Samsung sigue impulsando los paneles OLED más allá de cualquier límite que hubiéramos pensado hace tan solo un año. Y es que la firma coreana acaba de presentar su panel OLED M16, con un impresonante nivel de brillo de 10000 nits y un consumo muy reducido de hasta un 30% (datos siempre según Samsung). Y es que esa cifra de 10000 nits no es casual: es el límite teórico del actual estándar de la UHD, con el que se masterizan las películas en 4K y HDR actuales.
Este nivel de brillo siempre ha sido el idela para tener un lienzo en blanco para permitir a los directores llevar sus creaciones al nivel de brillo que ellos quieran usando la curva ST.2084. Todo eso y mucho más parece ser posible con el nuevo panel M16 de la marca coreana…pero de momento solo en smartphones, ya que la forma de fabricación les obliga a un tamaño máximo de pulgadas muy pequeño. Sin embargo, puede ser la base de futuros paneles OLED más grandes con esta tecnología. Vamos a conocerlo un poco más.
Así es el nuevo panel OLED M16 de Samsung: 10.000 nits y un 30% menos de consumo energético

Diseñado bajo la plataforma de fabricación LEAD 2.0, esta pantalla alcanza un pico deslumbrante de 10.000 nits de brillo máximo, acompañados de un rendimiento sostenido de hasta 2.800 nits a pantalla completa. Aunque su despliegue comercial arranca en dispositivos móviles de última hornada, las implicaciones para el sector audiovisual de gran formato son mayúsculas. De hecho, es una evolución de un panel oledOS, diseñado originalmente para gafas de realidad virtual.
Para conseguir este nivel tan bestial de brillo, Samsung ha recurrido a varias mejoras en mútiples campos. El más notable de ellos es la eliminación del polarizador convencional (tecnología OCF / CoE). Hasta ahora, los paneles OLED integran una película polarizadora para evitar reflejos externos, pero este filtro absorbe más del 50% de la luz generada internamente. Al sustituirlo por una capa de filtro de color directamente sobre la encapsulación (On-Cell Film), la luz escapa de forma limpia y directa hacia el exterior.
Otro cambio importante se da en el consumo energético. Pese al número altísimo de brillo, el nuevo panel consigue reducir el conusmo eléctrico en un 30%, gracias a un nuevo compuesto químico que consigue hacer que el panel consuma menos. Con esa caída de consumo, la pantalla genera muchísimo menos calor y, por lo tanto, consigue una disipación del mismo mucho más eficiente.
Por otro lado, tenemos dos datos positivos más que daros: la cobertura cromática del panel es impresionante, llegando a dar una increíble cobertura del 124% en el espacio DCI-P3. Por otro lado, el movimento mejora también gracias a su control PWM a 3.300 Hz, haciendo imperceptible el parpadeo y subiendo la apuesta con una tasa de refresco adaptativa de hasta 165 Hz. Impresionante.
¿Veremos este torrente de luz en los televisores QD-OLED del futuro?

La gran pregunta que nos hacemos los entusiastas del cine en casa ante este lanzamiento es…¿puede Samsung trasladar este avance a sus paneles QD-OLED para Smart TV? y la respuesta corta es que no, o mejor dicho, no en el corto plazo, aunque con empresas tan potentes como Samsung nunca se sabe.
Aunque la división de pantallas para dispositivos IoT y la de paneles para televisión operan con procesos de deposición química distintos (FMM en móviles frente a evaporación en vacío de sustrato grande en QD-OLED), la investigación de materiales orgánicos es compartida. El gran caballo de batalla del QD-OLED para competir contra el MiniLED en salones luminosos siempre ha sido elevar el brillo a pantalla completa (APL 100%) y los reflejos especulares sin comprometer la vida útil del emisor azul. Y ya van por cifras que pasan los 4500 nits, por lo que igual no tardamos tanto en ver los 10000 nits en un televisor.




