la aparición de degradación desigual.
Cada dos meses RTINGS parará las pruebas para volver a medir los televisores, comprobar la uniformidad del panel, registrar posibles cambios de brillo y ver cómo evoluciona cada tecnología. Las primeras mediciones ya se han realizado y aparecen como “Month 00”: son básicamente la fotografía inicial con la que se compararán todos los resultados posteriores.
En total participan 12 televisores y 12 monitores, aunque el objetivo no es declarar que un modelo concreto durará exactamente X años. RTINGS avisa de que la muestra es demasiado pequeña para eso. Lo que quieren identificar son tendencias entre tecnologías de panel, especialmente ahora que tenemos OLED mucho más luminosos y nuevas alternativas como RGB Mini LED.
El anterior test dejó una conclusión bastante incómoda sobre el burn-in

Y es que tenemos un punto de partida muy interesante. RTINGS revisó recientemente los resultados de sus OLED anteriores y comprobó que los modelos fabricados entre 2020 y 2023 no mostraban una mejora clara frente a una LG C7 de 2017 después de unas 10.500 horas sometidos a una señal de CNN con el brillo SDR al máximo.
Eso necesita un matiz bastante importante. Las OLED modernas son muchísimo más brillantes. Según las mediciones de RTINGS, una OLED media de 2023 era alrededor de un 28% más brillante en una ventana SDR del 10% y un 52% más brillante a pantalla completa que la media de 2017. Por tanto, la tecnología sí ha mejorado: buena parte de esa mejora simplemente se ha utilizado para conseguir más brillo en lugar de dedicarla únicamente a aumentar la resistencia al quemado.
Dicho de otra manera, conseguir un nivel parecido de burn-in mientras estás sacando bastante más luz del panel no significa que OLED no haya avanzado. Pero también deja claro que el problema no ha desaparecido mágicamente cuando sometemos el panel durante miles de horas a los mismos elementos estáticos.
LG G6 y Samsung S95H serán dos de las grandes protagonistas

Precisamente por eso este nuevo test resulta especialmente interesante. Tenemos modelos de 2026 como LG G6 y Samsung S95H enfrentándose directamente a generaciones anteriores como LG G5, C5, Samsung S95F o S90F, utilizando exactamente el mismo tipo de prueba acelerada.
Aquí podremos comprobar qué efecto tienen las últimas estructuras de panel, el aumento de brillo y los nuevos sistemas de protección frente al burn-in. Y habrá que esperar para tener respuestas: Longevity 3.0 acaba literalmente de arrancar, así que todavía no existe degradación que podamos atribuir a estos televisores.
Lo que sí sabemos gracias al experimento anterior es que el burn-in continúa siendo posible cuando la exposición a elementos estáticos es acumulativa durante miles de horas. Para una persona que cambia entre películas, series, TDT, videojuegos y plataformas de streaming, RTINGS considera que no debería convertirse en un problema habitual. El escenario delicado sigue siendo otro: muchísimas horas del mismo canal, un juego con HUD fijo o contenido estático repetido día tras día. Y ahora toca descubrir cuánto han conseguido mejorar las OLED de 2026 frente a todo eso.




