Durante años, lo del 3D en casa ha sido el típico “ahora sí”… y luego nada. Hubo una época en la que parecía que iba a petarlo: teles con 3D, pelis a saco, anuncios diciendo que era “el futuro”… y de repente… gafas, formatos, compatibilidades que daban pereza y una sensación muy de “vale, mola… pero me estás complicando la vida”. Total, que el 3D se quedó a medio gas, no porque la idea fuese mala, sino porque nadie terminó de rematar la jugada.
Y ojo, porque el problema nunca fue “ver dos imágenes”. El problema era hacerlo con calidad de verdad: resolución seria, contraste, buen HDR, audio a la altura… y que encima fuese fácil. Porque si para poner una peli tienes que hacer un máster en menús, códecs y reproductores, al final la mayoría pasa y vuelve al 2D tan tranquila.
Pues bien: si te gusta el tema (o si siempre has pensado que el 3D bien hecho es una barbaridad), hay una noticia muy golosa. Tron: Legacy y Tron: Ares ya se pueden ver en 3D y 4K, con Dolby Vision HDR. Y sí: ahora mismo esto se disfruta tal cual en Apple Vision Pro (visionOS), pero lo jugoso es el salto técnico, porque pone el 3D en un sitio bastante más serio.
El salto que necesitaba el 3D: de “curiosidad” a experiencia premium de verdad

Vamos al grano, el 3D en Blu-ray tuvo su época y nos dio ratos muy buenos… pero hoy se nota que es de otra era. Hablamos de 1080p y nada de HDR, que en su momento colaba, pero ahora te sientas delante de un buen equipo y piensas: “vale, se ve bien… pero me falta chispa”. Y encima duele más, porque luego te acuerdas de pelis como TRON o Avatar y dices: “si un 3D bien hecho puede ser espectacular, ¿por qué esto se queda tan cortito?”.
Aquí es donde viene el giro interesante: en el ecosistema de Apple se está moviendo un formato 3D que por fin junta lo que llevábamos años pidiendo sin dramas: 3D + 4K + HDR (Dolby Vision) y, además, con opción de audio inmersivo como toca. Ya no es “mira qué gracioso el 3D”, es un pack completo que, por fin, suena a experiencia premium.
Y aquí está la gracia: por eso no lo ves igual en todos los visores. Una cosa es “la peli está en la plataforma” y otra es que te salga el botón y se reproduzca en 3D 4K HDR sin hacer cosas raras. Para que funcione de verdad tienen que encajar varias piezas: que el visor sepa decodificarlo, que la app lo soporte, que el DRM no te la líe y que haya chicha suficiente para moverlo sin que la imagen se llene de artefactos. Vamos, que si el 3D no es “le doy y listo” y encima no se ve fino… la gente lo deja aparcado rapidísimo.
MV-HEVC: el ingrediente que hace posible el 3D 4K sin “reventar” el streaming

El punto técnico clave aquí es MV-HEVC (Multiview HEVC), que viene a ser la manera inteligente de empaquetar el 3D para que no sea como mandar dos vídeos completos a la vez. En vez de duplicarlo todo, el sistema se apaña para que una vista aproveche información de la otra, y así puedes tener 3D con mucha más calidad sin que el archivo pese una tonelada ni el bitrate se dispare. Traducción: tu conexión sufre menos y tú ves más calidad.
Y esto es importante porque en cuanto metes Dolby Vision HDR y 4K, el listón se pone serio. Ya no vale con “esto reproduce vídeo”. Hace falta que el visor tenga el soporte a nivel de hardware, que el software lo trate bien, y que toda la cadena aguante sin hacer el tonto. Por eso, cuando ves un sello tipo 3D 4K Dolby Vision, no es para fardar: es una pista de que el formato, la decodificación y la reproducción están encajando como tienen que encajar.
‘Tron: Legacy’ y ‘Tron: Ares’: el 3D como espectáculo… y como idea bien pensada
Antes de nada, una realidad: esto ahora mismo es “cine premium” para muy pocos, porque Apple Vision Pro sigue siendo un dispositivo bastante minoritario (por precio y por disponibilidad). Pero dicho eso, lo interesante es que marca el camino: cuando el 3D se hace bien y con formato moderno, vuelve a tener todo el sentido.
‘Tron: Legacy’ (2010) es una de esas pelis que se citan siempre cuando se habla de 3D bien usado. Primero, porque fue rodada nativamente en 3D. Y segundo, porque su truco (del bueno) es su uso selectivo: el mundo real empieza en 2D, y cuando Sam Flynn entra en The Grid… la peli “abre” a 3D como si cruzaras un portal.

Ahora súmale 3D en 4K con Dolby Vision HDR y ya tienes el combo perfecto para una peli de neones, negros, brillos puntuales y color a saco. En TRON, el HDR puede ser el segundo golpe después del 3D: más impacto sin cargarte la estética.
Y sí, Tron: Ares también está disponible con el mismo enfoque 3D + 4K + Dolby Vision, reproducible en Apple Vision Pro desde la app de Apple TV o Disney+ (ojo: una cosa es el catálogo “normal” y otra que te salga la opción 3D en una app compatible). Y como contrapunto, Disney+ llegó a Meta Quest, pero sin 3D: justo el ejemplo perfecto de que si el combo formato + app + visor no encaja, el 3D no se despliega.
Cierro con un detalle curioso: en Disney+ también tienes ‘Tron: Legacy’ en versión IMAX Enhanced con relación 1.90:1 (más imagen, más “pantallón”), pero esa versión, de momento, no está en 3D. Así que toca elegir: o más imagen estilo IMAX, o la experiencia estereoscópica “premium”. Y siendo TRON… yo lo tengo bastante claro.




