En el MWC 2026 tuve una de esas experiencias que no pasan todos los días. Samsung me dejó entrar en una habitación insonorizada para probar los nuevos Galaxy Buds4 Pro junto a un Galaxy S26 recién salido del horno. Y claro, cuando te quitan el ruido de alrededor, lo que queda es lo que importa de verdad. Ahí no valen “sensaciones del metro”, ni el típico “pues cancelan bastante”. Ahí se ve si el producto va en serio o si es otro más.
Yo venía con el listón alto porque he probado los AirPods Pro 3 y, para mí, Apple en cancelación de ruido llevaba una ventaja cómoda. Pues bien, salí de esa sala con una idea bastante clara en la cabeza. Samsung ha apretado las tuercas de verdad, y los Buds4 Pro me chocaron mucho para bien. Especialmente por una cosa que parece una tontería y luego no lo es, que es poder ajustar el nivel de cancelación con precisión y notar que el cambio es real, no placebo.
Y ya os adelanto algo para que se entienda el “mood” de la prueba. No, no estaba en un avión ni en un tren con el traqueteo de fondo. Pero en una sala controlada, con el ruido “bien puesto” y tú centrado en escuchar, si un auricular falla, canta. Y aquí, en general, lo que me encontré fue un producto muy redondo… con un par de matices que también os cuento, que no me gusta vender motos.
Cancelación de ruido: de las que te apagan el mundo

Lo primero que me dejó loco fue la cancelación de ruido (ANC). No solo porque tape mucho, sino por cómo lo hace. Subes el ANC y te quedas en tu burbuja, y lo mejor es que no me dio esa presión rara que a veces te deja la cabeza como si estuvieras bajo el agua (ya sabéis a lo que me refiero).
Samsung, además, habla de mejoras en ANC en esta generación y de un enfoque más “adaptativo”, con modos de ambiente y ajustes inteligentes. En la presentación se mencionaba que el modelo Pro trae una mejora concreta frente a la generación anterior, y en la práctica mi sensación fue esa, que no están tirando una piedrecita, están yendo a por el sobresaliente.
¿Comparado con AirPods Pro 3? Aquí me mojo con lo que viví allí. A mí me pareció mejor, sobre todo por esa capacidad de ajustar el nivel y notar que el aislamiento se vuelve casi total en un entorno controlado. Ahora, también os digo una cosa: la prueba definitiva para mí sería repetir esto en calle, metro y avión. Pero como primera impresión, me dejó muy buen sabor de boca.
Sonido “top” y una configuración que apunta alto

En calidad de sonido, también salí contento. Mucho. Y aquí hay un detalle importante que explica bastante lo que escuché. Los Galaxy Buds4 Pro montan un sistema de doble transductor, con un woofer dedicado para graves y un tweeter para agudos. Básicamente quieren separar trabajo para que los graves no se coman el detalle y para que el conjunto suene más limpio cuando subes volumen.
Mi impresión fue de auricular “top”, con buena definición y un punto de claridad que te hace escuchar capas en temas que normalmente suenan más apelotonados. ¿Pega? Si me pongo tiquismiquis, en graves los AirPods Pro 3 me siguen pareciendo más brutos, más “fácil de gustar” en un minuto. Los Buds4 Pro no me sonaron flojos, ni mucho menos, pero sí algo más controlados. Y esto puede ser bueno o malo según tus gustos. Si te encanta el bajo con pegada, quizá Apple siga teniendo ese puntito de “wow” rápido. Si prefieres equilibrio y detalle, Samsung parece ir bastante serio.
Y ojo con el ecosistema, porque Samsung insiste mucho en el combo con el móvil. En sus materiales habla de audio Hi-Fi con SSC hasta 24-bit/96 kHz cuando los emparejas con un Galaxy compatible, y eso, si escuchas en condiciones, se nota más de lo que mucha gente cree (sobre todo en separación y microdetalle).
360 Audio con head tracking, y encima va fino

Lo del 360 Audio con head tracking fue el otro momentazo. Yo soy bastante pesado con esto porque muchas demos de audio espacial te hacen gracia 30 segundos y luego te saturan. Aquí no. Aquí lo noté muy preciso, con el sonido “anclado” y con una transición suave cuando mueves la cabeza. Es de esas funciones que, cuando va bien, te olvidas de que existe y te dedicas a disfrutar.
Samsung lo vende como una experiencia inmersiva para música y vídeo, y tiene sentido. En una sala silenciosa, con un vídeo bien preparado, te mete en la escena sin que parezca un truco barato. Y sí, esto depende mucho del contenido. No todo lo que veas en YouTube va a sonar como un cine. Pero cuando el material acompaña, el resultado es muy resultón.
Además, el hecho de que vayan pensados para ir de la mano con móviles Galaxy recientes se nota en detalles como la integración y la facilidad para activar cosas. No es “trastea veinte menús y reza”. Es más directo, más de ponértelo y empezar a jugar.
Detalles técnicos que importan y el típico asterisco

Más allá de lo que escuché yo, hay datos que ayudan a ponerlos en contexto. Para empezar, IP57 en el modelo Pro, que para uso real es una tranquilidad si los sacas a calle y te pilla lluvia o sudas entrenando. También se habla de mejoras de batería y de conectividad moderna con funciones como Auracast y compatibilidad con el códec de Samsung, además de un lanzamiento ya marcado en calendario.

Samsung Galaxy Buds4 Pro
El precio también los coloca directamente en la liga premium, que es donde quieren estar. Los Buds4 Pro se anunciaron con un precio de 249 euros y llegada a partir del 6 de marzo.
Y ahora el asterisco, que siempre lo hay. Muchas de las funciones “estrella” de Samsung lucen más si tienes móvil Galaxy, y esto es importante decirlo porque luego vienen las sorpresas. Funcionan con Android, sí, pero el pack completo se disfruta en casa.
En fin, mi sensación después de esa prueba controlada ha sido muy clara. Samsung ya no está persiguiendo a Apple con prisas, está compitiendo de tú a tú. Me falta la parte de “mundo real” para rematar el veredicto total, pero si me preguntas por la primera impresión, te lo digo sin drama. Los Galaxy Buds4 Pro me sorprendieron. Y bastante.



