Steam Deck es una plataforma realmente interesante, especialmente para los más informáticos y entusiastas del sector gaming. No es el dispositivo más accesible, pero es más que sólido en todos sus sentidos, y al tratarse esencialmente de un ordenador convertido en consola portátil, tiene todas las ventajas y desventajas que suele tener el gaming en PC.
Ahora bien, una de las ventajas que no tiene de lanzamiento es la capacidad de ser muy abierto. Steam Deck utiliza como sistema operativo el llamado SteamOS, una distribución de Linux que viene precargado con Proton, pero que no tiene compatibilidad directa con muchas tiendas, y la tienda de Xbox es una de ellas, con lo que no puedes aprovechar tu suscripción a Xbox Game Pass.
Si igualmente quieres hacerlo, te tengo dos opciones, aunque te aviso que ninguna de las dos es realmente accesible.

Opción 1: instala Windows en Steam Deck
Voy a empezar por la opción más drástica. Aunque Steam Deck venga con SteamOS, esencialmente es un ordenador portátil por dentro, con lo que tienes total libertad. Esta libertad incluye la posibilidad de instalar cualquier sistema operativo, incluyendo Windows 11.
Francamente no te lo recomiendo. Es un sistema operativo mucho menos intuitivo en este formato, y sigue dando ciertos problemas con los drivers al instalarlo en Steam Deck, pero es cierto que al contar con Windows 11 no deberías tener ningún problema a la hora de jugar los títulos de la app de Xbox, y por tanto de Xbox Game Pass. Aun así, tendrás que tener en cuenta que no todos los juegos funcionarán bien por problemas con los requisitos, dado que Steam Deck no es el dispositivo más potente del mercado.
Por supuesto, si decides apostar por esta opción te quitarás otros problemas, y es que también podrás utilizar otras tiendas como Epic Games Store o GOG de forma nativa. Aun así, cabe destacar que para ambas existen opciones de usuarios para ejecutar sus juegos en Steam Deck aunque mantengas SteamOS como sistema operativo.

Opción 2: jugar en Xbox Cloud Gaming
La otra opción que tienes es acceder a estos títulos mediante el juego en la nube. Por desgracia, esta opción no está disponible para todos, dado que el Xbox Cloud Gaming solo se incluye íntegramente con Xbox Game Pass Ultimate, la versión más cara del servicio, pero claramente puede ser la mejor para los usuarios de Steam Deck que no estén dispuestos a pasarse a Windows.
Para poder hacer esto para empezar tienes que ir al modo escritorio pulsando en la opción «Iniciar/Apagar». Tras esto simplemente tendrás que buscar la tienda de apps e instalar Microsoft Edge y utilizarlo para buscar la versión web de Xbox Cloud Gaming. Lo más normal es que no tengas ningún problema, dado que esto ha ido evolucionando con el paso del tiempo, pero pueden surgirte diversas complicaciones, relacionadas con el tamaño de la ventana y la detección de los botones como si fueran un mando.
En caso de que te ocurra esto, y por si quieres poder acceder a Xbox Cloud Gaming desde el modo Big Picture, Microsoft tiene una sección en su web de ayuda en la que te explican exactamente los pasos que debes seguir para utilizar Xbox Cloud Gaming desde tu Steam Deck. Yo mismo lo he utilizado, y más allá de unos pequeños problemas que me encontré con la detección de botones, funciona a la perfección. Necesitarás una buena conexión por Wi-Fi, pero más allá de eso no deberías tener muchos problemas.

Soy perfectamente consciente de que esto no es idóneo, y también sé que no es un proceso tan corto como podría parecer, ni mucho menos intuitivo, pero la verdad es que por ahora es la única opción. Mucho se ha especulado sobre la posibilidad de que Xbox en algún momento lance una herramienta propietaria para que sea mucho más sencillo todo, pero sus recientes movimientos hacen más parecer que quieren afianzar Windows 11 como el sistema operativo perfecto para estas consolas portátiles.




