Encontrar el equilibrio perfecto entre un diseño ultrafino, un peso que permita la movilidad real y un rendimiento gráfico capaz de mover cualquier juego AAA o tarea de renderizado profesional ha sido siempre el santo grial de los portátiles gaming. Para encontrar ese equilibrio ASUS creo la gama ROG Zephyrus, disponible con pantallas de 14 y 16 pulgadas y que, desde su lanzamiento, va renovándose todos los años para incorporar el nuevo hardware. Este año han llegado al mercado los ASUS ROG Zephyrus G16 y G14 2026.
He tenido ocasión de analizar el ASUS ROG Zephyrus G16 2026 en una de sus configuraciones más potentes: procesador Intel Core Ultra 9 386H, tarjeta gráfica NVIDIA RTX 5080, 64 GB de memoria RAM y 2 TB de almacenamiento SSD. Un espectacular ordenador portátil que cuenta con pantalla OLED de primer nivel y un diseño súper premium, todo ello en un chasis compacto que no llega a los 2 kg de peso.
Os voy a contar qué tal rinde esta bestia de ASUS, pero antes me gustaría dar las gracias a ASUS ROG España y a su agencia de comunicación por la cesión del producto para su análisis y por la confianza depositada en AVPasión una vez más. Sin este tipo de cesiones nos sería imposible traeros análisis de equipos de tanto nivel. ¡Venga, vamos a la faena!
Diseño

El año pasado tuve ocasión de probar el Zephyrus G14 2025 y os comenté que su diseño me parecía espectacular. Pues bien, el fabricante ha mantenido el mismo chasis en el ASUS ROG Zephyrus G16 2026, que es prácticamente idéntico al del modelo del pasado año. Estamos ante un equipo con altísima calidad de fabricación, esculpido en un bloque de aluminio unibody mediante mecanizado CNC que le otorga una rigidez fantástica frente a la torsión, incluso en la tapa de la pantalla que apenas tiene 5 mm de grosor.
Como es lógico, el Zephyrus G16 es más grande que el G14, pero aún sus dimensiones son tremendamente ajustadas: ofrece un grosor ultradelgado que se sitúa entre los 1,49 cm y los 17,9 mm dependiendo de la zona y la configuración de refrigeración, logrando mantener el peso por debajo de la barrera psicológica de los dos kilos, situándose en apenas 1,95 kg (1.85 kg en otras configuraciones de hardware).

El equipo está disponible en colores Eclipse Gray (gris oscuro) y Platinum White (blanco); siendo esta última versión la que he tenido ocasión de probar. El modelo G14 que analicé el pasado año era el oscuro y me pareció muy bonito, pero este año he tenido la suerte de poder probar el blanco y creo que es todavía mucho más atractivo visualmente. Es realmente bonito y además tiene un punto a favor quizás inesperado: y es que se marcan mucho menos las huellas. Esto se debe al color más claro sí, pero también al recubrimiento mate antihuellas Eximers UV.
ASUS mantiene este año la matriz Slash Lighting en la tapa exterior, una línea diagonal cromada iluminada por LED que en esta generación de 2026 ha pasado a contar con 35 zonas de iluminación individuales. Esto permite animaciones mucho más fluidas y precisas, integrando hasta 15 efectos preinstalados que reaccionan a la música o sirven como indicador del nivel de batería. Es una iluminación «molona», pero mucho más discreta que la de otros portátiles gaming.

Respecto a la ergonomía, ASUS apuesta por unas bisagras ocultas EasyLift de tensión variable. El mecanismo es tan suave que permite abrir la tapa con un solo dedo sin levantar la base, aunque el ángulo de apertura máximo está limitado a 130 grados, lo que puede ser un inconveniente si sueles trabajar con el portátil apoyado en las piernas.
Al levantar la pantalla encontramos un teclado de formato chiclet y con 1,7 mm de recorrido. No tiene numberpad separado, pero ofrece una experiencia de escritura premium y silenciosa. Sí tenemos cuatro botones en la parte superior para controlar el volumen, el micro y la luz. Flanqueando el teclado tenemos dos grandes altavoces y en la parte inferior del mismo un touchpad bastante grande, de 150 x 99 mm. Es excelente para gestos precisos en el escritorio, pero puede resultar excesivo en tamaño, propiciando roces accidentales con las palmas de las manos o la ropa en algunas posiciones.
Conectividad
A nivel de conectividad, el Zephyrus G16 2026 conserva la misma distribución de puertos que vimos en la generación anterior. En el lateral izquierdo encontramos el indispensable puerto de alimentación propietario de ASUS (DC-In Slim Power Jack), un puerto HDMI 2.1 FRL, un puerto USB 3.2 Gen2 de Tipo A, un avanzado Thunderbolt 4 (compatible con DisplayPort 2.1 y Power Delivery 3.0 de hasta 100W) y el clásico conector combo de 3,5 mm para micrófono y auriculares.

Pasando al lateral derecho, disponemos de un USB 3.2 Gen2 Tipo-C (también con soporte DisplayPort y carga Power Delivery de 100W), un segundo USB 3.2 Gen2 Tipo-A y, algo muy aplaudido por los creadores de contenido, un veloz lector de tarjetas SD UHS-II.
Dado el precio y la orientación premium del equipo, echo en falta algún puerto USB-Tipo A más o incluso el paso Thunderbolt 5, aunque es cierto que para la mayoría de usuarios no sería necesaria, ya que la configuración actual permite conectar hasta tres monitores en resolución 4K sin problemas.
Donde sí tenemos un salto generacional importante es en la conectividad inalámbrica. El Zephyrus G16 2026 incorpora el chip Intel Wi-Fi 7 BE211 con capacidad de triple banda (2,4, 5 y canales de 320 MHz en 6 GHz) y Bluetooth en su versión 6, asegurando conexiones de bajísima latencia y velocidades de transferencia espectaculares.
Pantalla y sonido

Uno de los puntos clave de cualquier portátil es su pantalla, todavía más si estamos hablando de un ordenador tan premium como este. El Zephyrus G16 2026 equipa una pantalla llamada ASUS ROG Nebula HDR Display, que básicamente es un panel OLED de 16 pulgadas fabricado por Samsung, con formato 16:10 y con resolución QHD+ de 2560 x 1600 píxeles.
La principal mejora respecto al año pasado reside en su potencia lumínica. ASUS ha logrado exprimir este OLED hasta un registro típico de 500 nits en contenido SDR, alcanzando unos deslumbrantes 1100 nits de brillo máximo en HDR. Esta mejora elimina uno de los grandes problemas históricos de los portátiles OLED: ahora puedes utilizar el equipo en una habitación muy bien iluminada sin perder legibilidad, a pesar de que su superficie brillante con cristal Corning Gorilla Glass DXC genera ciertos reflejos frente a fuentes de luz directas.

A nivel gaming, la pantalla también es alucinante. Ofrece una tasa de refresco de 240 Hz acompañada de un tiempo de respuesta de 0,2 milisegundos y tecnología G-Sync, logrando una nitidez en movimiento sin el más mínimo rastro de ghosting. En cuanto a la fidelidad cromática, el panel viene calibrado de fábrica y certificado por Pantone con un Delta E inferior a 1, cubriendo sin esfuerzo el 100% de los espacios de color sRGB y DCI-P3, y contando con certificación VESA DisplayHDR True Black 1000 y Dolby Vision.
Con todo lo comentado imaginaréis que, a nivel de uso, la pantalla del Zephyrus G16 2026 es una auténtico espectáculo. Tenemos colores vivos, un brillo suficiente para disfrutar de las imágenes HDR, negros profundos y un tiempo de respuesta tremendamente rápido. Es todo un lujo tener una pantalla así.

En cuanto al audio, ASUS sigue mimando bastante este apartado. El Zephyrus G16 2026 incorpora un sistema de 6 altavoces, incluyendo woofers de doble cara capaces de reproducir graves con una profundidad de hasta 100 Hz. El sonido es claro, contundente y lleno de matices, posicionándose fácilmente como uno de los mejores altavoces del mercado de portátiles.
Hardware
Si el exterior es espectacular, esperad a ver el interior. Bueno, a verlo no literalmente, pero ya me entendéis. Bajo la elegante carcasa de aluminio reside un auténtico monstruo de la eficiencia y el rendimiento.
El corazón del sistema es el nuevo procesador Intel Core Ultra 9 386H (arquitectura Panther Lake, proceso de fabricación Intel 18A). Este chip híbrido dispone de 4 núcleos de alto rendimiento (P-core a 4,9 GHz), 8 núcleos de eficiencia (E-core a 3,7 GHz) y 4 núcleos de muy baja potencia (LPE-core a 3,5 GHz), sumando un total de 16 hilos de ejecución. Más allá de la potencia bruta de su CPU, destaca por integrar unos gráficos Intel Arc de 4 Xe cores para tareas ligeras y una potente NPU (Unidad de Procesamiento Neuronal) que alcanza los 50 TOPS, ideal para asistir en tareas de inteligencia artificial local y cumplir con los requisitos Copilot+ de Microsoft.

El músculo gráfico, que es la verdadera estrella para los gamers, recae sobre la arquitectura Blackwell con la NVIDIA RTX 5080 Laptop. Esta bestia cuenta con 7680 CUDA Cores, 16 GB de memoria VRAM GDDR7 de altísima velocidad y es capaz de entregar hasta 1334 TOPS en cómputo de IA. Lo más destacable en este modelo de Zephyrus G16 es su configuración de energía: la gráfica parte de un TGP automático de 135W, pero a través del software Armoury Crate (modo manual) puede utilizar el Dynamic Boost para llegar hasta los 160W.
Para completar esta imponente hoja de especificaciones, ASUS ha soldado directamente en la placa base 64 GB de memoria RAM LPDDR5X a una altísima frecuencia de 8533 MT/s. Aunque no es ampliable, esta enorme cantidad de memoria descarta cualquier cuello de botella a largo plazo. En almacenamiento encontramos un rapidísimo SSD PCIe 4.0 de 2 TB, superando los 7.000 MB/s de lectura secuencial, y con la ventaja de dejar una segunda ranura M.2 2280 libre por si necesitamos añadir más capacidad en el futuro.
Rendimiento
Ya sabemos lo que tiene dentro pero, ¿cómo se comporta? El rendimiento del ASUS ROG Zephyrus G16 2026 es, sencillamente, soberbio. Gracias al salto hacia el TGP de 160W y la memoria GDDR7, esta RTX 5080 ofrece una mejora media de rendimiento en torno a un 8% en resolución 1080p y casi un 10% en 1440p respecto a la generación anterior de 5080 más limitada.







En los benchmarks sintéticos, como 3DMark, esta configuración arroja cifras brutales. En productividad la mejora de la arquitectura Panther Lake es evidente, con un salto de más del 20% en PCMark 10 respecto a la generación anterior. Por supuesto, el rendimiento del equipo con software profesional de edición, como Photoshop o Premiere Pro, es absolutamente magnífico, pudiendo manejar proyectos complejos y flujos en resolución 4K sin despeinarse.
Pero donde realmente se siente la evolución es en los juegos al activar la tecnología DLSS 4.5 con Dynamic Multi Frame Generation exclusiva de la serie RTX 5000. Este nuevo sistema de generación de fotogramas, impulsado por un modelo de IA Transformer de segunda generación, es capaz de inyectar hasta 5 fotogramas adicionales por cada fotograma nativo (multiplicador x6).
Os puedo decir que jugar en el ASUS ROG Zephyrus G16 2026 es una auténtica gozada. Usando la resolución nativa del panel, 2560×1600 píxeles, y con el DLSS 4.5 activado claro, he conseguido casi alcanzar los 240 fps en juegos tan exigentes como Cyberpunk 2077 con Ray Tracing en Ultra. En Hogwarts Legacy, activando la generación múltiple x4, superamos los 300 fps. Sin el DLSS, juegos como Starfield o el nuevo CoD superan muy sobradamente los 100 fps.

Autonomía
El nuevo procesador Intel Core Ultra 9 386H también mejora enormemente la autonomía, uno de los puntos débiles que han tenido siempre este tipo de equipos. Manteniendo la misma batería de 90 Wh (4 celdas y 5820 mAh) que la generación de 2025, el nuevo Zephyrus G16 2026 es capaz de aguantar alrededor de 20 horas de uso en labores de ofimática o reproducción multimedia, siempre usando el perfil de máxima eficiencia y «desconectando» la gráfica de Nvidia. Así que nos aguantará una jornada de trabajo completa sobradamente.
Algo bastante diferente es si decidimos ponernos a jugar sin conectar el cargador. Cuando la RTX 5080 entra en acción, el Zephyrus G16 nos ofrece poco más de hora y media de autonomía a la resolución nativa de la pantalla. Puede parecer poco, pero en realidad se trata de un datos realmente bueno y muy superior al de la gran mayoría de equipos, especialmente si tenemos en cuenta su tamaño y peso.
El portátil viene con un gigantesco cargador de 300W que permite recargar la batería de 0 al 50% en tan solo 30 minutos. Cuenta con conexión propia de ASUS, así que no te servirá ningún otro transformador. Pero la buena noticia es que también podemos alimentar el equipo a través del USB-C, eso sí, a un máximo de 100W.
Temperatura y ruido

Estamos llegando al final del análisis, pero no quiero olvidarme de un aspecto clave en cualquier portátil gaming: la refrigeración. Enfriar 160W de GPU más 80W de picos de CPU en un grosor inferior a 18 milímetros no es tarea sencilla. ASUS lo soluciona con su sistema ROG Intelligent Cooling, utilizando compuesto térmico de metal líquido y un sistema de refrigeración basado en una enorme cámara de vapor, apoyada por dos ventiladores de turbina mejorados.
Cuando el equipo está a tope de estrés, la CPU alcanza temperaturas que se sitúan entre 91ºC y 95ºC, un límite térmico esperado que provoca un ligero descenso en sus frecuencias para evitar daños estructurales. Por su parte, la tarjeta gráfica RTX 5080 mantiene unas temperaturas excepcionales en todo momento, promediando unos sanísimos 73ºC – 75ºC bajo el 100% de carga.
¿El precio a pagar por mantener a raya este calor? El ruido. Cuando configuramos el modo Turbo o exigimos el TGP completo, los ventiladores aceleran generando un nivel sonoro de unos 59 a 60 dBA. Es un disipador ruidoso, no nos vamos a engañar, pero es algo habitual en los portátiles gaming más finos. ¿Es molesto? Bueno, todo depende de lo sensible que seas. Si te pones auriculares para jugar no te enterarás, pero lo cierto es que si no lo haces se escucha bastante.
ASUS ROG Zephyrus G16 2026: conclusiones y precio

El ASUS ROG Zephyrus G16 2026 perfecciona una fórmula que ya era una auténtica pasada. Este años se incorpora a la configuración el magnífico procesador Intel Core Ultra 9 386H, que hace magia con la autonomía sin perder potencia. Por otro lado, ASUS ha tomado la decisión de permitir NVIDIA RTX 5080 escale hasta los 160W, algo que dispara el rendimiento gráfico del equipo.
La pantalla OLED a 240 Hz y 1100 nits es un auténtico regalo para la vista, respaldada por un apartado de sonido de lo mejorcito del mercado. A esto le sumamos una muy buena conectividad física (aunque podría haberse actualizado a Thunderbolt 5) y una magnífica conectividad inalámbrica con WiFi 7. Todo ello en un diseño que, a mí personalmente, me sigue enarmorando.
En el lado negativo, el equipo arrastra pequeños vicios como una webcam excesivamente básica (solo 1080p), un touchpad gigantesco que a veces interrumpe la escritura y una memoria RAM de 64 GB soldada a la placa que impide su actualización futura, además de, como he comentado, mantener los mismos puertos del pasado año. También podríamos decir que es un equipo ruidoso cuando está a tope, pero es que eso es inevitable si queremos portabilidad.
Y por supuesto no me puedo olvidar del gran «pero» que tiene esta magnífico portátil. El ASUS ROG Zephyrus G16 2026 que he tenido ocasión de probar tiene un precio oficial de 51.00 euros. Así que, por desgracia, no es un ordenador portátil para todos los bolsillos. Es cierto que existen configuraciones más económicas, pero el precio base es de 2.700 euros, así que sigue siendo alto.
Sin embargo, si buscas la máxima potencia real disponible para creadores de contenido, arquitectos o jugadores entusiastas, y te niegas rotundamente a cargar con un dispositivo de más de dos kilos en tu mochila, el ASUS ROG Zephyrus G16 2026 es un equipo alucinante que no te va a defraudar.





