Ahora mismo nos encontramos en un momento negro para el sector de los videojuegos, con el formato físico dando sus últimos coletazos antes de que PlayStation lo abandone en enero de 2028, y de que el lanzamiento más esperado de la década (Grand Theft Auto VI) no se lance en este formato, lo que son esencialmente las últimas piedras en el ataúd.
Esto, por supuesto, ocurre por la consolidación del formato digital en consolas, pero la verdad es que pocas personas a estas alturas conocerán como nació el mismo, y cómo logró consolidarse con el paso del tiempo en el sector.
Nacimiento del formato digital en videojuegos
Cierto es que el formato digital en videojuegos no es algo demasiado moderno, y es que en PC lleva existiendo desde principios de siglo, tanto que esta plataforma abandonó el formato físico hace muchos años en favor de tiendas como Steam. Pero se podría decir que el nacimiento de lo que hoy en día conocemos como la distribución digital en videojuegos ocurrió durante la séptima generación de consolas, más concretamente en las míticas PlayStation 3 y Xbox 360.

En aquel momento no muchos usuarios se lanzaron de primeras, e incluso trajo consigo efectos secundarios como el lanzamiento de los DLC, pero se establecieron las bases de lo que hoy conocemos como el formato digital.
Una tienda exclusiva por plataforma, que te permite descargar versiones digitales, con ventajas como que no tienes que cambiar el disco y solo dependes de tu conexión a internet para empezar a jugar tras el lanzamiento, pero también con la ventaja de que las empresas responsables de las consolas establecen un monopolio a su antojo, y por tanto controlan los precios.
Precisamente por esto desde un primer momento, y por regla general, los juegos en formato físico suelen ser más baratos.
Podría decirse que desde un primer momento tanto PlayStation como Xbox, y posteriormente Nintendo, se han mirado en el espejo de PC, y por tanto en las tiendas que podemos encontrar en esta plataforma, pero lo cierto es que esta situación no existe. Al encontrar una cierta libertad de elección, basada en la existencia de diversas tiendas de venta de juegos digitales (Steam, Epic Games Store, GOG y más) existe la competencia, y por tanto la libre elección del consumidor.

Hasta ahora la única libertad que ha existido, y solo en ciertos casos, ha sido la venta o reventa de claves digitales para las tiendas de estas marcas, lo que es insuficiente y poco favorable para el usuario, al menos para el más casual.
Y precisamente es este público, el casual, el que ha propiciado que el formato digital avance a pasos agigantados. Mientras que en la octava generación (PS4 y Xbox One) para el año 2014, es decir, un año después de su lanzamiento oficial, el porcentaje de ventas digitales rondaba entre el 20 y el 30% según estimaciones, para el año 2023, cuando se estabilizó el stock de PS5 y Xbox Series el dato rondaba entre un 75 y un 90%.
Por supuesto, estas cifras son complicadas de leer. Depende mucho de la plataforma, y estamos hablando de una generación en la que ambas marcas han lanzado opciones totalmente digital de sus dispositivos, e incluso hay diferencias enormes dependiendo de los mercados (por ejemplo en Europa ronda el 50%), pero la verdad es que son unas cifras alarmantes.
PlayStation y Xbox han empujado a los jugadores hacia lo digital en cierto sentido, mientras que el público casual se ha visto tentado por las comodidades que ofrece, lo que ha dado por resultado esta historia tan curiosa.

Nació esencialmente en la generación de PS3 y Xbox 360, se consolidó durante la generación de PS4 y Xbox One, y terminó de establecerse como la referencia en las actuales PS5 y Xbox Series, empujados en parte por una pandemia mundial que a muchos nos hizo apostar únicamente por el formato digital, ante los problemas que nos encontrábamos con las cadenas de producción.
Es un formato más barato de producir, dado que no implica ningún elemento físico que suba los costes, y la verdad es que tiene ciertas ventajas que valoran especialmente los usuarios casuales, formando así un cóctel que explican cómo las consolas están cerca de seguir el mismo camino que ya vimos en PC, y que terminó llevando a que ya ni si quiera exista el formato físico en la plataforma.




