Hemos estado muchos años escuchando que el CD estaba muerto. Que entre Spotify, Tidal y demás plataformas de streaming y el alivio de llevar miles de discos en el móvil, no tenía nada que hacer. Y sí, razón no falta. El streaming ha ganado de calle por pura comodidad. Pero luego miras muchas casas y ahí siguien, tan tranquilos, cientos de CDs esperando a que alguien vuelva a sacarles partido.
Pues resulta que Arcam, que cumple 50 años, ha decidido llamar a la puerta y celebrarlo con dos productos súper Hi-Fi, pero puestos al día. Por un lado han sacado el nuevo Arcam A50 Signature, un amplificador integrado bastante top a priori, y por otro el Arcam CD25, que es un reproductor de CD premium que se coloca por encima del CD5 dentro de la gama Radia.
A mi esto me ha gustado, porque no intentan venderte que todo el mundo vaya a volver al CD mañana. Intentan recordar que escuchar música también puede ser un ritual. El hecho de coger un disco, abrir la caja, meterlo en la bandeja y escuchar un álbum entero sin notificaciones, ni apps que decidan por ti qué viene después.
Arcam CD25: un lector de CD premium para quien no quiere jubilar sus discos

El Arcam CD25 no es un lector básico y punto. La marca lo ha puesto como su nuevo reproductor de referencia en la familia Radia, y viene con una base técnica bastante interesante. «The first thing» es su arquitectura DAC dual mono, diseñada para separar los canales mejor y mejorar la precisión de la conversión digital a analógica.
También es el primer reproductor de CD de Arcam en usar tecnología ESS Hyperstream 4 DAC, una solución enfocada a reducir el jitter y los errores de temporización. Dicho rápido y mal: busca que la señal salga más limpia y más controlada. Y en un lector de este precio, esas cosas tienen que estar.
A eso tenemos que sumar una fuente de alimentación lineal toroidal y una estructura interna amortiguada contra vibraciones, algo muy importante porque aquí seguimos teniendo un disco real girando dentro del aparato.
Diseño Radia, XLR y 1.599 euros de puro CD
Por fuera, el CD25 mantiene el diseño de la gama Radia, con frontal de cristal, pantalla OLED y chasis metálico negro. Es el típico aparato que no parece pensado para esconderlo, sino para ponerlo en el mueble y que se vea. Muy sobrio, muy Arcam, muy de equipo que ya te pide unos altavoces en condiciones al lado.
Tema conexiones, hay tres salidas analógicas balanceadas XLR y RCA, además de salidas digitales coaxial y óptica por si te apetece usarlo como transporte con un DAC externo. Lo que no tenemos es entradas digitales, y conviene decirlo claro, esto es un reproductor de CD, no un DAC externo para enchufarle todo el salón.
Por otro lado admite CD, CD-R y CD-RW, no se queda solamente en discos comerciales. Llegará al mercado durante el tercer trimestre de este mismo año con un precio de 1599 euros. No es para nada barato, pero es que tampoco está hecho para la gente que escucha música de fondo mientras limpia el polvo de la casa.
Arcam también lanza el A50 Signature para completar el aniversario

Junto al CD25 llega el Arcam A50 Signature, un amplificador integrado que se coloca en lo más alto de la gama Radia. Es el primer integrado de la marca con arquitectura Class G completamente dual mono, con cada canal construido como una sección de amplificación discreta, su propia etapa de salida, regulación independiente y bobinados dedicados dentro de un único transformador.
Según la marca, entrega 150 vatios por canal a 8 ohmios y monta un DAC ESS ES9039Q2M en configuración diferencial, apoyado por un regulador de voltaje de referencia de ESS. Además, viene muy bien servido para un salón actual: HDMI eARC, USB-C, entrada óptica, coaxial, Bluetooth bidireccional con Auracast, entradas RCA, XLR y previo de phono MM/MC en Clase A.
El amplificador llegará también en el tercer trimestre de 2026 y se situará en 2799 euros. Vamos, que entre el A50 Signature y el CD25 hablamos de una pareja bastante seria, pensada para quien quiere electrónica clásica, pero sin vivir de espaldas al presente. Y eso resume muy bien el movimiento de Arcam: el streaming manda, sí, pero el CD todavía tiene mucho que decir si el equipo está a la altura.




