El género de la fantasía en la ficción tiene muchos referentes, pero creo que es justo decir que El Señor de los Anillos es quizá el más relevante. La obra de J.R.R. Tolkien lleva generaciones influenciando al género, pero desde el estreno y éxito de las películas de Peter Jackson ha logrado ganarse a un público más masivo y entusiasta, el cual no se conforma con poco.
Desde entonces muchas películas han buscado convertirse en franquicias referentes de la fantasía, pero muy pocas lo han conseguido realmente. Un claro ejemplo de esto fue precisamente una película que resultó ser también una adaptación de videojuegos: Warcraft: El origen.
No logró ser el nuevo El Señor de los Anillos

Quiero ser en este caso especialmente claro. No creo que Warcraft: El origen sea una mala película ni mucho menos un desastre, creo firmemente que es una cinta palomitera más, que es entretenida bajo sus propias reglas, y que logra el cometido de establecer el universo de Warcraft en el cine, con más acierto o menos, por supuesto. En este sentido, y como una persona que la vio en cines, puedo confirmar que no fue una mala experiencia ni mucho menos.
Ahora bien, su objetivo era demasiado optimista, y es que buscaban con esta película asentar una nueva franquicia referente en el terreno de la fantasía en la ficción, es decir, hacer algo similar a lo que ha sido y es El Señor de los Anillos en este género.
Para llevar a cabo una franquicia de este tipo tienes que tener asegurados unos beneficios considerables, como si consiguieron las películas de El Señor de los Anillos, gracias a lo cual se reafirmó la continuidad de la saga a largo plazo. Por desgracia, aunque Warcraft: El origen probablemente no generó pérdidas para su estudio, si es cierto que no logró el éxito esperado.

Aunque no conocemos la cifra exacta, el presupuesto de producción de Warcraft: El origen se estima en unos 160 millones de dólares. Si utilizamos la regla de 2,5 veces el presupuesto, nos daría que esta película necesitaba de recaudar unos 400 millones de dólares para si quiera empezar a generar beneficios. Por desgracia, su recaudación total fue de 439 millones de dólares, con lo que apenas consiguió sobrepasar la barrera de los beneficios.
Esto significa esencialmente que no fue un fracaso total al nivel de dejar pérdidas para su estudio, pero si que fue un fracaso porque apenas logró generar beneficios probablemente. En este sentido, se puede decir que estamos ante una razón suficiente como para no mantener la idea de generar una franquicia en base a este mundo, algo que fue inmediatamente cancelado.
Una película que sin duda deberías ver

Por supuesto, esta película se basa en el universo construido para los juegos de Warcraft, una franquicia de videojuegos bastante asentada en el sector, la cual es ampliamente reconocido incluso por los jugadores más jóvenes, quienes probablemente conozcan el MMO World of Warcraft.
En este sentido, hace un gran trabajo. Quizá no tenga la calidad ni la profundidad de El Señor de los Anillos, pero es una película de fantasía y acción bastante entretenida, la cual disfrutarán especialmente aquellos que crecieron con Warcraft como su gran referente en los videojuegos, pero que por supuesto también puede ser disfrutada por aquellos más ajenos a esta IP que ya estaba bastante asentada mucho antes de que decidieran adaptarla al cine.
Si quieres verla hoy en día lo tienes sencillo, y es que se encuentra disponible como parte del catálogo de Netflix, quizá el servicio de streaming más reconocido a nivel mundial, y por tanto uno de los que aglomera más usuarios.




