No sé tú, pero yo cuando pienso en altavoces de escritorio me vienen dos escenarios a la cabeza: o te compras dos monitores de estudio (y te lías con cables, interfaces y historias), o te pillas una barrita compacta “apañada” que suena mejor que el monitor del PC… pero sin chispa, sin cuerpo y sin ese momento de “ostras, esto juega en otra liga”.
Pues resulta que Xiaomi ha sacado el Xiaomi Desktop Speaker Pro Set y me ha dejado con cara de “esto es curioso”. Porque no es solo una barra mini para poner debajo del monitor y ya está. La idea es más directa: barra + subwoofer inalámbrico. Y eso, para un escritorio, cambia el juego. Te quita el grave de encima (literalmente) y te deja la mesa más limpia. A mí, ya solo por esa premisa, me parece que Xiaomi aquí no está tirando una piedrecita, está tirando una losa.
Y encima lo han montado con una filosofía bastante “de sentido común”: que suene bien sentado delante del ordenador, no de pie en el salón. Por eso la barra tiene un diseño inclinado a 53°, para que el sonido “suba” hacia ti. Esto, sobre el papel, suele ayudar una barbaridad a que el audio no se te quede “en las rodillas”. Y sí: de momento no hay precio oficial revelado (al menos en la ficha global), así que esto va a ir a ciegas hasta que Xiaomi suelte la cifra.
Un 2.1 de escritorio bien planteado: Xiaomi Desktop Speaker Pro Set y su idea “de sentido común”

Lo primero que me gusta es la configuración de la barra. No es el típico “un driver y arreando”. En este escenario tienes dos drivers tipo racetrack de 10 W como base, y súmale dos radiadores pasivos para reforzar el grave sin meter una caja enorme. Ellos buscan que la barra tenga cuerpo por sí sola, aunque el subwoofer sea el que remate la jugada. Y ese detallito de la inclinación a 53° me parece súper top para que el sonido te llegue bien.
Ahora, el subwoofer. Aquí está la salsa. Xiaomi monta un driver de 96 mm de largo recorrido y promete bajar hasta 60 Hz. No te voy a decir que esto es un terremoto para hacer temblar el edificio, pero para un escritorio y una habitación normal puede ser más que suficiente para darle pegada a juegos, pelis y música sin que la barra se ahogue intentando hacer graves que no puede. Y lo mejor es que el sub va inalámbrico a 2,4 GHz con baja latencia, que es lo que quieres para que el “pum” llegue cuando toca y no un segundo después como si estuvieras viendo un vídeo mal sincronizado.
En conectividad, bastante completito: USB, Bluetooth 5.3 y AUX-in. Y ojo al detalle que a mucha gente le va a venir de lujo: micrófono integrado con AEC (cancelación de eco) para llamadas, y además entrada de micrófono por jack de 3,5 mm por si quieres poner un micro decente y no depender del integrado. Para teletrabajo o para jugar con colegas, es de esas cosas que no parecen importantes… hasta que te falta.

Además, Xiaomi no se ha quedado en “suena y punto”. Hay cinco modos de sonido para que no tengas que estar toqueteando ecualizadores: Music, Bass, Vocals, Game y Movie. Y lo bueno es que el subwoofer no va por libre: se ajusta automáticamente al modo que uses, así que no tienes que estar con el típico “sub a tope” que luego te emborrona las voces o te deja todo como una pelota de graves.
Y luego está el toque gamer/streamer: RGB. La barra lleva 24 LEDs y el sub otros 5, con 6 efectos y modo que reacciona al ritmo. Yo esto lo veo como el típico extra que o te flipa o lo apagas el primer día, pero está ahí y a muchos les entra por los ojos. Además, el sub no solo se sincroniza en sonido, también sincroniza la iluminación y los efectos con la barra.
Aquí también hay un punto que me gusta por puro sentido común: no dependes solo de apps. En la propia barra tienes una ruleta lateral multifunción y dos botones arriba para controlar volumen, modos, entrada/canal y la iluminación sin estar entrando a menús cada dos por tres. Y por tamaño, para que te lo imagines, la barra se va a 51,1 cm de ancho y pesa unos 960 gramos, y el sub es un cubo de 15 × 15 × 21,9 cm con unos 1,3 kg. Vamos, que no te va a comer la mesa, pero el sub tampoco es una “lata” de juguete.

Para rematar, Xiaomi menciona software dedicado para ordenador (Xiaomi C-HUB) para personalizar sonido e iluminación, pero ojo: tiene que ir conectado por USB para usar esa parte “pro”. Y en la caja, por cierto, viene lo necesario para que no te falte nada raro: barra y subwoofer, dos adaptadores de corriente, cable USB y manual.
En definitiva, este Xiaomi Desktop Speaker Pro Set me parece un producto con una idea muy clara. Audio de escritorio con subwoofer inalámbrico, escena dirigida hacia ti, conectividad completa y un puntito “setup bonito” con el RGB. Ahora falta lo más importante: el precio. Porque si Xiaomi lo coloca bien, puede ser ese equipo que te montas en el escritorio y piensas: “ya no necesito más chorradas”. Si se suben a la parra, ya es otra historia. Pero como concepto… a mí esto me parece bastante más serio de lo que esperaba.




