Ya está disponible en el catálogo de Movistar Plus+ una de las citas obligatorias para los amantes del cine de terror de este año: Zona cero (Colony). El aclamado director Yeon Sang-ho regresa diez años después de su primer gran éxito que revolucionó el género de infectados, Train to Busan (2016), pero esta vez cambia los vagones en movimiento por una asfixiante estructura vertical.
Olvídate de los zombis tradicionales; esta nueva pesadilla claustrofóbica encierra a un grupo de supervivientes en un rascacielos corporativo rodeado por una letal horda mutante que opera bajo una única e implacable mente colmena. Una propuesta física, brutal y perfecta para ver desde el sofá esta misma noche. Te contamos algunos detalles sobre la película.
¿Qué tiene que ver ‘Zona cero’ con ‘Train to Busan’ y ‘Península’?
Zona cero marca el esperado regreso del director Yeon Sang-ho al cine de infectados masivo tras Train to Busan, una película que alucinó a los amantes del género. Tras el enorme éxito de esta, en 2020 el director estrenó Península. Así que esta Zona cero podría interpretarse como la tercera parte de una especie de trilogía. Pero no, lo cierto es que no hay conexión narrativa con las dos primeras cintas de zombis del director.

Es decir, Zona cero no se sitúa en el mismo universo biológico de la saga de Train to Busan (el virus coreano de la destilería). Se podría decir que sí hay, quizás, una «conexión espiritual» de encierro. Mientras que Península (2020) expandió el apocalipsis a un plano de acción de mundo abierto postapocalíptico, Zona cero opera a la inversa: vuelve a la fórmula claustrofóbica original. Cambia el tren en movimiento por un rascacielos corporativo sellado verticalmente, regresando a la tensión del espacio reducido.
Si buscamos un guiño directo para los fans del director, el actor Koo Kyo-hwan une ambos mundos. Fue el memorable e inestable Capitán Seo en Península y en Zona cero regresa en un papel principal totalmente distinto, consolidándose como uno de los actores fetiche de Yeon Sang-ho.
Olvídate de los zombis tradicionales: el terrorífico concepto de la mente colmena y nada de efectos digitales
Zona cero nos cuenta la historia de Se-jeong, un profesor que es arrojado a una pesadilla cuando un virus en rápida mutación se libera durante una conferencia de biotecnología, lo que lleva a las autoridades a sellar las instalaciones. Atrapado dentro sin escapatoria, Se-jeong, junto a un pequeño grupo de supervivientes, debe luchar por mantenerse con vida mientras los infectados sufren transformaciones horribles.

El argumento no es demasiado original, lo sabemos, pero el director revolucionó el género no por los argumentos de sus películas, sino por sus zombis. Ahora lo vuelve a hacer. Mientras que en Train to Busan los zombis eran individuales, veloces, impulsados por la rabia visual y ciegos en la oscuridad; en Zona cero el origen es un hongo o virus de moho bioingenieril. Esto hace que los infectados no actúen como lobos solitarios, sino como una colonia o red biológica (mente colmena).
Es decir, aprenden los unos de los otros en tiempo real: si un superviviente burla a un infectado en el tercer piso, toda la horda del rascacielos asimila instantáneamente el engaño y corrige su estrategia. Es algo que le da un toque diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en este tipo de cintas.
Otra de las particularidades de los zombis de Yeon Sang-ho es que el director no es un gran amante de los efectos digitales (CGI), así que reclutó a bailarines contemporáneos y coreógrafos de movimiento para interpretar a los muertos vivientes. La sincronización perturbadora y los extraños espasmos colectivos que ves en pantalla son fruto de interpretación física pura, lo que le valió el premio a Mejores Efectos Especiales / Maquillaje en el Festival de Sitges 2026.

Por último comentar que, al igual que en sus trabajos anteriores, el director usa el «monstruo» como metáfora social. Mientras que en Train to Busan criticaba el egoísmo corporativo e individualista de la sociedad coreana frente al colectivismo solidario, en Zona cero la alegoría da un giro oscuro: explora el peligro de la masa deshumanizada (la colmena donde el individuo no importa) confrontada con la ineficacia de los estamentos políticos y policiales que deciden aislar el edificio y dejar morir a los de dentro con tal de que el «sistema» exterior sobreviva.
De Sitges directa a tu salón sin pasar por las salas de cine
A pesar de que el director cogió mucha fama con Train to Busan, como decíamos, y después la mantuvo con Península y la serie Rumbo al infierno (que podéis ver en Netflix), Zona cero no llegó a pasar por las salas de cine españolas. La película tuvo su puesta de largo mundial en el 79.º Festival de Cannes (donde ya es tradición que Yeon Sang-ho envíe sus proyectos de terror), recibiendo una ovación de pie de cinco minutos, para luego llegar al Festival de Sitges. Pero no pasó por los cines comerciales.
Su debut oficial para el gran público en el mercado español se produce ahora con la llegada al formato digital. Como os hemos comentado al principio, Zona cero ya está disponible en Movistar Plus+.




