BenQ acaba de ampliar su familia de proyectores láser con dos auténticos bichos, los nuevos AK900ST y AK800ST, y aunque la marca los ha diseñado especialmente para simuladores de golf, basta echar un vistazo a sus especificaciones para darse cuenta de que aquí hay bastante más tela que cortar. Hablamos de resolución 4K UHD, tiro corto, fuente de luz láser y tamaños de imagen que pueden llegar nada menos que hasta las 280 pulgadas.
El hermano mayor es el BenQ AK900ST, que sube hasta los 6.000 lúmenes ANSI, mientras que el AK800ST tampoco se queda precisamente corto con 5.000 lúmenes ANSI. Los dos trabajan con los 8,3 millones de píxeles direccionables necesarios para 3840 x 2160, cubren un 97% de Rec.709 y cuentan con una fuente láser preparada para unas 20.000 horas de funcionamiento en modo normal.
Y ojo, porque aunque todo el marketing gire alrededor del golf, BenQ deja bastante claro que ambos pueden convertirse después en proyectores para cine, deportes o videojuegos. De hecho, incluyen HDR10, HLG, ALLM, HDMI 2.1 y modos específicos para entretenimiento. En Europa, BenQ ha anunciado un precio recomendado de 5.799 euros para el AK900ST y 3.999 euros para el AK800ST.
Hasta 6.000 lúmenes y una imagen gigantesca de 280 pulgadas

Vamos primero con el AK900ST, porque es la auténtica bestia de los dos. Sus 6.000 lúmenes ANSI están pensados precisamente para situaciones en las que no podemos convertir la habitación en una cueva completamente oscura. Además, BenQ anuncia un contraste dinámico de hasta 3.000.000:1, fuente láser y compatibilidad con HDR10 y HLG.
Pero lo realmente curioso es el tamaño de imagen. El AK900ST puede trabajar entre aproximadamente 150 y 280 pulgadas utilizando una relación de tiro de 0,81-0,89:1. Es decir, no hace falta mandar el proyector a la otra punta de la habitación para conseguir una auténtica barbaridad de pantalla.
El AK800ST llega exactamente al mismo rango máximo de 280 pulgadas, pero utiliza una óptica todavía algo más corta, con una relación de tiro de 0,69-0,83:1 y zoom óptico 1,2x. Aquí el brillo baja hasta los 5.000 lúmenes, que sigue siendo una cifra altísima para este tipo de instalación.
Inteligencia artificial para colocar la imagen casi sola

Y es que BenQ no se ha limitado a meter más brillo y listo. Los dos estrenan AI Sim Sense, un sistema apoyado en una APU dedicada que analiza el contenido, la pantalla y la luz ambiental para ir ajustando la imagen. También tenemos Auto Screen Fit 2.0, enfoque automático y corrección geométrica para adaptar la proyección incluso a pantallas curvas.
El sistema puede detectar automáticamente los bordes y la forma de la pantalla mediante una cámara integrada, mientras que para instalaciones más complicadas existe un ajuste manual de geometría de hasta 8 x 16 puntos de control. Vamos, que aunque están claramente enfocados a simuladores, las herramientas de instalación son bastante más avanzadas que las típicas cuatro correcciones de keystone de muchos proyectores domésticos.
Aquí aparece además una diferencia importante entre ambos. El AK900ST sí incluye lens shift óptico, con un recorrido de ±60% en vertical y ±23% en horizontal. El AK800ST prescinde de esta función, así que el modelo grande ofrece bastante más margen para colocar físicamente el proyector sin tener que recurrir continuamente a correcciones digitales.
También pueden funcionar como auténticos proyectores gaming

En videojuegos tampoco vienen precisamente desnudos. Los dos aceptan 4K a 60 Hz con un input lag de unos 18,1 ms, pero si bajamos la resolución a 1080p podemos subir hasta 120 Hz con unos 9,7 ms o 240 Hz con apenas 4,8 ms, cifras que ya tienen mucho más sentido para juegos rápidos.
Tenemos además HDMI 2.1, ALLM y eARC, por lo que podemos conectar una consola o PC y sacar el sonido hacia un equipo externo. BenQ también ha pensado en que estas salas puedan convertirse en pequeños cines cuando terminemos de jugar al golf, incluyendo memorias de pantalla y modos específicos para cine, deportes y gaming.
Así quedan, por tanto, los nuevos BenQ AK900ST y AK800ST: dos proyectores láser 4K de tiro corto capaces de ofrecer entre 5.000 y 6.000 lúmenes ANSI, hasta 280 pulgadas, 240 Hz en Full HD y un buen puñado de herramientas automáticas de instalación. El AK900ST se queda como el modelo más completo por brillo y lens shift, mientras que el AK800ST reduce el precio hasta los 3.999 euros manteniendo prácticamente toda la base tecnológica.




