Y es que, a veces, esperar un poco antes de comprar un televisor puede acabar saliendo realmente bien. Hoy tenemos el ejemplo perfecto con la Samsung S93F de 65 pulgadas, que se ha quedado en MediaMarkt por solo 1.249 euros. Un precio espectacular para un modelo OLED grande, potente y con prácticamente todo lo que uno puede pedirle a una tele para el salón.
Porque hablamos de un televisorazo con panel OLED 4K, 144 Hz, un procesador de última generación y cuatro puertos HDMI 2.1, además de un sistema de sonido bastante más completo de lo habitual. Vamos, que no estamos ante una OLED básica ni ante un modelo pequeño al que hayan tenido que recortarle funciones para ajustar el precio.

Samsung OLED S93F de 65 pulgadas
La verdad es que encontrar una OLED de 65 pulgadas por estos 1.249 euros no es algo que veamos todos los días. De hecho, hay modelos de 55 pulgadas que cuestan prácticamente lo mismo, así que si estabas buscando una tele grande y no querías gastarte cerca de 2.000 euros, yo le echaría un vistazo cuanto antes. Con este precio, lo normal es que las unidades duren más bien poco.
Samsung S93F: un televisor OLED de 65 pulgadas con 144 Hz y un procesador de primer nivel

Si nunca habéis oído hablar de este modelo, dejadme que os explique rápidamente por qué la Samsung S93F es una opción tan interesante. Para empezar, cuenta con un panel OLED 4K con píxeles autoemisivos, por lo que cada píxel puede encenderse y apagarse de manera independiente. Esto se traduce en negros perfectos, un contraste espectacular y una imagen especialmente buena cuando vemos películas o series con escenas oscuras.
Samsung acompaña el panel con su procesador NQ4 AI Gen3, que se encarga de analizar la imagen y mejorarla en tiempo real. También dispone de escalado mediante inteligencia artificial, algo que viene especialmente bien cuando vemos canales de televisión, contenido comprimido o vídeos que no llegan originalmente con resolución 4K.
Además, encontramos tecnologías como OLED HDR+, Real Depth Enhancer, Color Booster Pro y Auto HDR Remastering Pro, que trabajan para mejorar el brillo, el color y la sensación de profundidad. En el apartado HDR, el televisor es compatible con HDR10, HDR10+ Adaptive y HDR10+ Gaming, además de incluir Filmmaker Mode para ver las películas con unos ajustes mucho más cercanos a los originales.
Una OLED especialmente pensada para jugar con consola o PC

Y claro, donde la Samsung S93F también saca músculo es en el apartado gaming. Su panel alcanza una frecuencia de actualización de hasta 144 Hz, por lo que viene genial tanto para una PlayStation 5 o una Xbox Series X como para conectarle un PC gaming y aprovechar tasas de imágenes más elevadas.
A eso hay que sumarle compatibilidad con VRR, ALLM, HGiG y AMD FreeSync Premium Pro, tecnologías pensadas para reducir cortes, tirones y problemas de sincronización. También incluye la conocida Barra de Juego de Samsung, desde la que podemos revisar rápidamente la frecuencia de actualización, cambiar el formato de imagen o tocar diferentes opciones sin tener que abandonar la partida.
En conectividad tampoco va precisamente corta, ya que cuenta con cuatro puertos HDMI 2.1, algo que nos permitirá conectar varias consolas, un PC o una barra de sonido sin tener que estar cambiando cables cada dos por tres. También dispone de eARC, por lo que podremos enviar sonido de alta calidad a un equipo de audio compatible.
Buen sonido integrado, Tizen y siete años de actualizaciones

El sonido integrado también está bastante por encima de lo que solemos encontrar en televisores tan finos. La Samsung S93F monta un sistema 2.1.2 de 60 W, compatible con Dolby Atmos, Object Tracking Sound y Q-Symphony. Esta última función permite combinar los altavoces del televisor con una barra de sonido Samsung compatible para que ambos sistemas funcionen a la vez.
Todo funciona bajo Tizen, con acceso a las principales aplicaciones de streaming, Samsung TV Plus, AirPlay, SmartThings y las diferentes funciones de Samsung Vision AI. Además, la marca promete siete años de actualizaciones gratuitas del sistema operativo, algo muy interesante para mantener las aplicaciones y el televisor al día durante bastante tiempo.
En fin, por 1.249 euros, pocas OLED de 65 pulgadas pueden ofrecer una combinación tan completa. Te llevas negros perfectos, 144 Hz, cuatro HDMI 2.1, funciones gaming avanzadas, un buen procesador y un sistema de sonido bastante competente. Un televisorazo con todas las letras que, a este precio, tiene bastantes papeletas para agotarse rápido.




