Dolby Vision. Vemos aparecer el logotipo en una esquina de nuestro televisor y automáticamente pensamos que ya está todo hecho: la película está reproduciéndose en Dolby Vision y punto. Pues resulta que no es exactamente así, especialmente si estamos usando un reproductor externo conectado por HDMI.
Y es que existen dos formas diferentes de manejar Dolby Vision: TV-Led y Player-Led, esta última conocida también como LLDV o Low Latency Dolby Vision. Las dos pueden acabar mostrando ese mismo logotipo en pantalla, pero por debajo están trabajando de una forma bastante distinta. Vamos, que desde fuera parece exactamente lo mismo, pero no lo es.
El tema está en quién hace buena parte del trabajo con la señal antes de mostrarla en pantalla. En un caso tiene mucho más peso nuestro televisor y en el otro entra bastante más en juego el reproductor. Y ojo, porque dependiendo del equipo que tengamos conectado, de la implementación de Dolby Vision y de cómo se lleven entre ellos, puede haber diferencias.
TV-Led Dolby Vision: dejamos que la tele haga su trabajo

Empezamos por TV-Led, probablemente la opción más lógica de entender. En este caso, el televisor recibe la información Dolby Vision y realiza el procesamiento final teniendo en cuenta las capacidades reales de su propio panel. Es decir, sabe perfectamente hasta dónde puede llegar y adapta la imagen en consecuencia.
Y esto tiene bastante sentido. Si nuestra OLED alcanza determinado brillo, tiene un negro concreto y un volumen de color determinado, ¿quién mejor que ella misma para saberlo? Precisamente ahí está una de las grandes ventajas del sistema TV-Led: la pantalla conoce sus propias limitaciones mucho mejor que cualquier dispositivo conectado por HDMI.
Además, Dolby Vision no consiste simplemente en enviar una imagen más brillante. Hay metadatos dinámicos que van indicando cómo debe adaptarse el contenido y después cada pantalla tiene que llevar toda esa información hasta lo que físicamente puede mostrar su panel. Por eso, cuando tenemos una buena implementación de TV-Led, la tele conserva bastante control sobre ese último paso tan importante.
Player-Led o LLDV: ahora el reproductor tiene mucho más que decir

Con Player-Led la cosa cambia. Aquí el dispositivo externo realiza buena parte del procesamiento de Dolby Vision antes de enviar la señal al televisor. Es lo que solemos encontrarnos bajo las siglas LLDV, que vienen de Low Latency Dolby Vision.
¿Cómo sabe el reproductor qué tiene conectado? Pues mediante la comunicación HDMI y la información EDID que le proporciona la pantalla. Ahí puede conocer determinadas capacidades del televisor y preparar una señal adaptada antes de mandársela. Vamos, que parte del trabajo que antes recaía sobre la tele ahora se adelanta en el reproductor.
Esto tampoco quiere decir, ni mucho menos, que LLDV sea malo. De hecho, con una implementación bien hecha las diferencias pueden ser bastante pequeñas. Además, este sistema es especialmente útil en determinados dispositivos y configuraciones donde interesa que sea la fuente la que se encargue de preparar previamente la señal Dolby Vision.
Entonces, ¿TV-Led o Player-Led? ¿Cuál se ve mejor?

Pues si tenemos un televisor compatible con ambas opciones y una implementación correcta, yo elegiría TV-Led. Principalmente porque dejamos el mapeo final en manos precisamente del aparato que mejor conoce lo que puede hacer: nuestro televisor.
Eso sí, no esperéis cambiar de Player-Led a TV-Led y encontrar de repente otra película completamente distinta. En una buena implementación las diferencias pueden ser bastante sutiles, especialmente si el reproductor también hace correctamente su trabajo. Donde pueden aparecer más cambios es en detalles de altas luces, zonas oscuras, niveles cercanos al negro o en cómo se realiza el mapeo de tonos.
Y aquí está precisamente la gracia de todo esto. Que aparezca el logotipo Dolby Vision no nos cuenta toda la historia. Podemos estar reproduciendo exactamente la misma película, con el mismo televisor y aparentemente con el mismo formato HDR, pero cambiando quién procesa la señal por el camino. En fin, otro pequeño mundo escondido detrás del HDMI que normalmente nadie nos explica.




