Xiaomi acaba de presentar en China el Xiaomi Bluetooth Remote 2 Pro, y sí, a simple vista puede parecer el típico mando que pasa sin pena ni gloria. Pero no. Esta vez hay un detallito que lo cambia bastante todo. Y es que este mando permite enviar la pantalla del móvil a la tele con solo tocarlo gracias al NFC. Así, tal cual.
Dicho de otra manera, Xiaomi ha cogido un accesorio de los de toda la vida y le ha metido una función que busca ahorrarte pasos. Porque mandar contenido del móvil a la tele ya se puede hacer en un montón de dispositivos, claro que sí, pero muchas veces da una pereza tremenda. Que si abre el menú, que si busca la tele, que si espera a que conecte. Aquí la idea es que sea mucho más rápido y más directo.
Y encima no estamos hablando de un producto caro. En China se ha lanzado por 99 yuanes, que vienen a ser unos 14 euros al cambio más o menos, así que pinta a ese típico cacharro barato que no te cambia la vida, pero que puede venirte muy bien si ya tienes una tele o un TV Box de Xiaomi por casa. Lo único malo es que, de momento, no se sabe si saldrá fuera de China.
La gran gracia del Xiaomi Bluetooth Remote 2 Pro está en el NFC

Este nuevo mando trae una función de screen cast por NFC, lo que en la práctica significa que puedes acercar el móvil al mando y mandar lo que estás viendo a la tele de forma mucho más rápida. Sobre el papel, suena bastante cómodo. Y la verdad, no es ninguna tontería.
Porque sí, ya sé que hoy en día muchas Smart TV tienen duplicación de pantalla, Google Cast, Miracast o lo que toque. El tema es que muchas veces hacer algo que debería ser sencillo acaba siendo más pesado de la cuenta. Y ahí es donde Xiaomi quiere meter mano. Menos vueltas, menos menús y menos historias raras.
A mí, sinceramente, este tipo de cosas me parecen bastante útiles cuando están bien resueltas. No porque sean imprescindibles, sino porque son justo esa pequeña comodidad que terminas usando más de lo que pensabas. Enseñar unas fotos, poner un vídeo rápido, compartir cualquier cosa con la tele… si funciona bien, puede tener bastante sentido.
Un diseño limpio, botón personalizable y carga por USB-C

Más allá del NFC, Xiaomi también ha querido hacer un mando sencillo, sin complicarse demasiado. El Bluetooth Remote 2 Pro apuesta por un diseño minimalista, con los botones justos, un acceso directo para el asistente de voz y una construcción fina y ligera. Vamos, que no parece el típico mando lleno de botones que luego no toca nadie.
Otro detalle curioso es que incluye un botón personalizable, algo que a mí me parece bastante más útil de lo que parece en un principio. Puedes configurarlo para hacer una función concreta más rápido, como por ejemplo cambiar de entrada. Y eso, si tienes la tele conectada a consola, deco, barra de sonido o TV Box, puede venir bastante bien en el día a día.
Y luego está otra mejora que, siendo honestos, ya tocaba. Este mando monta una batería de 300 mAh y se carga por USB-C. Y oye, se agradece. Porque seguir dependiendo de pilas en un mando nuevo, a estas alturas, ya empieza a sonar un poco viejuno. Aquí al menos lo cargas con el mismo cable de medio salón y te olvidas.
Es un mando pensado sobre todo para quien ya está metido en Xiaomi

En conectividad, Xiaomi habla de Bluetooth 5.4 y de compatibilidad con televisores Redmi, Xiaomi y también TV Box de la marca. Y esto es importante, porque deja bastante claro para quién está pensado este producto. No es el típico mando universal para todo el mundo, sino más bien un accesorio para quien ya tiene montado un pequeño ecosistema Xiaomi en casa.
Y dicho de otra manera, ahí es donde más sentido le veo. Porque si ya tienes una tele Xiaomi, un reproductor suyo o varios cacharros de la marca, este mando puede encajar bastante bien. Tienes control por voz, un botón configurable, carga por USB-C y ese extra del NFC que es, al final, lo que realmente le da personalidad.
En resumen, el Xiaomi Bluetooth Remote 2 Pro no es un lanzamiento enorme ni el típico producto que vaya a levantar medio mercado, pero sí tiene pinta de ser uno de esos accesorios baratos, curiosos y bastante apañados. La función de enviar la pantalla del móvil con un toque, la carga por USB-C y el botón personalizable le dan más sentido del que parece al principio. Ahora falta ver si acaba saliendo de China, porque por precio y por idea, la verdad es que mala pinta no tiene.




