Seguro que si tienes un buen sistema de sonido con un AVR y sus altavoces con subwoofer (o subwoofers) habrás pensado en más de una ocasión si eso está bien configurado o bien compensando…en el sentido de que si subes mucho la potencia del AVR o del subwoofer podrías estar dañando tu preciado equipo. La clave, como no podía ser de otra manera, es nuestro oído -y alguna herramienta más que aprenderemos hoy a usar- y, especialmente, el Gain Stagining.
Este tipo de problemáticas no se dan en las barras de sonido ya que esos sistemas son cerrados donde el fabricante ya ha puestos límites de software, mecánicos e incluso térmicos para que no podamos dañar el equipo. En el mundo del cine o del Hi Fi, cada componente es de su madre y de su padre, por lo que no es de extrañar que si los tenemos mal configurados o les pedimos más de si podamos acabar dañándolos. Vamos a aprender hoy a cómo tener cuidado y a la vez poder disfrutar del cine a tope sin preocupaciones.
El peligro del «clipping»: por qué tus altavoces suenan metálicos y cómo protegerlos

Para entender cuál es el potencial problema, primero debemos adentrarnos -un poquito- en el apartado técnico y entender qué diantres es eso del clipping y por qué es tan peligroso para nuestros altavoces. Y es que si te pasas subiendo a tope el equipo y éste no puede llegar a más, comenzaremos a escuchar un tipo de distorsión bastante peculiar probablemente causado por el clipping o recorte de señal.
Aunque a menudo se utilizan como sinónimos, la distorsión y el clipping no son exactamente lo mismo. Entender esta diferencia es clave para no liarla y acabar con unos altavoces de miles de euros en la basura. Vamos a ver, la distorsión es simplemente una deformación o alteración de la señal original: puede ser debido a mil cosas: distorsión del propio tweeter o woofer si nos pasamos subiendo el volumen, distorsión electrónica del amplificador, etc.
Sin embargo, el clipping es un tipo de distorsión muy concreta que ocurre en el amplificador. Ocurre cuando se le exige a la etapa de potencia entregar más voltaje del que su fuente de alimentación puede suministrar de forma limpia. Es en ese punto donde el ampli aplana los picos y valles de la onda senoidal que compone la música. La onda deja de ser suave y se convierte en una onda cuadrada deformada.

Este tipo de distorsión es peligrosísima para el equipo, ya que genera una enorme cantidad de energía en forma de armónicos de alta frecuencia. Dicha energía sobrante viaja directamente hacia el tweeter (el altavoz de agudos), cuyas finas bobinas se sobrecalientan en cuestión de segundos hasta quemarse, incluso si los altavoces teóricamente soportan más vatios de los que ofrece el amplificador. Muchas veces es debido a que hemos ecualizado mal nuestros altavoces dándole demasiado chicha a los graves.
¿Cómo detectar si tus altavoces sufren Clipping o Distorsión?

Como comentaba al inicio de la guía, la forma más sencilla de ver si tenemos clipping de señal en nuestros altavoces es con nuestros oídos. Y es que este recorte de señal tiene un sonido muy peculiar de tipo metálico. Por ejemplo las consonantes (especialmente las «S» en las voces) suenan exageradamente agresivas (sibilancia) y los platillos de la batería suenan rasposos, casi como ruido blanco.
Otros dos efectos que se dan cuando la señal está recortada es que por mucho que subas el volumen, la calidad se empieza a degradar: no suena todo más alto si no que suena más sucio y colapsado que realmente con separación. Por otro lado, también podemos notar que nuestros subwoofers están trabajando al límite de su excursión al escuchar un «pop» o golpeteo metálico seco constante (pop, pop, pop).
Dejando de lado nuestros oídos, si usamos etapas externas podemos fijarnos en los LED de status. Muchos incluyen un LED luminoso (normalmente rojo) que se enciende cuando la señal entra en saturación. Además, muchos llegan a apagarse antes de romperse para proteger el equipo. Si te pasa alguna de estas cosas…algo tienes mal configurado y te toca lidiar con el gain staging: quizá tengas el reproductor demasiado bajo -debe estar siempre al 100%- o la ecualización demasiado pasada de graves para tu amplificador. Revísalo, ajústalo y vuelve a escuchar donde antes había problemas.




