Dreame no sabe hacer las cosas a medias, eso ya lo tenemos bastante claro. Si ve un producto al que le puede poner una pieza móvil, allá que va. Primero fueron los robots aspiradores con brazo, luego más inventos para la casa y ahora le ha tocado a un televisor. Sí, tal cual. La marca ha enseñado una tele nueva que no solo presume de panel RGB Mini LED, sino también de unos altavoces que cambian físicamente de ángulo para apuntar hacia donde estés sentado.
Y claro, cuando uno lee algo así, lo primero que piensa es que suena a ida de olla de feria tecnológica. A ese típico invento que queda resultón en una demo, llama mucho la atención y hace que todo el mundo saque el móvil para grabarlo. Pero también te digo una cosa: la idea no es ninguna tontería. Porque si hay algo que sigue fallando en muchísimos televisores, incluso en modelos bastante decentes, es el sonido cuando te sales del punto dulce del sofá.
Lo que ha enseñado Dreame va justo por ahí. En vez de tirar de la típica receta de siempre, con procesado, modos de sonido y un montón de palabros, aquí han ido por otro camino. Los altavoces se mueven de verdad. Se abren, giran y cambian de posición según dónde estés sentado para intentar que el audio te llegue mejor. Sobre el papel, la propuesta tiene bastante sentido. Ahora falta comprobar si luego en un salón normal cumple tan bien como promete.
Una RGB Mini LED con altavoces móviles suena a rareza, pero tiene bastante sentido
Lo primero es la imagen. Dreame habla de un panel RGB Mini LED, una tecnología que está empezando a sonar muchísimo porque va un paso más allá del Mini LED tradicional. En lugar de tirar únicamente de una retroiluminación blanca o azul con filtros, este tipo de sistema trabaja con luz roja, verde y azul desde la propia retroiluminación, algo que en teoría puede ayudar a conseguir más volumen de color, mejor precisión cromática y una imagen más potente en HDR.
Evidentemente, aquí tocará esperar. Porque una cosa es la promesa tecnológica y otra muy distinta es cómo afina cada fabricante el panel, el control de zonas, el brillo, el blooming y el procesado. Dreame asegura que su procesador Dreamind Master AI optimiza imagen y sonido en tiempo real, pero ya sabemos cómo va esto. Hasta que no se ve y se mide con calma, mejor no tirar cohetes.
Aun así, no deja de ser interesante que una marca como Dreame se meta en este jardín. Sobre todo porque el RGB Mini LED apunta a ser una de las siguientes grandes guerras del sector televisor. Y si encima le sumas una propuesta diferente en sonido, pues ya tienes un producto que al menos se sale de la fila. No está tirando una piedrecita, precisamente.
Lo más llamativo no es el panel, sino esos altavoces que te siguen por la sala

Aquí está la gracia del invento. Dreame habla de un sistema de sonido 6.2.2 canales con una especie de motor dinámico que adapta la orientación de los altavoces según la posición del usuario. O sea, que si estás en el centro, apuntan de una manera; si te sientas escorado, cambian; y si te levantas o te mueves, en teoría también reaccionan. La idea es que el sonido vaya hacia ti, y no al revés.
Y esto, aunque suene marciano, tiene su lógica. Porque en una tele normal los altavoces están donde están y santas pascuas. Tú luego te sientas en una esquina del sofá, te ladeas, te vas un poco más atrás o tienes un salón raro, y el sonido ya no te llega igual. Aquí Dreame quiere resolver eso sin obligarte a meter una barra, un receptor AV o un sistema externo. Todo queda integrado en la tele, que al final es lo que mucha gente quiere.
Otra cosa distinta es si esto sirve igual de bien cuando hay varias personas viendo la tele a la vez. Porque claro, no es lo mismo seguir a una sola persona que intentar dejar contentos a tres, cada uno en un sitio. Ahí tengo bastante curiosidad, la verdad. Porque una demo para un único espectador puede quedar muy bonita, pero el salón de casa luego tiene sus propias leyes.
Ahora falta lo importante, que es probarla en condiciones normales y no en una feria

Ese es el punto clave. La tele se ha dejado ver en un evento de la marca en San Francisco, pero todos sabemos lo que pasa con estas cosas. Ferias, techos altos, ruido por todos lados, gente entrando y saliendo, aparatos funcionando alrededor… vamos, el peor sitio posible para sacar conclusiones serias sobre el sonido de un televisor. De hecho, en este caso había incluso ruido de otras demostraciones bastante cerca. Así es imposible juzgar nada con un mínimo de sentido.
Por eso yo aquí pondría el freno. La idea mola, sí. El concepto tiene fundamento, también. Pero de momento esto está en ese punto donde lo interesante es lo que promete, no lo que ya ha demostrado. Y en tecnología de consumo ya hemos visto mil veces inventos muy vistosos que luego en casa se quedan a medio gas.
De precio y fecha de lanzamiento del R8000F todavía no hay nada concreto, así que queda camino por delante. Dreame también enseñó otro modelo, el S100, algo más convencional, con Aura Mini LED, sistema de sonido 4.1.2 y un precio de salida de 1.299 dólares para 55 pulgadas. Eso ya nos deja caer que la marca no está enseñando humo sin más, sino que parece que quiere meterse de verdad en el terreno de los televisores.
Y sinceramente, a mí este tipo de productos me gustan aunque luego no todos lleguen a buen puerto. Porque al menos intentan hacer algo distinto. Una tele RGB Mini LED con altavoces que se mueven para seguirte por el salón suena a locura, sí, pero también a una de esas ideas que, si están bien resueltas, pueden abrir camino. Ahora falta ver si estamos ante un invento útil… o ante otra marcianada muy bonita para la vitrina.




