Netflix es, sin duda, la plataforma de streaming de las segundas oportunidades y es que solo tenemos que ver su catálogo para ver todas las series y películas de otras épocas que se encuentran en él y que tenemos disponibles para ver cuando queramos y recordar ‘aquellos maravillosos años’. Es por eso por lo que no había una plataforma más indicada para albergar esta comedia española que nos habla sobre las segundas oportunidades. Se trata de ‘Menudas piezas‘, un largometraje estrenado en febrero de este mismo año, 2026, que consiguió colocarse en el top 1 de Netflix y que es una muy buena opción para ver si aún no la has visto.
‘Menudas piezas’ es una comedia dirigida por Nacho G. Velilla, (‘Aída’, ‘Perdiendo el norte’ o ‘Por los pelos’) y protagonizada por Alexandra Jiménez, quien se adentra en el difícil mundo de la educación en un colegio un poco más problemático de lo habitual.
Pero, ¿qué es lo que se encontrará Candela, el personaje de Alexandra Jiménez, en este instituto?
‘Menudas piezas’, la comedia sobre las segundas oportunidades que arrasó en Netflix

En ‘Menudas piezas‘ nos encontramos a Candela, una profesora cuya vida da un vuelco tras atravesar un doloroso divorcio que acaba salpicando tanto su esfera personal como su reputación profesional. La caída es inmediata: pierde su puesto en un exclusivo colegio privado y se ve obligada a regresar al barrio donde creció, buscando el apoyo de su familia para reconstruir su vida.
De vuelta a sus orígenes, Candela encuentra una nueva oportunidad laboral en el instituto en el que estudió durante su adolescencia. Allí se enfrenta a un grupo de alumnos marcados por las dificultades de integración y el fracaso escolar.
Lo que en un principio parece un desafío imposible termina convirtiéndose en una experiencia transformadora gracias a una herramienta inesperada: el ajedrez. A través de este juego de estrategia, la protagonista logra tender puentes con sus estudiantes, despertando en ellos la confianza, la motivación y el deseo de superarse.
Aunque el ajedrez toma una gran relevancia en la historia, ya que es el hilo conductor, no se centra exclusivamente en este juego. La película utiliza lo usa como un eficaz recurso narrativo para explorar los conflictos personales, emocionales y académicos de un grupo de adolescentes que luchan por encontrar su lugar dentro y fuera de las aulas.
Lejos de centrarse exclusivamente en las partidas sobre el tablero, el filme convierte el ajedrez en una metáfora de la superación, la disciplina y la búsqueda de oportunidades. A través de esta herramienta, la historia muestra cómo un grupo de jóvenes con problemas de adaptación logra fortalecer su autoestima y desarrollar un sentimiento de pertenencia.
La propuesta encuentra además su inspiración en hechos reales: la experiencia de un humilde centro educativo de Zaragoza que, contra todo pronóstico, consiguió destacar en competiciones escolares gracias al impulso de este deporte mental, convirtiendo una iniciativa pedagógica en una auténtica historia de éxito.
Una historia cercana y muy actual
Si hay algo que destacar de esta película es que ha llegado en el momento justo y es que, aunque aterrizó en febrero de 2026 en Netflix, en la actualidad vemos muchos problemas en las aulas similares a los que se cuentan en esta cinta, por lo que es posible que, si eres docente, te veas identificado en más de una ocasión.
El filme tiene una duración de 98 minutos, por lo que es una opción muy interesante para estas tardes de verano en los que el calor inunda las calles. Además, también es interesante conocer un poco más de cerca qué es lo que ocurre en las aulas de los institutos españoles ya que la película está basada en una historia real.




