¡Menudo invento! Y es que, aunque a día de hoy prácticamente todos escuchamos música en Spotify, Apple Music o Tidal, seguro que muchos echáis de menos aquello de tener vuestra colección de discos bien colocada en una estantería. Ya sabéis, ir pasando las portadas, elegir un álbum y ponerlo a sonar. Pues bien, parece que alguien ha querido recuperar esa experiencia, pero aprovechando todas las ventajas del streaming.
El resultado es de lo más curioso. Se llama Spine Music y es una especie de estantería digital con una pantalla táctil de 28 pulgadas que podemos colgar directamente en la pared. En lugar de libros o vinilos, lo que vemos son los lomos de nuestros álbumes favoritos, como si tuviéramos una colección física delante. Y lo mejor es que basta con tocar uno para empezar a escucharlo en nuestro equipo de sonido.
Detrás de este invento tenemos a Ricardo Amorim, un diseñador con más de 20 años de experiencia en productos digitales, que ha decidido llevar su idea a Kickstarter. La campaña arrancó el pasado 27 de octubre y ya ha superado su objetivo de financiación. Preparaos, porque no estamos hablando de un accesorio precisamente económico: cuesta 849 libras (unos 1000 euros), aunque tiene bastante más que ofrecer de lo que parece.
Spine Music: una pantalla táctil de 28 pulgadas que recupera nuestras colecciones de discos

Bueno, pues vamos a lo que nos gusta, porque este dispositivo tiene su gracia. Spine Music utiliza una pantalla táctil ultrapanorámica de 28 pulgadas, donde aparecen los discos colocados uno al lado del otro, mostrando sus lomos como si fueran CDs de toda la vida. Podemos desplazarnos por la colección con el dedo, seleccionar el álbum que queramos y ver su portada completa. Vamos, lo mismo que haríamos delante de una estantería, pero sin tener cientos de discos ocupando espacio.
El diseño tampoco está nada mal. Tenemos un cuerpo de aluminio cepillado en acabado oscuro, con cristal mate antirreflejos y unas dimensiones de aproximadamente 76 centímetros de ancho y 19 de alto. Además, podemos instalarlo directamente en la pared mediante un soporte oculto o dejarlo encima de un mueble. Solo necesita un cable de alimentación, así que tampoco tendremos que montar un tinglado de cables detrás.
Hay un detalle importante: Spine Music no es un altavoz ni lleva un sistema de sonido integrado. Lo que hace es mostrar nuestra biblioteca y controlar la reproducción desde el móvil. Por tanto, podemos seguir escuchando nuestros discos en unos Sonos, HomePod, auriculares Bluetooth o nuestro equipo Hi-Fi habitual. También dispone de una aplicación para iPhone y Android desde la que podemos organizar los álbumes por artista, década o simplemente como nos dé la gana.
Spotify, Apple Music y Tidal: así funciona y cuánto cuesta esta curiosa estantería digital

Y ahora viene otra de las partes interesantes, porque no todas las plataformas funcionan exactamente igual. Con Apple Music, por ejemplo, conectamos nuestra cuenta y la biblioteca aparece automáticamente en la pantalla. Además, al tocar cualquier disco, empieza a reproducirse directamente. Con Tidal también tenemos sincronización automática, aunque aquí tendremos que confirmar la reproducción desde el teléfono.
Con Spotify la cosa cambia un poquito. Y es que la plataforma no permite que este tipo de dispositivos accedan directamente a nuestra biblioteca, así que Spine utiliza TuneMyMusic para importar nuestros álbumes y listas de reproducción. Una vez hecho, podemos organizarlos como queramos, aunque si añadimos nuevos discos a Spotify tendremos que volver a sincronizarlos manualmente. De momento tampoco hay compatibilidad con Qobuz, Deezer, Amazon Music, YouTube Music ni bibliotecas locales, aunque sus creadores están estudiando ampliar las opciones.

Por último, vamos con el precio, que es donde llega el pequeño susto. El Spine Music se puede reservar a través de su campaña de Kickstarter por 849 libras, mientras que una vez termine la promoción, el 24 de noviembre, pasará a costar 949 libras (1136 euros). Las primeras entregas están previstas para 2027 en Reino Unido, y sus responsables esperan llevarlo también a Europa y Estados Unidos durante ese mismo año. Por ahora no tenemos precio oficial en euros ni fecha concreta para España. Hablamos de un proyecto de financiación colectiva, así que los plazos todavía podrían cambiar.




