Hacía tiempo que no veíamos una oferta tan salvaje en una OLED de este tamaño. MediaMarkt acaba de poner sobre la mesa una Samsung OLED de 83 pulgadas que pasa de costar 4.399 euros a quedarse en 1.619,10 euros al meterla en el carrito. De entrada aparece a 1.799 euros, que ya es un precio muy serio, pero el descuento bueno sale justo al final.
Y hablamos de 83 pulgadas OLED, no de una tele grande sin más. Esto ya es medio cine en casa. Una pantalla enorme para ver películas, series, fútbol o jugar a lo bestia, con esos negros puros, contraste por píxel y sensación de profundidad que siguen siendo el gran gancho de la tecnología OLED.

Samsung OLED S85F de 83 pulgadas
Lo mejor es que no estamos ante un modelo recortado. Tenemos panel WOLED, unos 1000 nits al 10% en modo FILMMAKER, HDR10, HDR10+, Tizen/One UI, procesador NQ4 AI Gen2 y 4 HDMI 2.1 completos.
Una OLED de 83 pulgadas para montarte el cine en casa sin vender un riñón

Cuando hablamos de una OLED de 83 pulgadas, la idea se entiende rápido: esto ya no va de tener una tele “grande”, va de plantarte un pantallón en el salón. Negros puros, contraste brutal y una imagen que te mete bastante más dentro que una 55 o una 65 pulgadas. Vamos, que pones una película y el sofá empieza a parecer una butaca de cine.
Además, al ser OLED, cada píxel se ilumina y se apaga por separado. Eso significa negros puros, contraste brutal y cero blooming, algo que en escenas oscuras se nota muchísimo. Si eres de ver cine por la noche, aquí hay mucha tela que cortar.
El brillo también acompaña. Con esos 1000 nits aproximadamente en ventana del 10% en FILMMAKER, el HDR tiene pegada de sobra para reflejos, explosiones, luces y escenas nocturnas con chispa. No es solo una tele grande: es una tele grande con imagen de gama alta.
HDR10+, buen ajuste de fábrica y el antirreflejos de Samsung
En HDR, Samsung va a lo suyo: HDR10 y HDR10+. No hay Dolby Vision, como ya sabemos todos con la marca, pero tampoco es algo que te deje vendido, porque HDR10 está en prácticamente cualquier contenido HDR y HDR10+ va apareciendo cada vez más en plataformas y películas. Para un uso normal de streaming, cine y series, vas bien cubierto.
Además, la tele viene bastante fina en los modos de imagen importantes. En FILMMAKER, por ejemplo, ofrece una colorimetría muy bien ajustada y sigue la curva EOTF con bastante cabeza, así que no tienes que tirarte media tarde trasteando ajustes para que la imagen tenga sentido. La pones en el modo bueno y ya tienes una base muy seria.
Y luego está el tema de los reflejos, que en una pantalla de 83 pulgadas no es ninguna tontería. Si el salón tiene ventanas, lámparas o mucha luz durante el día, el acabado mate de Samsung ayuda muchísimo a que no acabes viendo más tu sofá que la película. En antirreflejos, Samsung sigue estando a un nivel altísimo, y en una tele tan grande eso se nota desde el minuto uno.
Tizen/One UI, todas las apps y procesador NQ4 AI Gen2

En el apartado Smart TV tampoco hay mucho misterio: tenemos Tizen/One UI, el sistema de Samsung, con todas las apps que uno espera encontrar hoy en una tele así. Netflix, Prime Video, Disney+, Apple TV, YouTube, DAZN, Movistar Plus+… vamos, que no vas a tener que andar comprando un stick externo nada más sacarla de la caja.
También entra en juego el procesador NQ4 AI Gen2, que es el que se encarga de que todo se vea lo más limpio posible: escalado, movimiento, reducción de ruido y ese tipo de ajustes que igual en una ficha técnica pasan un poco desapercibidos, pero luego en el salón se notan. Y más en 83 pulgadas, porque aquí cualquier emisión regulera canta bastante.
Con contenido 4K, obviamente, esta tele va a ir como un tiro. Pero incluso si tiras de streaming comprimido, TDT HD o algún vídeo que no venga precisamente fino, el procesador ayuda a maquillar un poco la cosa y mantener la imagen más decente. En una pantalla tan grande, tener buen procesado no es un lujo: es casi una necesidad.
Para jugar es una auténtica animalada

Si tienes PS5, Xbox Series X o PC gaming, aquí viene otra alegría. Esta Samsung OLED cuenta con 4 puertos HDMI 2.1 completos, así que puedes conectar consola, PC y barra de sonido sin empezar con el baile de cables.
También ofrece 4K a 120 Hz y hasta 144 Hz, VRR, AMD FreeSync Premium, compatibilidad con G-Sync, ALLM y HDR10+ Gaming. Vamos, que viene preparadísima para jugar en serio, con baja latencia, respuesta instantánea y una fluidez tremenda.
Y claro, jugar en una OLED de 83 pulgadas tiene que ser una locura. Un juego de coches, un mundo abierto o cualquier título con buena dirección artística en una pantalla así se disfruta de otra manera. Esto no es jugar en grande: es jugar a lo bruto.
Por 1.619,10 euros, esta Samsung OLED de 83 pulgadas es un descaro
En fin, poco más se puede rascar. Una Samsung OLED de 83 pulgadas que venía de 4.399 euros y que ahora se queda en 1.619,10 euros al meterla en el carrito no es una oferta normal. Es de esas que aparecen, duran lo que duran y luego viene el clásico “tenía que haberla comprado”.

Samsung OLED S85F de 83 pulgadas
Recuerda: de entrada la verás por 1.799 euros, pero el precio bueno sale al meterla en el carrito. Ahí es donde la oferta se vuelve completamente destroyer, porque no es nada habitual ver una OLED de 83 pulgadas, con buen HDR, Tizen, NQ4 AI Gen2 y 4 HDMI 2.1 por este dinero.
¿Necesitas sitio? Sí. ¿Una distancia decente? También. Pero si tienes salón para semejante bicho y querías una OLED enorme, esta es una de las oportunidades más bestias que hay ahora mismo. Porque una cosa es comprar una tele grande… y otra llevarte una Samsung OLED de 83 pulgadas por 1.619,10 euros.




