Los televisores están hasta arriba de ajustes que mucha gente no toca en la vida. Y es lo normal, porque entre todo lo que hay, menús, submenús, y lo que no está escrito que a veces parecen puestos por un ingeniero a prisas, al final uno acaba dejando la tele como viene de fábrica y ya. Pero hoy te voy a hablar de un ajuste en concreto que yo sí recomiendo darle una vuelta. Desactivar las actualizaciones automáticas en tu televisor con Google TV.
Ya te adelanto que esto no es para ponerme conspiranoico y decir que actualizar es malo. Todo lo contrario, actualizar es lo mejor que se puede hacer, porque las marcas corrigen fallos y mejoran el sistema, incluso te meten alguna función nueva de vez en cuando. El problema está cuando la tele se actualiza sola, sin que tú sepas lo que está instalando, y justo esa versión lleva algún fallo tonto… o no tan tonto.
Porque esto ha pasado, pasa y seguirá pasando. Las actualizaciones pueden arreglar algunas cosas pero pueden fastidiar otras. Es que claro, puede ser que todo te fuera de maravilla y que después de actualizar notes un fallo con una app, o algún bug raro con Dolby Vision, o cualquier historia que te amargue el día. Por eso os traigo este tutorial, porque yo al menos, prefiero que la tele no decida por mi cuando se actualice.
Desactivar las actualizaciones automáticas en una tele con Google TV es cuestión de un minuto

Es muy fácil pero sí que es verdad que la opción está un pelín escondida. Lo primero que tienes que hacer es ir al Home de tu Google TV, la pantalla principal vaya, donde salen las apps y demás.
A partir de aquí, ves a configuración. Normalmente está arriba a la derecha, en el icono del engranaje. Una vez estés dentro, baja hasta Sistema, que es donde Google TV mete todo lo que afecta al funcionamiento del sistema a nivel general.
Después entra en Acerca de y ahí busca Actualización de software. Justo en ese apartado está la opción que nos interesa: Actualización automática. Verás una pestaña, solamente tienes que desactivarla y listo. No tienes que instalar nada raro, ni entrar en menús ni nada. Es apagar esa opción y arreglado.
No se trata de no actualizar nunca, sino de actualizar con cabeza

Ya te lo he dicho antes, pero lo te lo repito. Actualizar el televisor es necesario y puede mejorar mucho la experiencia. Las actualizaciones pueden corregir bugs, mejorar rendimiento, solucionar problemas y hacer que las apps funcionen mejor.
Lo que digo es que, en mi caso, prefiero esperarme unos días antes de instalar una versión nueva. Primero miro si alguien la ha probado ya, si en Reddit hay usuarios comentando problemas, si en foros especializados aparece algún fallo raro o si en el grupo de Telegram de AVPasión se ha dicho algo. Porque prefiero perder cinco minutos mirando por internet que comerme una actualización problemática en una tele que iba perfectamente.
Una Smart TV ya no es una tele tonta, y por eso conviene tener el control

Antes una tele era una tele sin más. La encendías, cambiabas de canal y poquito más. Hoy un televisor inteligente es casi como un ordenador. Con su sistema operativo, apps, internet, actualizaciones, HDR y mil cosas más. Y por eso creo que una actualización puede cambiar más cosas de las que parece.
Además, Google TV es uno de los sistemas más vivos. Recibe cambios, ajustes, parches, pero también puede traer algún comportamiento raro dependiendo el modelo, o la versión del firmware. No siempre tiene porque pasar, pero cuando pasa fastidia bastante. Y más si la actualización se ha instalado sola mientras tú ni te habías enterado.
Por eso, mi consejo es muy sencillo, desactiva las actualizaciones automáticas, revisa de manera manual si hay nuevas versiones y actualiza solo cuando veas que todo está más o menos tranquilo. Es un ajuste muy rápido, o sea no rompe nada y te da algo que en una tele moderna vale mucho. Decidir tú cuándo tocar el sistema y cuándo dejarlo quietecito si todo va bien.




