Es cierto que el mercado del streaming se ha comidado al físico, sin embargo los Blu-ray UHD vive un pequeño repunte de ventas, algo que también está experimentando los vinilos y en general todo el mercado de formatos físcos (también se prevée que ocurra con los videojuegos). El problema es que quedan muy pocos reproductores UHD que sean capaces de leer estas películas en formato 4K y con todos los códecs necesarios. De hecho, hasta hoy, solo quedaba uno: el Magnetar UDP-800 MKII.
Por otro lado, estos reproductores son necesarios para alimentar televisores y proyectores de última generación, ya que hay muchos formatos que el streaming no cubre, además de tener una peor calidad de imagen. En este escenario de alta fidelidad, donde marcas como Magnetar o Reavon han recogido el testigo de los míticos Oppo, llega un nuevo y serio contendiente desde Shenzhen: el Krovatar KBU-300…que como veremos, comparte muchas similitudes con el Oppo 203.
Krovatar KBU-300: el último reproductor Blu-ray UHD del mercado llega con un precio bestial

Por fuera llama mucho la atención encontrar un chasis bien cuidado y con una calidad constructiva alta, a la par que un un diseño minimalista, dándole un look bastante premium en tu salón. Auqnue entraremos luego en el campo de especificaciones, lo interesante de este modelo es que se traga cualquier tipo de formato, y aque es lee Blu-ray 4K UHD, Blu-ray 2K estándar, discos 3D, DVD e incluso el apreciado formato audiófilo SACD, sumando un escalador a 4K para revitalizar tu vieja colección.
Entramos donde hay más chicha. A nivel visual, el Krovatar KBU-300 viene armado hasta los dientes. Y es que es un reproductor que soporta todos los formatos, incluyendo los 4 códecs del mundo del HDR: HDR10, HDR10+, HLG y Dolby Vision. Este último, además, está confirmad que lee los perfiles completos MEL y FEL (a la vez) y evidentemente lee todos los menús de los discos.
En el apartado de códecs de sonido, la máquina está certificada para enviarlo todo por passthrough de formatos de audio inmersivo basados en objetos, como Dolby Atmos y DTS:X, además de los clásicos TrueHD, DTS HD MA y los codecs en menos resolución. Si no dispones de una barra de sonido o equipo AVR, siempre queda la opción de que el reproductor convierta a PCM las pistas de sonido.
Conectividad a tutiplén: puertos HDMI completos con soporte de todo tipo de códecs

Aunque los tiempos avanzan e incluso el HDMI 2.1 empieza a quedarse atrás, el mundo del audio y vídeo va notablemente más lento, usando puertos HDMI 2.0. En el caso de hoy, tenemos un doble puerto HDMI: uno completo y otro solo para audio, por si tenemos un AVR que acepte todos los códecs HD pero no los de vídeo, lo que aporta una enorme versatilidad al reproductor.
Por otro lado, lo curioso del tema es que usa el mismo chip MediaTek MT8581 y PCB que el Oppo 203 original y sus clones como el M9702, por lo que estamos seguros de que soportará todo tipo de formatos, códecs y extensiones de películas por raras que parezcan. Su interfaz de red es, por supuesto, gigabit por lo que ya tampoco vamos a tener problemas con los cortes de red o buffer.
Como añadido muy interesante, el reproductor incorpora conexión Bluetooth directa. Esto permite enlazar unos auriculares inalámbricos al propio aparato y montarte un cine privado sin limitaciones de cables, manteniendo una gran estabilidad de audio. Además, Krovatar incluye en la caja todo lo necesario para arrancar en el primer minuto: cable HDMI, adaptador de corriente y un mando a distancia Bluetooth, conformando un paquete plug & play de altísimo nivel. Lamentablemente, solo está disponible en el mercado estadounidense.




