Quiero empezar de una manera conciliadora. Decidir si prefieres una consola o un ordenador para jugar es muy subjetivo, y más allá de los temas objetivos que más adelante mencionaré, también depende de tu forma de jugar. Al fin y al cabo, aunque por dentro sean similares, son dos piezas de hardware completamente diferentes y que pueden brindar una experiencia muy variada.
También quiero señalar que en este caso vengo a hablar con conocimiento de causa. Llevo jugando en consolas desde que me abarca la memoria, y ahora mismo dispongo de PS5, Xbox Series S y Nintendo Switch 2, pero además cuento con un ordenador gaming más potente que cualquiera de mis consolas, que incorpora una NVIDIA RTX 5060 Ti de 16 GB, suficiente para jugar en resolución QHD y buenas tasas de frames a cualquier juego del mercado.
Dicho todo esto, simplemente queda señalar que a continuación analizaré si ahora mismo merece la pena más apostar por una consola o por una ordenador, aunque desde ya te adelanto que la respuesta en este caso es bastante sencilla de ofrecer.

¿Consola u Ordenador?
Voy a ser muy claro en este sentido. A pesar de que soy usuario constante de ordenadores gaming, y de que creo que a la larga ofrece una mejor experiencia, la verdad es que en este caso resulta bastante difícil de recomendar que te adentres en este terreno.
Poniéndote mi caso como ejemplo, existe una diferencia enorme. Las versiones bases de las consolas actuales rondan entre los 500 y 600 euros, un precio que puede parecer enorme, pero que se queda lejos de lo que podría costar un ordenador potente para gaming. Mi ordenador es ciertamente más potente que PS5 y Xbox Series X, pero si tuviera que montarlo completo con los precios actuales superaría los 1.500 euros, lo que es ciertamente un precio que es demasiado prohibitivo.
Esto se debe enteramente a la crisis de la memoria, y es que una gran parte del mercado tiene un sobrecoste importante. Cierto es que esto se nota especialmente en la memoria RAM, pero los SSD más modernos están empezando a subir de precio y las tarjetas gráficas son las siguientes. De esta manera, ahora mismo armar un ordenador gaming mejor que las consolas modernas es mucho más caro de lo que era hasta hace unos pocos meses.

Ahora bien, es importante mencionar que hay ciertas excepciones. No soy el mayor fan de los ordenadores premontados, pero en general estos mantienen su precio por ahora, en parte porque siguen teniendo stock y las grandes tiendas no parecen haber actualizado precios. Si encuentras un buen ordenador a un precio interesante la cosa cambiaría, pero es cierto que montarlo por piezas es ahora mismo inviable.
Por otro lado, las consolas probablemente también subirán de precio en poco tiempo, pero ahora mismo siguen manteniéndose, con lo que en este sentido son realmente superiores.

Lo mejor de lo mejor sigue siendo PC
Antes de que te lances a por mi si eres consolero déjame explicarme. No creo que haya discusión en este sentido, y es que si quieres lo mejor del mercado, y ver los juegos a la mejor calidad posible, y no te importa gastar el dinero que haga falta, los ordenadores son la clara respuesta. Una RTX 5090 es mucho (pero muchísimo) más potente que una PS5 Pro, la consola más potente del mercado actual, y eso es así en prácticamente cualquier juego, dado que es la gama ultra de NVIDIA.
En otros elementos la decisión es más subjetiva, en este caso no. Si quieres lo mejor que puedes comprar para gaming, indudablemente te tienes que ir a por ordenadores, pero estamos hablando de un hardware tan potente que difícilmente aprovecharás al máximo en ningún juego. Precisamente por eso te digo que no solo importa la potencia en estos casos.

Accesibilidad por encima de potencia
Aunque los ordenadores sean la opción más potente, y por tanto la mejor para los entusiastas del 4K, la verdad es que las consolas son mucho más accesibles. Cuando recibes un ordenador debes configurarlo todo, además de instalar los drivers necesarios, además de comprobar las configuraciones gráficas incluso en los dispositivos más potentes, mientras que en la consola es más sencillo: conectar y jugar.
No debes preocuparte por tener conocimientos, y es que lo poco que debes hacer, como la calibración del HDR, hay tutoriales que te pueden ayudar mucho, mientras que en el mundo de los ordenadores gaming es mucho más difícil cuadrar todo, tanto que incluso un informático puede volverse loco muchas veces.
Las consolas son la sencillez hecha hardware gaming. Simplemente conectas el cable de corriente, el HDMI, pones algún juego y simplemente disfrutas, y eso es un gran factor a favor.

El gran veredicto
A pesar de que yo mismo uso ordenador prácticamente a diario, tanto para trabajar como para jugar, y a pesar de tener muchas consolas no las uso tanto como debería, la verdad es que quiero ser claro: ahora mismo no merece la pena apostar por un buen ordenador gaming.
Si consigues encontrar una oferta excepcional quizá podría merecer la pena, pero ahora mismo te diría que apuestes por una consola, especialmente una PS5 o Nintendo Switch 2, porque te darán una gran experiencia, todo ello a un precio mucho más consecuente a interesante. Cuando los precios se estabilicen la respuesta podría cambiar, pero ahora mismo creo que es muy difícil decir otra cosa.




