Siendo claros, los thrillers bélicos (como Jack Ryan, de Tom Clancy: Guerra encubierta) no siempre logran convencerme. Es un género muy sólido, y bastante asentado en el mundo del streaming, pero que por eso mismo suele ofrecer opciones no muy interesantes, copiadas unas a otras, y con conceptos que no llegan a ninguna parte.
Aun así, no me canso de darle oportunidad a películas de este género. Por cada 10 thrillers bélicos que veo, quizá 3 son realmente interesantes, pero pese a lo que pueda parecer realmente compensa.
Ya he podido ver Jack Ryan, de Tom Clancy: Guerra encubierta, una película que resulta ser un spin-off de la serie de este personaje, y que llega a Prime Video en pocos días. A continuación, te contaré todo lo que necesitas saber sobre esta nueva película, y particularmente te confirmaré si realmente merece la pena darle una oportunidad.
Una amenaza misteriosa

Siendo totalmente franco, de primeras no tenía muy claro a que me enfrentaba. Por suerte, mi cabeza se aclaró, recordé el tipo de obras que escribió Tom Clancy, y recordé la serie de Jack Ryan, de la cual esta película viene a ser un spin-off, y la verdad es que en este sentido cumple.
Si bien normalmente al pensar en Tom Clancy se nos viene a la mente producciones bélicas (y en cierto sentido eso es lo que encontramos), la verdad es que cuando es llevado a la época moderna tenemos un caso muy diferente. La guerra actualmente no se libra en el campo de batalla, sino que se hace con la información, algo que supieron ver muy bien los dos bandos ya en la Segunda Guerra Mundial, y que hoy en día es más cierto que nunca.
Por ello, puedo decir que Jack Ryan, de Tom Clancy: Guerra encubierta es, como en cierto sentido indica su título, un thriller bélico, más que una cinta de acción bélica, que es quizá lo que muchos hubieran previsto en este caso.
Estructuralmente y cinematográficamente se apoya mucho en la acción para sus mejores momentos, pero narrativamente adopta un enfoque más dramático y misterioso, con un inicio algo confuso que se va haciendo mucho más claro conforme pasa el tiempo. Lo de “guerra encubierta” no es una simple coletilla que han decidido poner para hacerse los interesantes, sino que son las dos palabras que mejor definen a la narrativa de esta película.
En este sentido la verdad es que creo que cumple, pero que se pierde demasiado en los detalles y las referencias. Por momentos resulta confuso, mientras que en otras situaciones demasiado prototípico, llevando a un clímax final que por supuesto es emocionante, introduciendo por fin elementos de acción interesantes y bien coreografiados, pero que no logra ofrecer ese desenlace interesante en lo narrativo que yo esperaba.

No quiero que se me malinterprete, si tuviera que definir de alguna manera a esta película diría que es cumplidora. Establece un misterio desde el principio, nos mantiene durante más de la mitad de su duración especulando a nosotros y a los personajes, mientras que cuando se acerca a su tercio final todo empieza a aclararse bastante. Esto lleva a un climax final bastante intenso, en el que todas las cartas por fin se han puesto encima de la mesa, pero que no logra superar las expectativas. Es prototípico, y precisamente por eso creo que no logra estar del todo a la altura.
Por desgracia, creo que una vez falla el final, este problema se puede hacer extensivo a toda la obra: no conecta del todo. Todo parece ir en una dirección, y las piezas se van asentando poco a poco, pero es en el momento final donde no logra rematar de una buena manera.
Ahora bien, esto no significa que quiera demeritar la película al completo. Más allá de esto, es un thriller bélico palomitero bastante entretenido, el cual no me aburrió en su hora y cuarenta minutos de duración, lo que francamente creo que es un logro, especialmente en una época donde los espectadores estamos acostumbrados al consumo rápido e incluso descartar obras por falta de tiempo.
Lo mejor: sus actuaciones

La verdad es que en este caso no creo que haya ninguna sorpresa, y es que volvemos a tener a los actores de la serie de Jack Ryan interpretando a sus personajes, y la verdad es que siguen haciéndolo de maravilla, algo que además es extensible a los actores que aparecen por primera vez en la misma.
Aun así, personalmente destacaría a dos muy claros: John Krasinski como el propio Jack Ryan y Wendell Pierce como James Greer. Ambos están increíbles por separado, tanto en las situaciones de acción más desenfadadas pero que requieren igualmente un cierto tono intenso, hasta los momentos de drama donde la calidad actoral tiene un papel fundamental.
No solo clavan sus papeles, sino que tienen una química que pocos actores pueden igualar, en gran parte porque ya trabajaron en la mencionada serie juntos, con lo que estamos hablando de una química que se ha pulido con el paso del tiempo.
Ahora bien, no quiero demeritar el trabajo del resto de actores, quienes también hacen un trabajo especialmente destacable. Quizá otro al que daría una mención de oro es a Max Beesley, quien interpreta a un personaje totalmente nuevo en esta película, y que realmente no tiene tantas apariciones físicas pese a su importancia en la trama, pero que se siente omnipresente. Es hasta aterrador su personaje, y no es solo por las narraciones que hace la historia, sino por su presencia y su actuación, que están indudablemente a la altura de la circunstancia.
Cierto es que otros tantos personajes, algunos de los cuales vienen de la mencionada serie de Jack Ryan, no se les ha hecho tanta justicia como muchos esperaban, pero en este sentido diría que el resultado general es positivo cuanto menos.
Un viaje por el mundo

Tampoco me quería quedar sin mencionar, aunque sea en cierto sentido de pasada, el curioso viaje que se hace por el mundo en Jack Ryan, de Tom Clancy: Guerra encubierta, y es que han apostado por ofrece una gran variedad de localizaciones, algo que sin duda es un valor añadido en un thriller bélico moderno. Ahora bien, es en la manera de hacerlo donde ser marca realmente la diferencia, y creo que Jack Ryan, de Tom Clancy: Guerra encubierta va de menos a más en este sentido.
Todo, desde la cinematografía a la elección misma de los escenarios hace que se sienta que está en consonancia con la narrativa, algo que no muchas producciones pueden decir. Cierto es que en un primer momento llegué a pensar que exageraba demasiado en este sentido, llevando a que pareciera más una promoción de estas ciudades que como un escenario para construir su narrativa y cinematografía, pero es cierto que con el avance narrativo todo cobra mucho más sentido.
Los escenarios se sienten vivos, elementos indispensables para la trama, y que actúan como si fueran un actor más, y la verdad es que en este sentido no debo más que aplaudir. Cierto es que no hace que sea perfecta ni mucho menos, pero la verdad es que han logrado construir un contexto bastante sólido e interesante.
¿Merece la pena Jack Ryan, de Tom Clancy: Guerra encubierta?
Siendo bastante claro, como creo que he sido hasta ahora, Jack Ryan, de Tom Clancy: Guerra encubierta no te sorprenderá si has visto bastantes thrillers bélicos, y probablemente no se quede en tu memoria más que unas pocas semanas, pero eso no significa que sea una mala película.
Creo que cumple en cierto sentido, y si bien en lo personal creo que tenía potencial para mucho más, con una narrativa en general decente, buenos actores y una cinematografía sólida, la verdad es que el conjunto general termina quedándose algo atrás. Aun así, es entretenida, siendo quizá el mejor ejemplo de un thriller bélico palomitero, divertido e interesante, pero que no quiere ir más allá.
Además, como colofón final, añadiría que si te gustó la serie probablemente también lo hará esta película, aunque personalmente creo que está algún peldaño por debajo en cuanto a calidad. Pese a esto, sigue siendo, como comentaba, un thriller bélico entretenido e interesante.
En este sentido, si eres fan del género te recomiendo que te lances directamente, y decidas por ti mismo si realmente merece la pena verla en Prime Video.




