Apple ya tiene nueva generación de sus auriculares abiertos y, sinceramente, si colocas unos AirPods 5 al lado de unos AirPods 4 cuesta bastante saber cuál es cuál. Por fuera Apple no se ha complicado demasiado la vida, pero el tema está en que buena parte de los cambios importantes están justo donde no se ven.
Y hay uno que destaca por encima del resto: ahora todos los AirPods 5 tienen cancelación activa de ruido. Con los AirPods 4 la cosa era bastante más liosa, porque Apple vendía unos normales sin ANC y otros bastante más caros que sí la incluían. Con esta generación, incluso el modelo de entrada de 149 euros ya viene con ella de serie.
Pero no es lo único que cambia. Apple también ha tocado el sonido, la resistencia al agua, la autonomía, el modo Ambiente y hasta los controles, aunque algunas mejoras dependen del AirPods 5 que compremos. Así que vamos a ponerlos uno al lado del otro para ver qué hay realmente de nuevo.
Por fuera casi parecen los mismos AirPods

Aquí Apple ha seguido bastante la filosofía de “si funciona, no lo toques”. Tanto los AirPods 4 como los nuevos AirPods 5 miden 30,2 x 18,3 x 18,1 mm y pesan 4,3 gramos cada auricular, así que ni vamos a notar de repente unos auriculares más grandes ni hay un cambio radical en el diseño.
Incluso el estuche mantiene unas dimensiones prácticamente calcadas, de 46,2 x 50,1 x 21,2 mm. La diferencia que sí podemos encontrar está en algo bastante más práctico: los AirPods 4 tenían resistencia IP54, mientras que los nuevos AirPods 5 suben hasta IP57, por lo que están mejor preparados frente al polvo, el sudor y especialmente el agua.
Donde sí ha metido mano Apple es por dentro. Sigue estando el chip H2 y Bluetooth 5.3, pero los AirPods 5 estrenan una nueva arquitectura acústica multipuerto y una nueva generación de Ecualización Adaptativa. Dicho de otra forma, Apple ha cambiado cómo mueve y controla el aire dentro del auricular para intentar sacar más partido al sonido sin renunciar al diseño abierto. También seguimos teniendo Audio Espacial Personalizado con seguimiento dinámico de la cabeza.
La cancelación de ruido es donde de verdad cambia la película

Aquí sí tenemos una diferencia bastante grande. Los AirPods 4 normales no tenían cancelación activa de ruido, así que para conseguirla había que comprar expresamente los AirPods 4 con ANC. Con los AirPods 5 eso se acabó: los dos modelos llevan cancelación de ruido de serie.
Y ojo, porque Apple tampoco se ha limitado a meter la misma cancelación que ya tenía. Según la propia compañía, los AirPods 5 pueden eliminar hasta un 50% más de ruido que los AirPods 4 con ANC. No está nada mal teniendo en cuenta que seguimos hablando de unos auriculares abiertos, sin esas almohadillas de silicona que se meten dentro del oído y ayudan muchísimo a aislar del exterior.
También se ha mejorado el modo Ambiente, que ahora busca que las voces y todo lo que ocurre alrededor suenen de una forma más natural. A eso se suman Audio Adaptativo y Detección de Conversación, dos funciones que ya estaban en los AirPods 4 con ANC, pero que ahora pasan a estar disponibles en toda la gama AirPods 5.
Con la Traducción en Tiempo Real pasa algo parecido. Los dos AirPods 5 son compatibles, pero ojo porque esto no significa que sea una función exclusiva de la nueva generación: los AirPods 4 con ANC también pueden utilizarla con un iPhone compatible, iOS 26 y Apple Intelligence. Lo mismo ocurre con las nuevas funciones de Siri.
Hay dos AirPods 5 y esos 20 euros de diferencia sí cambian cosas

Apple vuelve a ofrecernos dos versiones, pero esta vez la diferencia ya no está en tener o no tener ANC. Los AirPods 5 de 149 euros ofrecen hasta 4 horas de batería con cancelación de ruido y 6 horas con ella desactivada.
Los AirPods 5 de 169 euros estiran esas cifras hasta 5 horas con ANC y 7 horas sin él. Para ponerlo en contexto, los AirPods 4 con cancelación alcanzaban hasta 4 horas con ANC y 5 horas con el control de ruido desactivado, así que la mejora se nota especialmente cuando usamos los nuevos modelos sin cancelación.
Con el estuche ocurre algo parecido. Los AirPods 5 de entrada llegan hasta 20 horas de escucha con cancelación, mientras que el modelo superior alcanza las 22 horas. Pero esos 20 euros de diferencia esconden alguna cosa más.
El modelo de 169 euros permite, por ejemplo, subir y bajar el volumen deslizando el dedo por la patilla del auricular, algo que los AirPods 4 no podían hacer. Su estuche también admite carga mediante USB-C, cargador del Apple Watch y Qi, además de incorporar un altavoz para ayudarnos a localizarlo mediante Buscar. En los AirPods 5 de 149 euros, el estuche se carga únicamente mediante USB-C.
Y luego está el precio, porque aquí también hay cambio. Los AirPods 4 llegaron a España por 149 euros, mientras que para llevarnos los AirPods 4 con ANC había que subir hasta los 199 euros. Ahora los AirPods 5 parten de esos mismos 149 euros con cancelación incluida, mientras que el modelo más completo se queda en 169 euros.
Es decir, frente a la generación anterior tenemos ANC de serie, mejor cancelación, más resistencia, una nueva arquitectura acústica y algunas mejoras de batería y controles, manteniendo prácticamente intacto el diseño. Por fuera parecen casi los mismos AirPods de siempre, pero esta vez buena parte del cambio está, literalmente, dentro.




