Parece mentira, pero hay aparatos que tenemos en casa durante años y seguimos usando casi como el primer día. Y con el Apple TV pasa bastante. Enciendes la tele, abres Netflix, Disney+, Apple TV+ o la app que toque, le das al play, subes el volumen y poco más. Funciona tan bien y es tan sencillo que tampoco invita demasiado a ponerse a investigar.
Pero claro, luego empiezas a rascar un poco y te das cuenta de que el mando del Apple TV tiene bastante más miga de la que parece. No hablamos de un mando lleno de botones, ni de esos controles remotos que parecen diseñados para pilotar un avión. Al contrario: Apple lo ha dejado todo muy limpio, muy bonito y muy minimalista. Pero precisamente por eso, hay funciones que mucha gente ni sabe que existen.
Y algunas son bastante útiles en el día a día. El Siri Remote esconde varios atajos que pueden ayudarte a cerrar una app que se ha quedado pillada, moverte mejor por una película, cambiar el audio en segundos, activar accesibilidad o incluso acceder a un menú avanzado de tvOS. Vamos, cosas que no van a cambiarte la vida, pero que sí pueden ahorrarte más de un cabreo tonto en el sofá.
Si una app se queda pillada, no hace falta desenchufar el Apple TV

Seguro que esto te suena. Estás viendo una serie, la app se queda medio congelada, el vídeo no carga bien o el menú empieza a ir a trompicones. Y lo primero que hacemos muchos es lo de siempre: cerrar, abrir, reiniciar o directamente quitar el cable de la corriente como si estuviéramos arreglando un router viejo.
Pues bien, hay una forma mucho más rápida de cerrar una app en el Apple TV sin reiniciar todo el dispositivo. Solo tienes que pulsar dos veces el botón Home o TV del mando y aparecerá un carrusel con las aplicaciones abiertas. Te mueves hasta la que esté dando guerra, deslizas hacia arriba y listo. La app se cierra por completo.
Es básicamente lo mismo que hacemos en un iPhone, pero llevado al Apple TV. Y parece una chorrada, sí, pero cuando una app de streaming se queda tonta a mitad de episodio, se agradece bastante. Cierras solo lo que molesta y sigues usando el Apple TV como si nada, sin esperar reinicios ni ver la manzanita en pantalla durante un rato.

Otro gesto que merece la pena conocer está en el clickpad del mando. No sirve solo para moverte por los menús, también permite avanzar o retroceder por una película con más precisión. Pausas el vídeo, deslizas el dedo hacia izquierda o derecha y puedes moverte por la línea de tiempo de una forma más fina.
Esto viene genial cuando quieres volver justo a una frase que no has entendido, encontrar una escena concreta o saltarte unos créditos sin pasarte media película. También puedes hacer un gesto circular sobre el clickpad para avanzar o retroceder, algo que queda bastante natural cuando te acostumbras. Para moverte por una película, muchas veces es más preciso que pedirle a Siri que retroceda unos segundos.
El audio también se puede cambiar en segundos, y hay algún ajuste bastante escondido
Otro punto muy práctico está en el botón TV o Centro de control. Si lo mantienes pulsado, aparece un panel rápido desde el que puedes cambiar la salida de audio sin meterte en los ajustes. Y esto, si usas el Apple TV con una barra de sonido, unos HomePod, unos AirPods o varios altavoces AirPlay 2, viene de lujo.
Piénsalo: estás viendo algo por la noche y no quieres molestar. En lugar de entrar en menús y más menús, puedes mandar el sonido a unos auriculares compatibles en cuestión de segundos. O al revés, puedes pasar de los altavoces de la tele a un sistema de sonido mejor sin cortar el rollo. Para los que usamos el Apple TV como centro multimedia, este acceso rápido tiene muchísimo sentido.

También hay un atajo pensado para accesibilidad. Desde los ajustes se puede configurar una triple pulsación del botón Menú o Atrás para activar funciones como VoiceOver, que lee en voz alta menús, textos y elementos de la interfaz. Está pensada sobre todo para personas con problemas de visión, pero no deja de ser otra muestra de que el mando tiene más capas de las que aparenta.
Y luego está el truco más escondido, aunque este conviene tocarlo con más cuidado. Se puede acceder a un menú avanzado entrando en Ajustes, Sistema y Actualización de software, y pulsando cuatro veces el botón Play/Pause sobre el campo de actualización. No es algo que la mayoría de usuarios necesite usar, pero está ahí, escondido, como tantas otras pequeñas funciones de tvOS.
Al final, la gracia del Apple TV 4K es justo esa. Parece un aparato muy simple, casi demasiado, pero debajo tiene pequeños atajos que hacen que todo vaya un poco más fino. Y si ya lo tienes en casa, merece la pena dedicarle dos minutos al mando, porque seguramente estás usando solo la parte más básica de lo que realmente puede hacer.




