Si hace unos años me hubieran dicho que en pleno 2026 íbamos a estar hablando de nuevos reproductores Blu-ray 4K llegando al mercado, probablemente habría costado creerlo. Samsung abandonó este negocio en 2019, Oppo lo hizo incluso antes y LG dejó de fabricar sus últimos reproductores a finales de 2024. Durante bastante tiempo parecía que aquello iba a quedarse prácticamente en manos de Panasonic, Sony y unas pocas marcas muy enfocadas al entusiasta.
Pues ojo, porque está ocurriendo algo bastante curioso. En los últimos meses están apareciendo reproductores UHD Blu-ray de marcas como Krovatar, Laser, DpBlue, GIEC, Gotham Audio o Thomson, con propuestas que van desde modelos relativamente económicos hasta auténticas máquinas pensadas para coleccionistas. No todas son marcas nacidas este año ni todos los modelos van a llegar inmediatamente a España, pero el movimiento está ahí.
Y además llega en un momento bastante particular. Mientras el streaming continúa creciendo, las ventas de discos UHD Blu-ray aumentaron un 12% en Estados Unidos durante 2025, después de varios años prácticamente encadenando caídas. Es decir, el formato físico sigue siendo pequeño frente al streaming, pero precisamente el Blu-ray 4K está encontrando un hueco bastante claro entre los aficionados al cine en casa.
De Krovatar a Laser: empiezan a aparecer alternativas a los reproductores de siempre

Uno de los nombres que más está sonando es Krovatar. Su KBU-300 reproduce UHD Blu-ray, Blu-ray, DVD, CD y SACD y es compatible con Dolby Vision, HDR10+ y HDR10. Además utiliza una plataforma MediaTek y la marca ya prepara el KBU-500, un modelo superior que ampliará todavía más su catálogo. La llegada de Krovatar a Europa ya está en marcha, con distribución anunciada en Francia y precios que pretenden situarla bastante por debajo de algunas alternativas premium.
Y luego tenemos a Laser, una marca australiana que se estrena directamente en UHD Blu-ray con el BLU-BD4K-384. Aquí la fórmula es bastante diferente: Dolby Vision, HDR10, Blu-ray y DVD multirregión y un precio de 499,95 dólares australianos, unos 310 euros al cambio. Su lanzamiento está previsto para finales de noviembre, aunque por ahora solamente está confirmado en Australia. A cambio de ese precio tenemos algunos recortes: no hay HDR10+, WiFi ni doble HDMI.
Pero el tema está en que no son casos aislados. También han aparecido alternativas como el DpBlue DP-5300, mientras que nombres como GIEC siguen teniendo presencia en este peculiar mercado y Gotham Audio ofrece su GABD-801 en Australia. A eso podemos sumar el Thomson THB365, disponible en algunos mercados europeos con Dolby Vision, HDR10 y doble salida HDMI por unos 260 euros. Vamos, que de repente el catálogo empieza a tener bastante más movimiento del que tenía hace apenas unos años.
El Blu-ray 4K vuelve a crecer mientras desaparecen sus gigantes

Aquí hay otro dato importante. El UHD Blu-ray fue el único formato físico que terminó 2025 creciendo en Estados Unidos, con ese aumento del 12% en gasto frente a 2024. El conjunto formado por DVD, Blu-ray y UHD Blu-ray siguió cayendo, concretamente un 9,3%, pero la parte 4K consiguió ir justo en dirección contraria.
Eso ayuda a explicar por qué siguen apareciendo máquinas nuevas. Y es que quien compra un Blu-ray UHD no suele buscar simplemente reproducir una película: hablamos de usuarios con televisores OLED o Mini LED, proyectores, receptores AV y sistemas Dolby Atmos que quieren aprovechar Dolby Vision, HDR10+, Dolby TrueHD, DTS-HD Master Audio o DTS sin depender de las limitaciones habituales del streaming.
Además, los precios están empezando a cubrir nuevamente varios escalones. Tenemos reproductores alrededor de 260-450 euros, modelos más completos como los Panasonic y, en el otro extremo, máquinas de Magnetar que se meten directamente en las cuatro cifras. Después de años viendo cómo desaparecían fabricantes, 2026 está dejando justo la imagen contraria: nuevas marcas intentando ocupar el hueco que dejaron Oppo, Samsung y LG.




