A ver, lo de Sonos tiene su aquel: se han ganado esa fama de “lo pongo, funciona y me olvido”, y por eso cuando alguien dice “vamos a por Sonos”… automáticamente nos pica la curiosidad. Y justo ahí entra WiiM con el Sound Lite, que básicamente viene a decir: quiero el mismo hueco del salón/cocina, pero con mi rollo (y mi precio).
Lo mejor de todo es que no estamos hablando de un experimento raro, más bien de un altavoz pensado para el día a día: música en casa, multiroom, control por app, y con el típico argumento que ahora lo mueve todo: Hi-Res y calibración “inteligente” para que en cualquier rincón suene decente. Sobre el papel, pinta muy serio.
Y ojo, que aquí la gracia de esta comparativa es justo esa: WiiM ha querido inventar la rueda, ha ido a meterse en el terreno donde la Era 100 está comodísima… y ver si con specs, conectividad y ecosistema, te puede hacer dudar. Yo el WiiM no lo he probado, así que vamos a ir con lo que sabemos y con lo que promete cada uno.
WiiM Sound Lite: la jugada “anti-Sonos” en formato compacto

El WiiM Sound Lite sale con un mensaje clarísimo: mucha potencia y mucha compatibilidad, sin florituras. De hecho, la idea del “Lite” es recortar lo más “capricho” del modelo superior (pantalla/mandos) para bajar el precio, pero manteniendo el núcleo.
En números, promete 100 W pico, un diseño 2 vías con woofer de 4 pulgadas + doble tweeter, y reproducción Hi-Res hasta 24-bit/192 kHz (con gapless, que es más importante de lo que parece si escuchas álbumes del tirón). Y encima mete su calibración AI RoomFit para adaptar el sonido a la sala. Esto, en un producto “barato” dentro de los Wi-Fi speakers, suena a puñetazo en la mesa.

WiiM Sound Lite
También va fuerte en conectividad: se habla de Wi-Fi 6E, Bluetooth 5.3 y Ethernet, y compatibilidad con un montón de plataformas (Spotify, TIDAL, Qobuz, Amazon Music, YouTube Music…). Y un punto que a mí me parece clave para el que trastea: EQ serio, incluyendo ecualización paramétrica, no solo el típico “graves/agudos y gracias”.
Sonos Era 100: el “pongo esto y me olvido” sigue siendo un argumento muy bestia

El Era 100 es el típico que no te vende humo, te vende tranquilidad. Sonos lo define como un altavoz compacto con sonido estéreo afinado y bajos más serios (hablan incluso de woofer un 25% más grande que el Sonos One). Y, sobre todo, te lo empaquetan con lo que mejor se les da: ecosistema y experiencia.
En conectividad, lo deja bastante redondo: Wi-Fi, Bluetooth, Apple AirPlay 2, y además entrada de línea por USB-C (aunque aquí suele haber letra pequeña, porque muchas veces necesitas adaptador según tu fuente). Y sí, tiene Trueplay para calibración en sala, que en Sonos normalmente es de las cosas que marcan diferencias en casas “normales” donde el altavoz acaba donde puede, no donde debería.

Sonos Era 100
Otra baza Sonos es el control: app pulida, controles táctiles, y opción de control por voz según configuración/servicios. Y si ya estás dentro del ecosistema, la gracia extra es obvia: dos Era 100 en estéreo, o incluso usarlos en setups con barras Sonos como traseros, etc.
Conectividad, multiroom y “la vida real”: aquí es donde se decide todo
Si lo tuyo es Apple, Sonos te lo pone fácil porque AirPlay 2 está ahí, integrado, y el Era 100 en ese sentido es muy “enchufar y a vivir”.
WiiM, por su parte, juega a otra cosa: su narrativa es “abierto y compatible con todo”, con un enfoque muy de friki práctico: Cast/Connect, DLNA, Roon en el ecosistema WiiM, multiroom flexible, etc. Ahora bien, y esto es importante: el Sound Lite no tiene AirPlay 2 ni Apple Music, así que si tu casa va con iPhone + AirPlay a saco, revísalo bien antes porque ahí te puede doler.
En precios (Europa), también hay lectura: la Era 100 suele verse por 229 euros, y el WiiM Sound Lite lo tenemos por 269 euros. O sea, no es “WiiM tiradísimo”, sino más bien “WiiM te cobra el extra por specs y Hi-Res”, mientras Sonos te cobra la experiencia y el ecosistema.
Sonido y calibración: sobre el papel, WiiM va a por nota… pero Sonos es Sonos
En ficha técnica pura, WiiM va con el cartel de 24/192, potencia alta y EQ avanzada + RoomFit, que es el tipo de combo que, bien implementado, puede darte un sonido muy “a tu gusto”. Y para muchos eso ya es el gancho: quiero tocarlo todo y dejarlo fino.
Sonos no suele ir tanto de “mira qué numeritos”, sino de “mira qué resultado en un salón normal”. Trueplay es un arma muy buena para eso, y el altavoz Era 100 además tiene esa fama de llenar la habitación con facilidad, con un grave que para su tamaño suele sorprender.
Y aquí es donde yo lo resumiría sin tonterías: si eres de los que quieren control y compatibilidad a lo bestia, el WiiM tiene pintaza; si quieres cero complicaciones y que todo vaya fino, Sonos sigue siendo el camino fácil.
¿Cuál me compraría yo?
Si en mi casa mando yo y el móvil es iPhone, me cuesta mucho no tirar a por la Era 100 por AirPlay 2 y por lo que suele ser Sonos en el día a día: una apuesta segura.
Ahora, si lo que me apetece es montarme un multiroom más “abierto”, jugar con EQ paramétrica, tirar de Hi-Res y exprimir el altavoz, el WiiM Sound Lite me parece el típico producto que puede dar muchas alegrías… siempre con la coletilla de que yo no lo he probado y aquí manda el rendimiento real en tu sala.
Vamos, que la pregunta no es “cuál es mejor”, sino “qué tipo de usuario eres”: ecosistema cómodo y Apple friendly (Sonos) o ecosistema abierto y cacharreo con specs (WiiM). Y lo mejor es que, por fin, Sonos tiene delante un rival que no viene a hacer bulto: viene a hacer ruido.




