Barcelona estos días es un no parar con el ISE 2026. Mucha pantalla, mucho “mira qué brillo”, mucho stand enorme… y de vez en cuando aparece algo que dices: vale, esto ya es otra liga. Pues Hisense ha venido a ponerse seria con la proyección láser, y lo hace con un protagonista clarísimo: el XR10, su proyector RGB triple láser más avanzado hasta la fecha.
Lo importante es que el XR10 hace su debut europeo aquí en España, y la marca lo está usando para lanzar un mensaje bastante directo: la proyección láser es el futuro del entretenimiento visual (y también de soluciones profesionales), y ellos quieren estar en primera fila.
Y ojo, porque el discurso no va solo de “qué bonito se ve”. Hablan de precisión en gran formato, fidelidad de color bestia y una experiencia inmersiva de las que, sobre el papel, te dejan con ganas de apagar el móvil, cerrar persianas y darle al play.
Hisense XR10: triple láser RGB y 6.000 lúmenes ANSI para ir sobrado en casi cualquier sala

El XR10 monta una fuente de luz RGB triple-laser junto con el motor LPU 3.0 Digital Laser de Hisense. Esto dicho de otra manera es más volumen de color, más consistencia y más eficiencia, que es lo que te interesa cuando te gastas pasta en un proyector y no quieres que a los seis meses todo se vea “distinto”.
El dato que más llama la atención es el brillo: 6.000 lúmenes ANSI. Y esto, en el mundo real, se traduce en una cosa: menos miedo a la luz ambiental. Porque sí, todos soñamos con una cueva perfecta, pero luego vivimos en pisos, con salón, con lámparas, con ventanas, con vida. Si esos 6.000 ANSI están bien medidos y bien aprovechados, esto apunta a pegar fuerte.
Luego está el contraste. Hisense dice que han rediseñado el IRIS system para ajustar dinámicamente la apertura de la lente y la exposición, y hablan de hasta 6.000:1. Aquí la idea es clara: mantener sombras profundas sin cargarte las altas luces, que es justo donde muchos proyectores se quedan a medias.
Color a lo bestia, imagen más limpia y menos “cosas raras” del láser

Otra parte clave es que Hisense no quiere que el proyector empiece fuerte y, a la hora y pico, se ponga tontorrón. Por eso le han metido refrigeración líquida por microcanales y encima sellada, para que el sistema vaya fino y no dependa de la suerte. Suena a cosa de laboratorio pero en realidad es de puro sentido común: si lo mantienes fresquito, el color no se te mueve y el rendimiento no se cae.
Y luego está el bloque óptico con lentes totalmente de vidrio. Al final, por muy buen láser que tengas, si la óptica no acompaña, la imagen no termina de brillar. Con vidrio, lo que buscan es que pase más luz, que todo sea más estable y que el proyector mantenga el tipo con el tiempo. Vamos, que la óptica en este caso es la jefa.
En color, Hisense presume de cobertura del espacio BT.2020, que es el típico “esto va en serio” cuando hablamos de proyección RGB. Y además atacan un problema clásico del láser: el moteado o speckle. Nos hablan de una tasa de supresión de moteado del 6 %, para minimizar esos artefactos que a veces te estropean escenas uniformes. Si esto está bien resuelto, la imagen puede verse más limpia y más cinematográfica.
De 65 a 300 pulgadas y un sistema de ajuste pensado para no perder una tarde entera

En tamaños, el XR10 no se corta: de 65 a 300 pulgadas. O sea, que sirve tanto para un salón “normal” como para un cine dedicado de los que te hacen llorar de emoción (o de envidia).
Y lo bueno es que no se quedan en el número y ya, sino que meten herramientas para que colocarlo no sea una tortura. Por un lado, un zoom óptico de 0,84x a 2,0x, para ajustar el tamaño de la imagen con margen real. Por otro, desplazamiento de lente horizontal y vertical, para encuadrar bien sin tener que mover el proyector cada cinco minutos.
Pero lo más curioso es su sistema de detección inteligente: 4 cámaras y doble sensor TOF para detectar límites de pantalla y geometría en tiempo real. Y, según Hisense, permitir corrección sin pérdida de calidad en proyecciones laterales de hasta ±15°. Esto, para integradores, es una bendición. Y para el usuario de casa, significa lo que todos queremos: instalar más rápido, ajustar menos y disfrutar más.
Al final, Hisense no ha venido al ISE a “ver qué tal”. Ha venido a decir “aquí estamos”, y con el XR10 como carta de presentación en Europa, yo lo tengo bastante claro: la batalla del láser RGB en casa se está poniendo muy interesante.




