Cuando parecía que al OLED le quedaba simplemente seguir sumando brillo poco a poco, BOE ha aparecido con una combinación bastante más interesante. Su nueva evolución de la tecnología TSF OLED no solo alcanza 2.500 nits, sino que consigue cubrir nada menos que el 98,7% del espacio de color BT.2020 y, además, reduce el consumo energético un 37%. Tres mejoras importantes metidas prácticamente en el mismo paquete.
La compañía ha mostrado esta tecnología durante su BOE IPC 2026, y el tema está en que aquí no estamos simplemente ante otro OLED llevado al límite de brillo. Para conseguir estas cifras, BOE ha combinado una estructura Tandem, materiales TSF y la tecnología COE, atacando al mismo tiempo eficiencia, luminosidad y reproducción del color.
Y hay una cifra que destaca especialmente: ese 98,7% de BT.2020 medido en CIE 1976. A día de hoy, BT.2020 sigue siendo una auténtica bestia para cualquier tecnología de pantalla y cubrirlo prácticamente por completo supone reproducir colores extremadamente saturados que quedan fuera del alcance de muchos paneles actuales.
Casi todo el BT.2020 gracias a un nuevo OLED verde

Para conseguirlo, BOE utiliza una combinación bastante particular. La compañía habla de TSF de fluorescencia profunda para el verde junto con material fosforescente para el rojo. TSF viene de TADF-Sensitized Fluorescence y, simplificando mucho, permite aprovechar de forma mucho más eficiente la energía generada dentro del OLED antes de convertirla en luz.
BOE asegura que su emisor verde utiliza una transferencia de energía de largo alcance y que la eficiencia cuántica interna se acerca al 100%. Esto no quiere decir que el panel convierta prácticamente toda la electricidad que consume en luz visible —son cosas distintas—, sino que dentro del propio proceso de emisión el material es capaz de aprovechar una proporción enorme de los excitones generados.
La otra ventaja está en la pureza del propio verde. Cuanto más estrecho y preciso sea el espectro de cada color primario, más fácil resulta alcanzar los extremos del espacio BT.2020 sin tener que mezclar colores de forma artificial. De ahí sale ese 98,7% de cobertura, mejorando además el 97,5% que BOE había mostrado anteriormente con sus desarrollos Tandem+TADF.
Tandem y COE permiten alcanzar 2.500 nits consumiendo bastante menos

El material emisor al final es solo una parte de la historia. BOE también ha llevado esta tecnología a una estructura OLED Tandem, donde se apilan varias unidades emisoras en lugar de depender de una única capa. Así puede obtenerse más brillo repartiendo el trabajo entre ellas, algo que además ayuda con la eficiencia y la vida útil del panel.
Aquí entra también COE, o Color Filter on Encapsulation. En lugar de mantener algunas de las capas ópticas tradicionales por encima del OLED, el filtro de color queda integrado directamente sobre la encapsulación. BOE utiliza esta solución precisamente para mejorar la salida de luz y reducir el consumo, algo que ya forma parte de su familia tecnológica f-OLED.
El resultado anunciado por BOE es bastante contundente: hasta 2.500 nits de brillo mientras el consumo cae un 37%. Y ojo, porque no estamos hablando de conseguir una cifra de brillo enorme sacrificando color por el camino; los 2.500 nits llegan precisamente junto a ese 98,7% BT.2020.
Por ahora estamos ante una demostración tecnológica, no ante un televisor o monitor que podamos comprar mañana. BOE no ha anunciado una fecha para llevar esta versión de TSF OLED a productos comerciales, pero sí lleva tiempo trabajando con Tandem, TADF y COE en su familia f-OLED, así que la tecnología se apoya en desarrollos que la compañía ya viene enseñando y utilizando en distintos formatos.
Vía: IT Home.




