Cuando se busca mejorar la experiencia al consumir contenidos, la imagen suele ser la protagonista. Sin embargo, el sonido juega un papel igual de importante. La Sonos Beam de segunda generación se ha convertido en una de las barras de sonido más interesantes del mercado gracias a un equilibrio muy conseguido entre tamaño, prestaciones y facilidad de uso. Además, actualmente puede encontrarse con un descuento que la sitúa en uno de sus precios más atractivos.
Uno de los aspectos más destacados de la Sonos Beam es su compatibilidad con Dolby Atmos, una tecnología que permite crear una sensación sonora mucho más inmersiva que la del clásico audio estéreo. El objetivo es que los efectos no solo lleguen desde la parte frontal, sino que transmitan una mayor sensación de espacio, haciendo que el espectador se sienta rodeado por el sonido. Esto resulta especialmente evidente en películas de acción, conciertos, retransmisiones deportivas o videojuegos con un apartado sonoro cuidado.


Sonido Beam (2.ª Gen.) c
Las virtudes de la Sonos Beam
Para conseguir este resultado, la barra incorpora una configuración interna formada por cinco amplificadores digitales de clase D que alimentan distintos altavoces diseñados para cubrir todo el rango de frecuencias. Cuatro transductores elípticos reproducen con claridad las voces y los sonidos principales, mientras que un tweeter central se ocupa de las frecuencias más agudas. A este conjunto se suman tres radiadores pasivos encargados de reforzar los graves, aportando mayor profundidad sin llegar a saturar el sonido incluso cuando el volumen es elevado.

Más allá de su rendimiento acústico, la Sonos Beam destaca por su capacidad para adaptarse automáticamente a cualquier estancia. No todas las habitaciones ofrecen las mismas condiciones acústicas, ya que la distribución del mobiliario, las paredes, las alfombras o las cortinas influyen directamente en la propagación del sonido. Para solucionar este problema, la barra integra la tecnología Trueplay. Este sistema analiza el comportamiento del sonido dentro del lugar donde está el accesorio utilizando el teléfono móvil durante el proceso de configuración. Tras realizar diferentes mediciones, ajusta automáticamente la ecualización para que el audio se adapte a las características concretas del espacio.
El diseño también juega un papel importante en este modelo. Frente a otras barras de sonido que ocupan gran parte del mueble del salón, la Sonos Beam apuesta por unas dimensiones muy contenidas. Con aproximadamente 65 centímetros de ancho y poco más de siete centímetros de altura, puede colocarse fácilmente delante del televisor sin interferir con la pantalla. Su profundidad también facilita instalarla sobre muebles estrechos o incluso fijarla a la pared si se busca una instalación más limpia.

La parte frontal está protegida por una rejilla perforada que, además de aportar una estética elegante y minimalista, favorece una distribución uniforme del sonido por toda la estancia. A ello se suma un peso cercano a los 2,8 kilogramos, lo que permite instalarla cómodamente sin necesidad de herramientas especiales ni conocimientos técnicos.
Opciones que se deben conocer
La utilidad de la Sonos Beam va mucho más allá de acompañar al televisor. Gracias a su conectividad Wi-Fi, puede funcionar como un altavoz inteligente independiente para escuchar música, podcasts o emisoras de radio online. Desde la aplicación oficial de Sonos es posible acceder a servicios de streaming como Spotify, Apple Music o Sonos Radio, centralizando toda la reproducción desde una única plataforma. Los usuarios del ecosistema de la firma de la manzana mordida también pueden aprovechar la compatibilidad con AirPlay 2 para enviar contenido de forma inalámbrica desde un iPhone, un iPad o un Mac.

En cuanto a las conexiones físicas, ofrece lo necesario para integrarse fácilmente en cualquier instalación doméstica. Incorpora un puerto HDMI eARC que permite transmitir audio de alta calidad desde televisores compatibles, además de una conexión Ethernet para quienes prefieran utilizar una red cableada y conseguir una mayor estabilidad. También dispone de receptor de infrarrojos, por lo que puede sincronizarse con el mando del televisor y controlar el volumen sin necesidad de utilizar un mando adicional.
La experiencia de uso resulta igualmente cómoda gracias a las diferentes opciones de control disponibles. La Sonos Beam puede gestionarse mediante la aplicación oficial, utilizando el mando del televisor o recurriendo a asistentes de voz compatibles como Alexa y Google Assistant. Esta flexibilidad permite que cada usuario elija la forma de interacción que mejor se adapte a sus hábitos diarios, haciendo que su funcionamiento resulte muy intuitivo.


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Oferta por la Sonos Beam
Si a todas estas características se añade la promoción disponible actualmente, la propuesta gana todavía más atractivo. La Sonos Beam de segunda generación puede encontrarse tanto en acabado blanco como en negro por 387,81 euros en color blanco, frente a su precio habitual de 499 euros. Se trata de una de las rebajas más interesantes que ha recibido este modelo en los últimos meses, convirtiéndose en una buena oportunidad para quienes buscan mejorar notablemente el sonido del televisor sin necesidad de instalar un sistema de cine en casa mucho más complejo.




