Que en los proyectores se está buscando como mejorar el nivel de negro es un hecho. Christie, el legendario fabricante de proyectores (casi todas las salas de cine del mundo cuentan con un proyector de este fabricante) va a lanzar en breve una de las mejoras más deseadas por todos los fans de la proyección: VDR (Variable Dynamic Range), un algoritmo de manipulación del láser del proyector que jugará con la gamma en tiempo real, creando así imágenes mucho más contrastadas con un nivel de negro mucho más profundo.
Aunque están surgiendo tecnologías de mejora del nivel de negro en el mercado de proyectores de consumo, como el conocido EBL que vimos en el Valerion VisionMaster Pro2, Christie VDR va un paso más allá y ha sido concebida como una plataforma de imagen de grado cinematográfico, diseñada específicamente para exhibición profesional. Su objetivo es garantizar consistencia visual y preservar la intención creativa, sin reinterpretar ni manipular la imagen.
VDR de Christie, o cómo perseguir el negro más puro posible afectando lo mínimo posible a la imagen

Esta tecnología, que como decimos no es nueva, es el futuro de la proyección ya que todos los fabricantes en mayor o menor medida lo están implementando en sus proyectores. Y se basa en una premisa muy fácil de entender: si tenemos una escena donde el elemento más brillante es de, por ejemplo, 100 nits y el negro de 0.005 nits y nuestro proyector tiene la capacidad de mostrar 300 nits y 0.015 nits…¿por qué no bajar la potencia del láser para que coincida con la escena? de esa forma, tendríamos 3 veces mejor nivel de negro.
Esta premisa se usaría en todas las escenas, incluyendo bajar el brillo para alcanzar mejores niveles de negro. Por ejemplo, en el caso anterior, también podríamos reducir la potencia del láser para que dicho elemento brillante en lugar de 100 nits mostrarlo a 50 nits, mientras que el nivel de negro pasaría de 0.005 nits a 0.0025. El contraste sería el mismo, pero la percepción nuestra sería de mucho mejor nivel de negro en el segundo caso. Con esto, podemos llegar a aumentar el contraste dinámico hasta unos 56000:1.
En teoría, si se realiza correctamente, deberíamos notar una mucha mejor profundidad de imagen, ya que nuestras pupilas perciben mucho más los niveles de negro elevados que una disminución del brillo de la escena. Christie, teóricamente, está desarrollando el VDR bajo esta premisa; el software analizará cada fotograma en tiempo real y ajustará dinámicamente la potencia del láser en función de lo que detecte en la imagen. Tendrá fallos, como todos, pero la ganancia es muy positiva.
VDR solo llegará a los proyectores Christie CineLife+

La firma americana ya ha anunciado que llegará a todos los proyectores CineLife+, aunque no ha hecho públicos aún los precios de lanzamiento. Teóricamente, debería haber salido antes de finalizar el año 2025, así que es probable que se retrase unos meses más. Lo que sí sabemos es que Christie VDR está diseñada para entornos de exhibición cinematográfica profesional, incluyendo instalaciones de cine de alta gama y home cinema premium, pero no está pensada para aplicaciones de consumo masivo.
Por otro lado, esta tecnología tiene también otra ventaja muy grande y es que al distribuir mejor la luz gracias al juego que hace con la potencia del láser y la manipulación de la gamma en tiempo real, consigue reducir hasta un 16% el consumo en SDR y un impresionante 42% en HDR, aumentando así la vida útil del láser del proyector entre un 50% y un 70%. Vamos, que además de mejorar la calidad de imagen, nos alarga la duración del proyector.
Conviene señalar que el procesamiento de vídeo para cine opera en 12-bit 4:4:4, mientras que los formatos 4K de consumo suelen ser 10-bit 4:2:0 o 4:2:2. Esto implica requisitos técnicos mucho más exigentes, incluyendo tolerancias extremadamente estrictas (por ejemplo, ±0,006 en coordenadas cromáticas x,y), muy por encima de lo que manejan proyectores o televisores HDR de consumo.
Desde 2020, muchos exhibidores han afrontado restricciones de capital y presión sobre los márgenes. VDR responde a este contexto ofreciendo una vía práctica para elevar la calidad de la proyección sin una carga financiera significativa. En sistemas CineLife+, VDR es una actualización basada en software, no una sustitución completa de hardware, lo que la convierte en una solución eficiente y competitiva para auditorios estándar y de gran formato.




