Netflix tiene un problema curioso entre manos. A ver, digo curioso porque, en buena parte, es un problema que la propia Netflix ayudó a crear. Yo creo que ellos siempre nos han vendido lo del catálogo infinito, eso de abrir la app y tener muchas series, pelis, documentales y contenido para aburrir. Y sonaba maravilloso hasta que llegó el momento de ponerse en el sofá y pasarse más tiempo haciendo scroll que viendo algo.
Pues resulta que la empresa quiere usar IA generativa para arreglar concretamente eso. Elizabeth Stone, que es directora de producto y tecnología de la empresa, explicó en la conferencia de Bloomberg Tech en San Francisco que la plataforma está ya currando con inteligencia artificial y procesamiento de lenguaje natural para ayudar a la gente a encontrar contenido de manera más rápida, personal y menos desesperante.
La idea es que Netflix deje de funcionar como ese escaparate infinito de carátulas y empiece a entender mejor qué te apetece ver en un momento concreto. Y no es en plan “quiero una comedia” o “una peli de acción”, es algo más humano. Algo estilo “quiero ver algo ligero para cenar”, “me apetece ver una serie oscura pero no quiero deprimirme” o “dame una peli corta para no pensar demasiado”. Y es por eso que la cosa cambia bastante.
Netflix sabe que elegir qué ver se ha convertido casi en otro trabajo

Lo curioso de todo esto es que Netflix no está hablando de poner un botoncito nuevo en una esquina de la app y ya. No. Para una plataforma como Netflix, las recomendaciones son media vida. Porque seamos sinceros: mucha gente no abre Netflix con una serie concreta en la cabeza. Abre Netflix, mira la portada de turno, baja un poco, entra en una categoría, sale, ve un tráiler, vuelve a la pantalla principal… y al final acaba poniendo lo mismo de siempre o apagando la tele con cara de “mañana será”.
Elizabeth Stone lo explicó hablando de esa frustración que empieza a notarse entre los usuarios. Y tiene todo el sentido del mundo. Hay tanto contenido que elegir se ha convertido casi en otro plan aparte. No es que falten series o películas, precisamente. Es que sobran tantas opciones que acabas más perdido que otra cosa. Y aunque esto pasa en casi todas las plataformas, Netflix es el ejemplo perfecto, porque lleva años estrenando a un ritmo salvaje y llenando el catálogo hasta arriba.
Por eso la empresa está probando IA generativa, lenguaje natural e incluso búsquedas por voz. Sé que suena un poco raro, pero en casa podría ser bastante útil si está bien hecho. Porque no es lo mismo que Netflix te diga “mira esta serie porque viste aquella otra” a poder pedirle algo más normal y cotidiano.
El scroll infinito fue una bendición… hasta que empezó a cansar
Aquí está la gracia del asunto. Netflix popularizó esa forma de consumir donde todo está disponible, todo aparece en filas, todo se mueve, todo tiene miniaturas distintas y todo parece estar diseñado para que sigas mirando un poco más. Durante un tiempo fue adictivo, fresco, comodísimo. Ahora, para muchos usuarios, también empieza a ser agotador.
Y no es solo una cuestión de comodidad. También hay una pelea tremenda por la atención. YouTube, TikTok, Prime Video, Disney+, Max, Apple TV, DAZN, Twitch… todos quieren que abras su app y te quedes dentro. En ese contexto, Netflix no solo necesita tener buenas series. Necesita que, cuando entres, encuentres algo rápido antes de que te vayas a otra plataforma.
De hecho, este movimiento encaja con otros cambios de interfaz que Netflix viene probando, como esos clips cortos en formato feed que permiten descubrir títulos de forma más rápida, guardarlos en una lista o compartirlos. Todo apunta hacia lo mismo: reducir al máximo el tiempo que pasa entre abrir la app y darle al play. Porque si tardas demasiado, ya sabemos lo que pasa. Te vas al móvil, abres YouTube, miras dos vídeos y la noche se ha ido por el sumidero.
La IA puede ayudar, pero también puede encerrarnos más en lo mismo

La parte buena es bastante fácil de ver. Si Netflix consigue que la IA entienda un poco mejor qué nos apetece en cada momento, puede ser una mejora muy bienvenida. No porque esto vaya a cambiar el mundo ni nada parecido, sino porque elegir qué ver se ha vuelto una pequeña tortura doméstica. Y cuando pagas una suscripción todos los meses, lo normal sería abrir la app, encontrar algo con cierta rapidez y no pasarte veinte minutos dando vueltas entre portadas que parecen puestas ahí un poco al tuntún.
Pero bueno, hay que ponerle freno al asunto. Porque si la IA sirve solo para meternos todavía más en nuestra propia burbuja, la cosa se puede torcer. Más series como la última que viste, más pelis con el mismo tono, más “te recomiendo esto porque sí” y cosas del estilo. Y claro, al final puedes tener un catálogo gigante delante, pero sentir que Netflix siempre te enseña el mismo pasillo del súper.
Netflix no ha dado una fecha clara para el despliegue general de esta interfaz por voz ni ha detallado qué modelos generativos está usando detrás de sus recomendaciones. De momento, habla de experimentos. Pero la dirección está bastante clara: la compañía que nos acostumbró al scroll infinito ahora quiere ser también la que nos rescate de él. Y visto cómo están las plataformas últimamente, casi se agradece que alguien intente que elegir una serie no sea más cansado que verla.




