Hercios y más hercios es lo que vemos hoy en día en pantallas de monitores y televisores LED, Mini LED y OLED. Pero poca gente sabe que no solo importa la velocidad de refresco de la pantalla en si o incluso el input lag (tiempo que tarda el panel en reaccionar desde que accionamos un botón o tecla en el mando o teclado), si no que hay una tercera velocidad que tiene la misma o más importancia que las otras: el tiempo de respuesta del píxel.
Lo cierto es, que además, el tiempo de respuesta del píxel no sale prácticamente en ninguna tabla de especificaciones de ningún producto a la venta. Como mucho, aparecerá especificado como GtG (Grey to Grey) que es el tiempo que tarda el píxel en cambiar entre grises, algo que no tiene prácticamente ninguna relevancia. En este campo, el OLED sigue siendo el rey ya que el tiempo de respuesta en estos paneles es completamente instantáneo. Vamos a verlo en detalle.
La importancia del tiempo de respuesta del píxel en las pantallas: OLED vs LED y el efecto Smearing

Como decía antes, las OLED son instantáneas en tiempo de respuesta del píxel. Debido a su naturaleza autolumínica, son capaces de encender y apagar los píxeles en tiempo real de forma autónoma. Eso les permite que sean extremadamente rápidos a la hora de cambiar de un color a otro o de un gris o negro a blanco, oscilando normalmente entre 0,01 ms y 0,3 ms (milisegundos). Para ponerte en perspectiva, las LED más rápidas (que suelen ser paneles IPS) ofrecen cifras de 1 a 5 ms, aumentando hasta los 10 o 20 ms en caso de paneles VA.
Y aquí entra la lógica y el entender cómo funciona cada cosa, dado que no todos los paneles LED (sean IPS o VA) son iguales: los hay rápidos y que hace que no nos demos apenas cuenta y otros que son terriblemente lentos…y estos últimos si se notan mucho, especialmente en gaming. Paradójicamente, en cine causan el efecto contrario, percibiéndose como más fluidos que los OLED al ser más lentos.
Recordad que cada tecnología tiene sus puntos fuertes y débilos. Por ejemplo, los Mini LED de gama alta, tienen por norma general, más brillo tanto a pantalla completa como en pequeñas áreas, además de mayores tasas de refresco y son inmunes a retenciones y quemados. Por contra, los modelos OLED tienen más contraste, píxel instantáneo evitando los problemas que veremos más abajo y unos niveles de negro perfectos, aunque con menos tasa de refresco.
El efecto Smearing y la llegada del Ghosting si tu televisor LED no es lo suficientemente rápido

En juegos, sin embargo, necesitamos un panel lo más rápido posible para evitar ver dos defectos -uno consecuencia del otro-: ghosting y smearing. El segundo es que podemos ver como se mueve el píxel, especialmente con elementos oscuros sobre fondos muy blancos, como se ve en el vídeo siguiente. A causa de esto se puede observar también el efecto ghosting, que es como si los elementos de la pantalla se desdoblaran creando una especie de efecto fantasma.
Estos fenómenos se dan debido a que el tiempo de respuesta del píxel es tan tan bajo que nuestro ojo puede percibir los cambios de estado del mismo, pero ojo, como decía más arriba: no todos los paneles son iguales. Es cierto que los IPS son más rápidos y están casi extentos de estos problemas, pero su pobre contraste los hacen mucho menos recomendables tanto para cine como para videojuegos.
Por lo tanto, si estás pensando en videojuegos, yo personalmente te diría que tires hacia tecnología OLED o paneles Mini LED VA, recomendación que os haría tanto para montiores como para televisores. Eso si, no cualquier VA vale. Y aquí está la dificultad ya que tenéis que elegir paneles Mini LED VA rápidos, algo que ningún fabricante va a indicar: os tocará bucear en internet buscando smearing y el modelo de televisor que queréis para ver si es adecuado.




