Netflix tiene un catálogo gigantesco, eso no se lo vamos a discutir a nadie. Hay series para aburrir, películas comerciales, documentales, realities, anime y prácticamente cualquier cosa que se te ocurra. Pero si eres un poco cinéfilo, seguramente también habrás notado que hay un tipo de cine que históricamente no ha sido precisamente su punto fuerte: el cine de autor, independiente y menos comercial.
Y aquí es donde entra Filmin. Netflix ha decidido apoyarse directamente en una de las plataformas que mejor domina ese terreno en España y ha cerrado un acuerdo bastante curioso: cada mes llegarán a Netflix unas 10 películas procedentes del catálogo licenciado por Filmin. Es decir, una pequeña dosis mensual de ese cine que normalmente cuesta bastante más encontrar dentro de la gran N roja.
Lo mejor de todo es que Netflix ni siquiera será quien elija esas películas. Según ha explicado Verónica Fernández, responsable de cine y series de Netflix en España, será el propio equipo editorial de Filmin quien haga la selección cada mes. Y eso cambia bastante la película, nunca mejor dicho, porque Filmin lleva años precisamente viviendo de saber separar el grano de la paja dentro del cine independiente.
Filmin elegirá unas 10 películas al mes que también podremos ver en Netflix

La idea es sencilla. Filmin escogerá aproximadamente diez títulos mensuales de películas cuyos derechos tiene licenciados y Netflix los incorporará a su catálogo para que puedan verlos sus propios suscriptores. Ojo con esto, porque no significa que Filmin vaya a integrarse en Netflix ni que tengamos acceso a todo su catálogo pagando Netflix.
Será simplemente una selección que irá cambiando y creciendo mes a mes. Y aquí Netflix ataca justo donde más cojeaba: Filmin tiene muchísimo peso en cine europeo, cine independiente, películas de autor, clásicos y producciones mucho más pequeñas que normalmente quedan enterradas entre los grandes estrenos comerciales de otras plataformas.
De hecho, la propia Verónica Fernández reconoce que Netflix quiere acercar a sus usuarios un tipo de cine que hasta ahora no había trabajado suficientemente. De momento no sabemos cuáles serán las primeras diez películas elegidas, ni cuánto tiempo estará disponible cada una dentro de Netflix, así que habrá que fijarse en las próximas incorporaciones al catálogo para ver por dónde empiezan los tiros.
Netflix está tirando cada vez más de contenido ajeno para rellenar huecos

Y lo de Filmin no aparece de la nada. Netflix lleva un tiempo moviendo ficha para incorporar contenido de terceros que complemente mejor su catálogo propio, algo que estamos viendo de forma bastante clara también con la televisión española.
Sin ir más lejos, la plataforma ha empezado a incorporar programas y producciones de Atresmedia como El Hormiguero, El Intermedio, Pasapalabra, Equipo de investigación o Sueños de libertad. También mantiene un acuerdo con RTVE para ofrecer La Revuelta después de su emisión en La 1. Son contenidos que Netflix no produce, pero que le permiten cubrir categorías en las que hasta ahora apenas tenía presencia.
Con Filmin ocurre algo parecido, aunque aquí el terreno es exclusivamente cinematográfico. Y además hay una diferencia bastante importante: Netflix está dejando la selección en manos del equipo editorial de Filmin, así que no hablamos simplemente de comprar un paquete de películas y meterlo dentro del catálogo sin más.

Eso podría hacer que cada mes aparezcan dentro de Netflix películas bastante alejadas del típico blockbuster, estreno propio o producción comercial que solemos encontrarnos en la portada de la plataforma. Y para alguien que ya tenga Netflix contratado, será una forma bastante sencilla de encontrarse con una pequeña selección del universo Filmin sin tener que salir de la aplicación.
Por ahora toca esperar a conocer la primera tanda, porque todavía no se han anunciado los títulos que inaugurarán este acuerdo. Pero lo que sí sabemos es que, a partir de ahora, Netflix tendrá cada mes unas diez nuevas películas elegidas directamente por Filmin para reforzar justo uno de los agujeros más evidentes que tenía su catálogo.
Vía | EL PAÍS




