Las consolas retro son el pan nuestro de cada día en la actualidad. Estas nos permiten ejecutar títulos de consolas bastante antiguas, en muchos casos con mejores resoluciones y tasas de frames, gracias a una potencia muy elevada respecto a los dispositivos que emulan, y con una calidad de materiales bastante dispar.
Tenemos opciones de todo tipo, desde aquellas consolas portátiles retro, hasta aquellas que apuestan por un diseño de sobremesa. Precisamente en este caso vengo a hablarte de la Retro X5, la nueva consola de Acemagic, la cual sorprende al apostar por un diseño estético bastante curioso, el cual emula el de la NES (Nintendo Entertainment System) original, la primera consola de sobremesa de Nintendo.
Así es la Acemagic Retro X5

Como digo, y como también puedes comprobar en las imágenes de este artículo, se trata de una consola retro que emula por completo el diseño visual de una NES, lo que será especialmente nostálgico para aquellos que jugaron en esta consola en su momento. Además, esto es perfecto para una consola retro, especialmente porque te hace pensar directamente en esta clase de dispositivos.
Ahora bien, entrando en el terreno de detalles técnicos es donde empiezo a emocionarme. Esta Acemagic Retro X5 no es tanto una consola, sino más bien un Mini-PC que incorpora una APU de AMD bastante potente, pero que se queda lejos de ofrecer la potencia de otros dispositivos similares pero que ofrecen una gráfica dedicada de NVIDIA o de la propia AMD. Aun así, esta potencia es más que suficiente para ejecutar los emuladores más clásicos en FHD (1920 x 1080), lo que es probablemente el cometido principal de este dispositivo.

Por poner los datos sobre la mesa, este dispositivo debería ser capaz de ejecutar prácticamente cualquier emulador clásico, como digo, pero se quedaría lejos de ofrecer un buen rendimiento en juegos más modernos. Además, este no es claramente su objetivo, y es que en lugar de incorporar un sistema operativo clásico de PC, como Windows o alguna distribución de Linux (SteamOS por ejemplo), usa RetroPlay Box, el cual ofrece precisamente eso, una capa de software centrada únicamente en la emulación.
De esta manera, si eres nuevo en este terreno no tendrás que comerte mucho la cabeza. Permite a los usuarios instalar sus propias ROMs, con lo que podrás jugar a prácticamente cualquier título clásico, mientras que tiene configurado de base los emuladores que incorpora, y en la mayoría de casos esta configuración suele funcionar perfectamente.

¿Merece la pena esta consola?
Esto es realmente subjetivo si somos serios, y es que depende de muchos factores. Si cuentas con un buen ordenador, con mucho espacio disponible (quizá en un disco duro externo), probablemente no te interese tanto, dado que tendrás una experiencia incluso mejor, con tasas de frames elevadas y una resolución superior.
Ahora bien, si quieres disfrutar de juegos retro de una manera sencilla, sin tener que configurar muchas cosas, y evitando preocupaciones sobre compatibilidades y otros temas, la verdad es que puede ser perfecta para ti. Aun así, es relevante señalar que todavía nos faltan muchos detalles por saber, como el resto de aspectos técnicos o la fecha de lanzamiento y precio de este dispositivo. Precisamente este último factor puede ser crucial para decidir recomendarlo o no respecto a otras opciones del mercado.
En cualquier caso, la verdad es que parece una opción realmente interesante para los usuarios menos avanzados en temas informáticos y de configuración de emuladores. Aun así, en este sentido están mejorando cada vez más, con lo que todo es hacer balance para decidir si merece la pena apostar por un dispositivo de este tipo o no.




