Philips Hue acaba de presentar una de esas novedades que soluciona de golpe uno de los grandes problemas de la iluminación sincronizada con el televisor. Se llama Philips Hue Play Screen Sync y, en lugar de analizar la señal HDMI, hace algo muchísimo más sencillo: coloca una pequeña cámara encima de la tele y mira directamente lo que aparece en la pantalla.
La idea recuerda bastante al Ambilight que conocemos de los televisores Philips, aunque evidentemente estamos hablando de un sistema externo. La cámara utiliza un objetivo ojo de pez capaz de capturar la pantalla completa de extremo a extremo, mientras un algoritmo analiza los colores y los traslada en tiempo real a las luces Philips Hue que tengamos alrededor del televisor.
Y precisamente por funcionar de esta manera se carga una limitación bastante importante: da igual de dónde proceda la imagen. Podemos estar viendo Netflix o Disney+ desde la propia Smart TV, una película desde un Apple TV, jugando con una consola o viendo directamente la TDT. Si aparece en pantalla, la cámara puede analizarlo.
La clave está en mirar directamente la pantalla y olvidarse del HDMI

Hasta ahora, una de las opciones más completas de Philips Hue era utilizar una Hue Play HDMI Sync Box. El funcionamiento es muy diferente: la señal de vídeo pasa físicamente por la caja, ésta analiza lo que está ocurriendo y posteriormente ordena a las luces reproducir los colores correspondientes.
El problema aparece cuando utilizamos las aplicaciones internas del televisor. Netflix, Disney+, Prime Video o la propia televisión tradicional no pasan por ningún HDMI, por lo que una Sync Box externa no tiene una señal que analizar. La alternativa era utilizar Hue Sync TV, pero esa aplicación está limitada a determinados televisores Samsung y LG compatibles.
Con Play Screen Sync eso desaparece. La cámara simplemente ve el panel, así que tampoco tiene que intervenir en la señal de vídeo. En la práctica eso significa que no estamos metiendo una caja adicional entre nuestra PS5, reproductor o PC y el televisor, algo especialmente interesante si utilizamos 4K a 120 Hz, VRR, HDR o Dolby Vision.
Netflix, Disney+, la TDT o una consola: para la cámara todo es lo mismo

Philips Hue utiliza un sistema de calibración automática para determinar dónde están los bordes de la pantalla y adaptar después la iluminación a cada zona. Además, el algoritmo de ajuste de color tiene en cuenta los cambios en la iluminación de la propia habitación, buscando que las luces continúen reproduciendo correctamente lo que sucede en la imagen.
Hay algunas limitaciones. Play Screen Sync está pensado para televisores de hasta 85 pulgadas, y la información publicada hasta ahora deja fuera los televisores curvos y los proyectores. El sistema está pensado para colocarse directamente sobre el borde superior de una pantalla convencional.
La otra diferencia frente a una solución que analiza directamente HDMI es la precisión. Al estar leyendo físicamente los colores del panel mediante una cámara, la sincronización puede ser algo menos exacta que con una Sync Box, aunque a cambio gana muchísimo en compatibilidad con cualquier contenido mostrado en el televisor.
Philips Hue Play Screen Sync cuesta 119,99 euros y ya está disponible en Europa

Y el precio es probablemente otra de las claves. Philips Hue Play Screen Sync cuesta 119,99 euros en Europa y su comercialización ha comenzado este mismo 3 de septiembre. Como referencia, la actual Hue Play HDMI Sync Box 8K cuesta 349,99 euros en España, mientras que Philips Hue acaba de lanzar también una nueva Sync Box 4K más sencilla por 149,99 euros.
Además, Philips Hue ha simplificado la instalación para quien quiera empezar con algo básico. La cámara puede comunicarse directamente por Bluetooth con una nueva Play Gradient TV Lightstrip compatible sin necesitar un Hue Bridge. Si queremos ampliar el montaje con más luces y aprovechar un sistema Hue más completo, entonces sí podremos añadir el Bridge.
Las nuevas tiras Play Gradient llegarán además en tamaños para televisores de hasta 100 pulgadas en la versión Pro, podrán recortarse para adaptarlas mejor al tamaño de la pantalla y partirán de 99,99 euros cuando salgan a la venta el 15 de septiembre. Todo ello convierte a Play Screen Sync en una forma bastante más sencilla de montar una iluminación tipo Ambilight en prácticamente cualquier Smart TV, independientemente de si estamos viendo una entrada HDMI, una app integrada o directamente la TDT.




