Te has gastado una buena suma de dinero en un flamante televisor de última generación, tienes tu PlayStation 5 o Xbox Series X lista para la acción y acabas de desembalar esa barra de sonido Dolby Atmos que promete revolucionar el salón de tu casa. Sin embargo, llega el momento crítico: mirar la parte trasera de los dispositivos y enfrentarse a esa selva de puertos. Lo más habitual es conectar los cables en el primer hueco libre que encontramos, un error muy común que, sin que te des cuenta, puede estar capando prestaciones clave de tu equipo, haciéndote perder el juego a 120 Hz, el VRR o el audio Atmos sin compresión.
¿A qué se debe? Pues para ser sincero, a varios factores. Primero, no todos los conectores HDMI son iguales, ni siquiera en los televisores más premium del mercado. Segundo, no todos los sistemas de sonido son iguales. Si tienes un receptor AV no tendrás demasiado problema, pero si tu equipo de audio es una barra de sonido puedes encontrarte en varios situaciones diferentes. Y es que todo depende de si tu barra de sonido cuenta con entradas HDMI adicionales o no.
Para acabar con las dudas de una vez por todas, hemos preparado esta guía definitiva donde te explicamos cómo deberías conectar tus equipos para no peder ninguna de sus características estrella. Y si las vas a perder porque no hay más remedio, pues al menos que sepas qué está pasando y por qué no funciona esa característica que tanto esperabas. Vamos a ello.
No todos los HDMI son iguales, ni siquiera en televisores premium

Parece mentira que en 2026 tengamos que aclarar esto, pero ojo porque tener el último y mejor televisor del mercado no siempre significa que todos los puertos HDMI sean compatibles con todo. Por suerte, depende mucho del fabricante y son varios los que ya incluyen cuatro puertos HDMI 2.1 completos. Aún así, vale la pena revisarlos antes para no volvernos locos.
Echa un vistazo a la zona de conectores de tu tele. Verás un puerto HDMI que pone eARC (o ARC si la tele tiene más años). Este es el único puerto del televisor que está preparado para mandar el sonido de la tele al equipo de audio externo, ya sea una barra de sonido, un receptor AV, unos altavoces activos o alguno de los nuevos sistemas de altavoces inalámbricos para cine en casa.
Si sigues mirando, es posible que te encuentres con dos situaciones. La primera es que el resto de puertos sean todos iguales. Esto, generalmente, significará que todos son compatibles con las funciones HDMI 2.1, como 120 Hz o VRR (siempre y cuando el televisor sea compatible con estas características claro). Pero también puede pasar que uno de los conectores tenga un gamepad dibujado (o ponga directamente Game). Si es así, este será el único HDMI compatible con las características gaming que anuncia tu tele.
Así que si tienes una PlayStation 5 o una Xbox Series X y quieres sacarles el máximo partido, te recomendamos que las conectes al puerto HDMI de tu tele que tenga el símbolo de juego o que ponga la palabra Game.
Quiero usar un sistema de sonido externo, ¿cómo lo hago?

Si te has comprado o tienes un sistema de sonido externo para acompañar a tu televisor, debes tener varias cosas en cuenta. Como te decía antes, conéctalo al puerto HDMI eARC (o ARC) de tu televisor. Esta es la forma de conseguir que el sonido de la tele salga por el sistema de audio externo. Podrás así disfrutar de tu barra de sonido o el sistema que tengas a la hora de ver la tele o las apps de streaming.
Pero la pregunta que sea hacen la gran mayoría de usuarios suele ser qué pasa si uso un dispositivo externo, ya sea una consola de juegos, un TV Box, un reproductor Blu-Ray o cualquier otro dispositivo que pueda ir conectado al televisor. ¿Dónde lo conecto, al televisor o al sistema de sonido? Pues bien, la respuesta tiene muchos matices y varias opciones, dependiendo de tu sistema de sonido. Es difícil condensar todas esas respuestas en un artículo, así que vamos a centrarnos en dispositivos relativamente modernos, compatibles con la mayoría de formatos.
Si utilizas un receptor AV actual tendrás varias entradas HDMI y todas ellas compatibles con las funciones HDMI 2.1, así que la respuesta es sencilla: conéctalo todo al receptor AV. Si utilizas una barra de sonido, unos altavoces activos o cualquier otro dispositivo similar, te puedes encontrar dos situaciones: que solo tenga una entrada y salida HDMI, como ocurre con la Sonos ARC; o que tenga una entrada y salida etiquetada como eARC y además una o dos entradas HDMI extra, como las barras tope de gama de Samsung o LG.

Si tu barra de sonido solo tiene una entrada/salida HDMI eARC, pues no vas a tener más remedio que conectarlo todo al televisor. Es mucho más sencillo sí, pero luego te cuento las consecuencias de tener que hacerlo así. Si tu barra de sonido tiene entradas HDMI independientes, lo lógico es que las utilices para conectar tus dispositivos externos, como reproductores multimedia o consolas de juegos. En el caso de las consolas tendrás que asegurarte de que las entradas HDMI de tu sistema de sonido son compatibles con funciones gaming como VRR o 120 Hz.
Y si tu sistema de sonido externo no tiene ningún tipo de conector HDMI, entonces tendrás que usar el puerto óptico. No todos los televisores modernos lo conservan y debes saber que este puerto solo es compatible con Dolby Digital y DTS. Seguramente si no tiene HDMI es porque tu dispositivo externo de audio o es más antiguo o simplemente no está pensado para conectarse al televisor.
Formatos, códecs y demás «detalles» que nadie te cuenta y pueden arruinar tu experiencia
Decía hace un momento que si no tienes suficientes conectores de entrada en tu sistema de sonido externo (o directamente no tiene ninguno), siempre puedes conectar los dispositivos al televisor y mediante el puerto HDMI eARC mandar el sonido a la barra, receptor o altavoces activos. Sí, es cierto, pero ojo porque tiene sus inconvenientes.

Si conectáis un cable desde el reproductor o la consola al televisor, tanto la imagen como el sonido lo procesará el televisor. La imagen no hay problema, porque es su trabajo. Pero, ¿qué ocurre con el sonido? Lo ideal sería que si tenemos un sistema de sonido externo conectado al puerto HDMI eARC, el televisor mandara el audio al sistema externo sin tocar nada y que fuera este el que se encargue de «trabajarlo». Es lo que se conoce como passthrough.
Pero por desgracia, no siempre es así. El funcionamiento es el siguiente: si conectas un dispositivo externo al televisor y este envía una señal de audio no compatible con el televisor, esta no llegará al sistema de sonido externo, aunque este último sea compatible con el formato en cuestión. ¿Muy lioso? Es difícil explicarlo en palabras, pero veamos un ejemplo.
Imagina que quieres reproducir una película en tu reproductor Blu-Ray y esa película tiene el formato de audio DTS-HD (pongo este porque es el que más problemas suele dar). Pues bien, si tienes el reproductor Blu-Ray conectado al televisor y tu tele no es compatible con DTS-HD (algo habitual, prácticamente ninguna lo es), la película no se escuchará. Pero lo peor es que el sonido tampoco llegará a la barra de sonido o sistema externo, aunque esta sea compatible con DTS-HD, ya que el televisor «no sabe qué hacer con este audio».
Podríamos entrar a valorar por qué la mayoría de teles no son compatibles con algunos formatos, pero no es el fin de este artículo. Generalmente se debe a problemas de licencia (que tienen que pagarla vamos), pero la excusa «oficial» suele ser que los fabricantes se centran en el streaming y sus formatos, ya que son estos los que están incluidos en el televisor.
Así que ya sabes, siempre que puedas y tu dispositivo sea compatible, si quieres aprovechar el sistema de sonido al máximo conecta los dispositivos externos a la barra de sonido, receptor AV o el sistema que tengas, ya que será la única forma de conseguir todos los formatos, especialmente si hablamos de audios HD. Ahora bien, si solo ves streaming, te va a dar igual y el sonido de las consolas generalmente también pasará sin problemas al equipo externo, así que tú decides.




