Xiaomi ha sacado un nuevo stick para la tele y, qué queréis que os diga, estos aparatos siguen teniendo más sentido del que parece. Porque sí, sobre el papel casi todas las teles ya son Smart TV, pero luego llega la realidad: sistemas lentos, menús que desesperan, apps que van regular y teles que todavía se ven perfectamente pero que por dentro ya van con la lengua fuera. Y ahí es justo donde entran estos cacharrillos.
La marca ha dejado ver ya en su web global el nuevo Xiaomi TV Stick HD de segunda generación, un dispositivo pensado para hacer una cosa muy concreta: enchufarlo, conectarlo al WiFi y darle una segunda vida a cualquier tele. Sin inventos, sin florituras y sin complicarse demasiado. Lo típico que compras para una tele vieja del dormitorio y acabas pensando que ojalá haberlo pillado antes.
Y además Xiaomi aquí juega una baza muy clara. No va a por el usuario más sibarita ni a por el que quiere montarse un cine en casa de la leche, sino a por el que solo quiere que la tele funcione bien, tenga las apps de siempre y no tarde tres siglos en abrir Netflix.
Lo importante aquí no es que sea espectacular, sino que te quite problemas

Este Xiaomi TV Stick HD (2nd Gen) llega con Google TV, y eso ya le da bastante sentido a todo. Al final es un sistema que la mayoría conoce, que suele moverse bastante mejor que muchos Smart TV de serie y que te deja a mano las apps que usa casi todo el mundo: Netflix, YouTube, Prime Video, Apple TV y compañía. También mete Google Assistant para usar la voz y Google Cast para mandar contenido desde el móvil, que hoy en día ya casi se da por hecho, pero oye, mejor tenerlo que no tenerlo.
A nivel de imagen, la cosa se queda en 1080p a 60 Hz, así que aquí no estamos ante un stick pensado para el que va buscando 4K sí o sí. Pero siendo honestos, para muchísima gente eso da exactamente igual. Si lo quieres para una tele secundaria, una habitación, una cocina, un apartamento o una pantalla ya veterana, va más que de sobra. Y encima suma HDR10+, Dolby Audio y DTS:X, que para un cacharro así no está nada mal.
Aquí la clave no está tanto en venderte una barbaridad de especificaciones, sino en que el conjunto tenga lógica. Y la tiene. Pequeño, fácil de usar, con un sistema conocido y con lo básico bastante bien cubierto. No hace falta mucho más para que un producto así encaje.
Xiaomi dice que va bastante más rápido, y eso sí que importa de verdad

Donde sí parece haber mejora de las que se notan es en la potencia. Xiaomi habla de un 38 % más de rendimiento en CPU frente al viejo Mi TV Stick, gracias a un procesador de cuatro núcleos Cortex-A55 y gráfica Mali G31 MP2. Y esto, en un stick, vale bastante más que muchas otras cosas.
Porque vamos, todos sabemos cómo acaba esto cuando un aparato así va corto de fuerza: abres una app y tarda, sales al menú y se lo piensa, cambias entre plataformas y parece que le estás pidiendo un favor. Un stick lento es un tostón. Así, sin más. Por eso, si Xiaomi de verdad ha afinado aquí el rendimiento, puede ser una mejora mucho más importante de lo que parece en la ficha técnica.
Luego, en conectividad, va con lo que tiene que llevar: WiFi de 2,4 y 5 GHz y Bluetooth 5.0. Nada raro, pero tampoco hace falta más. A eso súmale el mando con accesos directos a Netflix, Prime Video y YouTube, además del botón del asistente, y ya tienes el pack completo que espera cualquiera que se compre algo así.
Y en tamaño, pues lo de siempre. Es pequeño, alargado y se esconde detrás de la tele sin molestar. Que esto parece una tontería, pero no lo es. Lo enchufas, recoges un poco el cable y te olvidas. No ocupa sitio, no da guerra y no te monta un tenderete en el mueble.
Si el precio acompaña, puede ser un pequeño pelotazo

Lo que todavía no se sabe es cuándo sale exactamente ni cuánto va a costar. Xiaomi de momento lo ha enseñado, pero no ha soltado el precio final. Aun así, teniendo en cuenta que el Xiaomi TV Stick 4K (2nd Gen) salió en Europa por 59,99 euros, lo lógico sería que este modelo HD llegase por menos.
Y ahí puede estar la gracia de todo. Porque si Xiaomi lo coloca en ese punto de precio de “bah, por esto me lo pillo”, tiene mucho ganado. No porque sea un producto que vaya a levantar pasiones ni porque traiga una novedad revolucionaria, sino porque te arregla una necesidad muy concreta por poco dinero. Y eso siempre funciona.
A mí, sinceramente, estos productos me gustan cuando no se flipan. No prometen la luna, no van de premium y no te venden una película rara. Van a lo suyo: hacer que una tele funcione mejor, darle acceso a las apps de siempre y dejarte ver contenido sin cabrearte con el sistema. Y este nuevo Xiaomi TV Stick HD tiene toda la pinta de ir por ahí. Un cacharro simple, apañado y con pinta de terminar en muchísimos salones, dormitorios y segundas teles.



