Hay proyectores de cine en casa grandes, hay proyectores realmente bestias y luego está lo que acaba de enseñar Barco. Su nuevo Freya+ SST alcanza nada menos que 13.500 lúmenes, utiliza una fuente de luz láser RGB y ofrece resolución 4K nativa de 4096 x 2160 píxeles. Estamos hablando de cifras que se alejan muchísimo de lo que solemos encontrar incluso dentro de la gama alta doméstica.
Y tiene una explicación bastante sencilla: el Freya+ SST nace directamente de la plataforma Series 4 que Barco utiliza en sus proyectores de cine comercial DCI. La compañía ha cogido buena parte de esa tecnología y la ha adaptado específicamente para salas privadas de altísimo nivel, manteniendo además elementos propios de una instalación profesional como el procesador cinematográfico Alchemy ICMP-X.
De hecho, hablamos de un aparato que pesa 105 kilos, supera el metro de longitud y puede consumir hasta 2,2 kW. Aquí no hay intención alguna de competir con el típico proyector doméstico que colocamos sobre una balda. El Freya+ SST está pensado para instalaciones dedicadas de mucho nivel y puede utilizar diferentes ópticas VHC dependiendo del tamaño de pantalla, distancia de proyección y características de la sala.
Barco Freya+ SST: tres chips DLP de 0,98 pulgadas y 4K nativo

Uno de los puntos más interesantes está en su sistema de imagen. Barco utiliza tres chips DLP DC4K TRP de Texas Instruments de 0,98 pulgadas, uno dedicado a cada componente de color. Esto significa que aquí no tenemos un pequeño chip DMD utilizando desplazamiento de píxeles para generar una imagen 4K: los 4096 x 2160 píxeles son nativos.
A esos tres chips se suma una fuente de luz RGB láser, por lo que tampoco hace falta utilizar la típica rueda de color que encontramos en muchos proyectores DLP domésticos. Barco anuncia además compatibilidad con DCI-P3 y una cobertura del 100% del espacio Rec.2020 cuando se mide en coordenadas xy, una cifra especialmente llamativa teniendo en cuenta lo complicado que resulta acercarse a Rec.2020 completo con sistemas de proyección convencionales.
Todo esto viene acompañado por esos 13.500 lúmenes ANSI, una cantidad de luz pensada para llenar pantallas realmente enormes manteniendo una luminancia elevada. La ficha actual de Barco habla además de hasta 8.000:1 de contraste secuencial típico, junto con una uniformidad de brillo del 80% en los laterales y del 75% en las esquinas. Hay disponibles varias ópticas VHC con relaciones de tiro que van aproximadamente desde 1,09:1 hasta 4,76:1.
Lleva dentro un auténtico servidor de cine con 12 TB en SSD

Pero probablemente lo más curioso del Freya+ SST aparece cuando miramos su electrónica. Dentro encontramos el Barco Alchemy ICMP-X, un procesador integrado que combina procesamiento cinematográfico, reproducción, almacenamiento y gestión de contenidos. Es precisamente una de las piezas que más acerca este modelo doméstico al funcionamiento de un verdadero proyector de cine comercial.
El sistema incluye tres SSD de 4 TB cada uno, es decir, 12 TB de almacenamiento físico instalado, y puede utilizarse para reproducir Digital Cinema Packages o DCP autorizados, el formato profesional empleado para distribuir películas digitales a los cines. De esta forma, una sala privada equipada con el Freya puede funcionar incluso como una auténtica sala de screening sin necesitar un servidor cinematográfico independiente para esa reproducción.
Eso no significa que tengamos que utilizarlo siempre de esa manera. El Alchemy también incluye dos HDMI 2.0a con HDCP 2.2, de modo que podemos conectar un reproductor UHD Blu-ray, una consola o cualquier otra fuente doméstica. Tenemos además dos entradas 3G-SDI, conexiones Gigabit Ethernet, cuatro USB accesibles desde el frontal y hasta 16 canales de audio digital AES/EBU.
También reproduce 4K a 60 fps, HDR10 y 3D a alta velocidad

En cuanto a formatos, el Freya+ SST soporta contenido 4K 2D hasta 60 fps, mientras que en 4K 3D puede alcanzar 24 o 30 fps por ojo. Si bajamos a resolución 2K, el sistema DCI permite además 3D hasta 120 fps en total, 60 fps para cada ojo. Barco confirma compatibilidad tanto con sistemas de gafas activas como con sistemas de polarización utilizados sobre pantallas plateadas.
También encontramos HDR10, reproducción JPEG 2000 con bitrates de hasta 625 Mbps y compatibilidad MPEG-2, además de certificación DCI. Todo el sistema puede controlarse mediante RS232, TCP/IP o GPIO y dispone de conexión de red para carga y gestión de contenido. Barco permite incluso despertar el proyector remotamente a través de la red para tareas programadas de mantenimiento o ingestión de contenidos.
Y las dimensiones terminan de poner las cosas en contexto. El cuerpo mide aproximadamente 710 x 1070 x 547 mm, llegando hasta los 1.132 mm de longitud con determinados soportes de óptica. A sus 105 kilos se suman un nivel de ruido típico de 50 dB(A) a un metro y una generación térmica máxima de 7.750 BTU por hora, así que estamos ante un producto que necesita una instalación y ventilación acordes a sus prestaciones. Barco no publica por el momento un precio oficial y únicamente permite solicitar presupuesto.
En fin, Barco ha llevado prácticamente la arquitectura de un proyector cinematográfico profesional a una sala de cine privada. Tenemos tres enormes DLP de 0,98 pulgadas, 4K nativo, láser RGB, 13.500 lúmenes, procesamiento Alchemy, almacenamiento SSD integrado, DCI, DCP, HDR10 y 3D de alta velocidad, todo dentro de una máquina de más de 100 kilos. El Freya+ SST juega claramente en otra categoría y es, a día de hoy, una de las formas más cercanas de instalar en casa una auténtica máquina de cine comercial.




