La música digital y el streaming nos acostumbraron a la comodidad del acceso inmediato, pero parece que el público está empezando a echar de menos algo que las pantallas no pueden replicar: la conexión física con la música. En un giro de los acontecimientos que muy pocos analistas habrían previsto hace solo unos años, el mercado del formato físico está experimentando una sacudida histórica en pleno 2026. Se ha hablado mucho del resurgimiento del vinilo, impulsado quizás por el coleccionismo nostálgico, pero lo que nadie esperaba es el protagonismo que está cogiendo el CD.
Los datos más recientes de la industria confirman que las ventas de CD físicos no solo han frenado su caída libre, sino que están registrando un aumento de demanda que ha pillado por sorpresa a las propias discográficas. Se cree que detrás de este fenómeno no solo hay un factor de nostalgia de las generaciones que crecieron con este formato; parece que los oyentes están volviendo a poner en valor la calidad de sonido del formato físico y la propiedad real de sus álbumes favoritos frente al «alquiler invisible» de las plataformas de streaming.
Las ventas de CD aumentan un 16% en 2026 frente al 2,4% del vinilo
Luminate, principal empresa de análisis y datos que rastrea el consumo de música, películas y televisión a nivel mundial, ha publicado su informe de mitad de año de 2026. En él se ve como las ventas de CD en EE. UU. aumentaron un 16 % hasta alcanzar los 16,3 millones de unidades durante el primer semestre del año. Las ventas de vinilos también crecieron, pero solo un 2,4 %, lo que sitúa la tasa de crecimiento de los CD casi siete veces por encima de la de los discos de vinilo.

Según el informe, los artículos coleccionables de K-pop contribuyeron significativamente, pero no explican todo el aumento. Luminate indica que las ventas de CD habrían crecido un 6,7 % incluso sin incluir los lanzamientos de K-pop. Ojo, esto no significa que los CD hayan superado repentinamente a los vinilos, ya que crecer más rápido no es lo mismo que crecer más.
Para poner en contexto el informe de Luminate, vale la pena echar un ojo a las últimas cifras publicadas por la RIAA, la asociación que representa a la industria discográfica en los Estados Unidos. De momento no han publicado sus resultados del primer semestre de 2026, sus últimos datos corresponden al año 2025.
El informe de la RIAA mostró que el vinilo cerró el año 2025 con 46,8 millones de unidades vendidas y 1.043 millones de dólares en ingresos mayoristas, lo que representa un aumento del 7,9 % y del 9,3 %, respectivamente. Los CD terminaron 2025 con 29,5 millones de unidades vendidas y 312,4 millones de dólares, lo que supone un descenso del 11,6 % y del 7,8 %. Por lo tanto, el vinilo vendió muchas más copias y generó más del triple de ingresos.
Pero ojo, nadie debe confundir estas cifras con una revolución del formato físico. El streaming sigue siendo el rey indiscutible. Las reproducciones de audio bajo demanda a nivel mundial aumentaron un 9,8% hasta alcanzar los 2.800 millones durante el primer semestre de 2026. Las reproducciones en EE. UU. aumentaron un 4,8% hasta los 732.700 millones, mientras que, un dato curioso, la música en español representó el 9,4% del total de reproducciones de audio y vídeo bajo demanda en EE. UU.
¿Por qué han vuelto los CD de repente?

Es difícil contestar a esta pregunta, pero este aumento en las ventas puede deberse a varios motivos. Uno de ellos podría ser el precio de los discos, ya que los CD nuevos suelen costar mucho menos que los vinilos nuevos. Son más pequeños, más fáciles de almacenar y menos propensos a deformaciones, arañazos, defectos de prensado y otros problemas de control de calidad que ahora suelen afectar a los discos de vinilo.
Además, se pueden reproducir directamente, copiar a un dispositivo de almacenamiento local o usar como copias de seguridad permanentes cuando un servicio de streaming elimina un álbum o lo reemplaza con una copia maestra diferente. También le otorgan parte «de la culpa» al mercado de segunda mano, ya que décadas de colecciones abandonadas han dejado a las tiendas de discos, mercadillos y vendedores online con enormes cantidades de discos baratos.
Así pues, parece que el vinilo volvió a poner de moda la posesión de música en formato físico, pero ahora son los CD los que podrían estar beneficiándose de ello. Por tanto, puede que la industria del hardware no estuviera dejándose llevar por la nostalgia colectiva cuando comenzó a introducir nuevos reproductores y transportes de CD en casi todos los niveles de precio, como hemos ido viendo.
Ayer mismo os contábamos que Marantz acaba de presentar el CD 70, pero es que fabricantes como FiiO y Shanling están produciendo reproductores de CD portátiles con Bluetooth, salidas de auriculares balanceadas, funcionalidad DAC USB y capacidad para extraer datos de discos. ¿Se han vuelto locos o se han adelantado a un mercado que podría estar resurgiendo de sus cenizas? Lo veremos con el tiempo.




