A finales de mayo saltó la sorpresa en la industria audiovisual: gigantes de la talla de Apple, Google y NBCUniversal habían estado trabajando en la sombra para desarrollar un nuevo estándar de alto rango dinámico (HDR). Su nombre comercial es Eclipsa Video y, aunque su llegada ha generado tantas expectativas como interrogantes, ha dejado claro que la guerra de formatos HDR está muy lejos de terminar.
Si ya conocíamos alternativas de código abierto en el terreno sonoro como Eclipsa Audio (dispuesto a plantarle cara a Dolby Atmos), el movimiento con la imagen era el paso lógico. Pero, ¿qué es exactamente Eclipsa Video y por qué debería importarnos si ya tenemos televisores compatibles con Dolby Vision o HDR10+?
En esencia, Eclipsa Video es el nombre comercial de la especificación técnica SMPTE ST 2094-50. Se trata de un estándar de vídeo de código abierto —es decir, libre del pago de costosas licencias— que introduce metadatos dinámicos para actuar como un «manual de instrucciones» hiperpreciso para tu pantalla. Su objetivo no es otro que asegurar que, independientemente del dispositivo que uses o de la iluminación de tu salón, el vídeo que reproduzcas se vea exactamente como el director y el colorista lo concibieron en el estudio.
El secreto de Eclipsa Video: brillo ancla y adaptación en tiempo real

Para entender por qué Eclipsa Video es tan relevante, primero debemos mirar sus raíces. En el ecosistema de la Society of Motion Picture and Television Engineers (SMPTE), este nuevo estándar ST 2094-50 se une a una familia muy conocida. Sigue la estela del ST 2094-10 (Dolby Vision) y del ST 2094-40 (HDR10+). Sin embargo, Google y Apple han diseñado esta nueva arquitectura introduciendo dos tipos de metadatos revolucionarios que solucionan problemas históricos del HDR actual:
- Anclaje de Blanco de Referencia (The Reference White Anchor): esta actúa como un punto de referencia constante para la pantalla. Alinea las partes más brillantes del contenido estándar con una línea base específica, reservando toda la potencia de brillo adicional exclusivamente para el video HDR. Esto significa que el contenido SDR y el HDR finalmente pueden compartir la misma pantalla sin que la iluminación del otro se desajuste.
- Curvas de Ganancia Adaptativas (Headroom-Adaptive Gain Curves): se trata de una forma de insertar instrucciones personalizadas directamente en el archivo de vídeo disponible para los creadores de contenido. Si la pantalla tiene un margen superior limitado, el vídeo le indica exactamente cómo adaptarse, comprimiendo de forma inteligente las sombras y los tonos medios para preservar las zonas brillantes sin perder detalle.
Según sus creadores, lo mejor de Eclipsa Video es que devuelve el control a los creadores. Al proporcionar a las pantallas instrucciones precisas sobre cómo adaptarse a un brillo menor o a cambios en la iluminación ambiental, garantiza que la intención creativa detrás de un vídeo se conserve a la perfección para el espectador, sin importar dónde lo vea.
¿El principio del fin para Dolby Vision? Una guerra de formatos inminente

La llegada de Eclipsa Video no es un movimiento casual; es una declaración de guerra comercial. Durante los últimos años, Dolby Vision se ha coronado como el rey indiscutible del alto rango dinámico premium. Sin embargo, este trono tiene un coste: los fabricantes de televisores, reproductores y smartphones deben pagar una licencia a Dolby Laboratories por cada dispositivo que integran con su tecnología.
Al igual que Eclipsa Audio nació como la alternativa de código abierto frente a Dolby Atmos, Eclipsa Video busca democratizar el HDR dinámico de máxima calidad sin que las marcas tengan que pasar por caja. Es un movimiento orquestado desde la Alliance for Open Media, donde Apple y Google colaboran estrechamente, y que muy probablemente esté íntimamente ligado al inminente despliegue del nuevo y ultraeficiente códec de vídeo AV2.
Pero la industria tecnológica siempre guarda giros de guion. Lo más irónico de esta situación es quién va a gestionar este nuevo formato libre: «HDR10+ Technologies LLC, un consorcio de la industria con más de 180 empresas adheridas, ha sido seleccionado para administrar el programa de Eclipsa Video», anunciaba recientemente la alianza.
Es decir, el ecosistema creado originalmente por Samsung y Panasonic para combatir a Dolby Vision será el encargado de velar por el nuevo estándar de Google y Apple. Esto plantea un escenario fascinante donde múltiples formatos HDR tendrán que coexistir.
Tampoco podemos pasar por alto el papel de NBCUniversal. Mientras que su plataforma de streaming, Peacock, fue anunciada el pasado enero como la primera en adoptar el novísimo Dolby Vision 2, la compañía es al mismo tiempo uno de los tres pilares fundadores de Eclipsa Video. Esto demuestra que los grandes proveedores de contenido están jugando a dos bandas, preparándose para un futuro donde la flexibilidad de formatos será clave.
No corras a mirar tu Smart TV: móviles y ordenadores serán los primeros

Llegados a este punto, como apasionado del cine en casa, probablemente te estés preguntando si tu flamante OLED de LG o tu QD-OLED de Samsung recibirá una actualización de firmware para ser compatible con Eclipsa Video. La respuesta a corto plazo es: ten paciencia.
A diferencia de otros estándares que nacieron con la mirada puesta directamente en el salón de casa, Eclipsa Video tiene un enfoque inicial muy distinto. La estrategia de despliegue va a comenzar por los dispositivos donde Apple y Google tienen un control absoluto del software y del ecosistema: los móviles, las tablets y los ordenadores personales.
«Estamos emocionados de llevar esta experiencia HDR mejorada a la web. El soporte para el estándar finalizado SMPTE ST 2094-50 llegará en una próxima versión de Chrome», confirmó Roshan Baliga, Group Product Manager de Google. El consorcio HDR10+ también ha sido claro al respecto, indicando que «el nuevo programa abordará inicialmente los smartphones, a los que seguirán otros dispositivos», esperando los primeros equipos certificados a finales de este mismo año.
Los televisores, que dependen de ciclos de desarrollo de hardware mucho más cerrados y de los procesadores de imagen (SoC) integrados, tardarán un poco más en unirse a la fiesta. No obstante, que nadie se engañe: el objetivo final es conquistar la pantalla grande. Una vez que plataformas como YouTube y servicios de streaming comiencen a servir contenido en Eclipsa Video de forma masiva, los fabricantes de Smart TVs no tendrán más remedio que sumarse a este nuevo estándar.




